PERSONAJES

Pablo López, fundador de la firma de moda masculina Silbon

Redacción | Miércoles 25 de septiembre de 2019

10 años desde que se creó la empresa de ropa masculina Silbon

Pablo López es uno de los fundadores, junto con Rafael Díaz, de la marca de ropa masculina Silbon. Licenciado en Administración y Dirección de Empresas, López ha desarrollado su carrera profesional antes de lanzar Silbon en compañías como Deloitte, Grupo Sánchez-Ramade y Grupo Montealto.

Momentos importantes de la marca:

- Apertura de la primera tienda física, octubre de 2010, en Córdoba.

Empezamos en 2009, en Córdoba, éramos dos jóvenes, con una colección de 30 americanas, en el piso de mi abuela

- Apertura tienda online, mayo de 2011.

- Apertura de la primera tienda en Madrid, septiembre de 2012.

- Apertura de tienda en Barcelona, agosto de 2013.

- Apertura de la décima tienda física, marzo de 2015, en Zaragoza.

- Apertura de la primera tienda física internacional, en París, mayo de 2018.

¿Cómo comienza esta aventura de diez años?

Empezamos en 2009, en Córdoba, éramos dos jóvenes, con una colección de 30 americanas, en el piso de mi abuela, y lo comercializábamos entre los amigos. Durante ese primer año lo tomamos como un hobby, porque trabajábamos por cuenta ajena, y los clientes fueron los que nos dijeron que eso iba a funcionar en calle, nos lanzamos y empezamos con la primera tienda, en Córdoba, luego abrimos dos franquicias, continuamos abriendo tiendas por nuestra región, Andalucía. El proyecto parecía que iba funcionando. Sobre 2015, cuando el proyecto tiene ya cierta solidez es cuandodescubrimos y nos volcamos en la responsabilidad social corporativa, y la verdad es que es un sello que hemos mantenido hasta ahora. Durante todo este tiempo, otro aspecto muy importante para la firma ha sido la creación de marcas a través de redes sociales, la apuesta por el mundo online, por el digital; este es un proyecto que empieza con 3.000 euros, con unas limitaciones financieras muy grandes, que no teníamos la posibilidad de abrir tiendas a pie de calle, como yo digo, a primera línea de playa; entonces euro que teníamos, euro que invertíamos en la web.Todo esto, esta apuesta por la RSC que nos da imagen de marca, esta apuesta por el mundo online ha hecho que cuando ha llegado el boom del comercio electrónico en el textil en el 2015 o 2016, estemos en la posición que tenemos actualmente y estemos soportando los crecimientos de facturación que tenemos, que son importantes, porque es un sector que está muy plano, con crecimiento prácticamente cero, mientras que nosotros el año pasado crecimos en 35% en facturación, y este año estamos creciendo al 40% al cierre de agosto, así que de verdad muy contentos. El sueño de dos personas, ya somos 85, con 23 puntos de venta más la tienda online que es la 24.

Centrados en ropa masculina exclusivamente

Es una línea de ropa masculina, de un estilo clásico renovado que lo denominamos así nosotros, y a mediados del año pasado incorporamos la línea de niño. También sacamos una pequeña línea de mujer, pero nos dimos cuenta de que no teníamos nada que hacer, y en esto de los negocios es de sabios rectificar a tiempo.

En 2015 descubrimos y nos volcamos en la responsabilidad social corporativa

¿Qué proyectos tenéis?

Nuestro proyecto es seguir manteniendo estos ratios de crecimiento, que son complicados. El último proyecto de este año es abrir una flagship store en Jaén, y son 200 metros de tienda y con eso nos iremos ya a 2020, en que seguiremos con nuestra expansión nacional con un mix de tiendas a pie de calle y tiendas dentro de El Corte Inglés y con la mente puesta en el mercado internacional. Empezamos el año pasado con la primera tienda nuestra en París, que es un reto apasionante y que estamos ahí luchándolo porque nos hemos encontrado con un París de chalecos amarillos y otras historias complicadas, pero estamos contentos con el resultado y tenemos la mente puesta en Portugal, otro mercado interesante es el Reino Unido, pero el tema del brexit nos está haciendo que lo pensemos y por eso estamos mirando con buenos ojos al país vecino.

¿Cuál se puede decir que es vuestro buque insignia en prendas?

Es con lo que empezamos, nuestra prenda fetiche es la americana y el traje, es decir la sastrería, sí es verdad que después hemos ido incorporando muchas prendas de sport y hoy en día vendemos muchísimas camisas y camisetas, el logotipo nuestro de las raquetas gusta mucho a la gente joven y se están incorporando clientes de todo tipo, pero si es verdad que si hay una prenda fetiche es la americana.

Y zapatos…

También, hacemos todo el armario de caballero, zapatos, pulseras, llaveros, gorros, de todo…

Al cumplir los diez años Silbon se embarca con la Fundación Vicente Ferrer en uno de los proyectos solidarios más importantes del año

Habéis elegido proyectos solidarios a lo largo de estos diez años de historia. ¿Cómo lo decidís?

Pues el primero fue a favor de la inclusión de las personas con Síndrome de Dow porque el encargado de la tienda de Córdoba por aquel entonces, que ahora es director de compras, tuvo una niña con síndrome de Dow, y era uno de esos embarazos que no se detecta, esa noticia nos impactó, y un poco para apoyar a ese encargado, que era amigo nuestro, ahí surgió la idea de hacer algo por el síndrome de Dow. La primera idea fue coger bebés… pero nuestro encargado nos dijo que eso es lo que hacía todo el mundo, él estaba metido en una asociación y sabía que por lo que había que apostar era por la inclusión, y para esa inclusión lo que hicimos fue coger como imagen de la campaña a un chico con Dow, que estuvo durante un mes de imagen de cartel, en 2015, y eso todavía no lo había hecho nadie, además donamos un euro de cada prenda que se vendiera durante ese mes. Nos pusieron de ejemplo en muchas universidades, en Bélgica, en Brasil y fue la mejor campaña de publicidad que hemos hecho en la historia de la firma. Ese fue el punto de inflexión que nos hace ver que es una manera de diferenciarnos del resto de un mundo tan estereotipado como la moda,porque nosotros apostamos por algo diferente. Y esa responsabilidad la hemos llevado hasta el punto del patrocinio, porque lo ideal quizá sería pensar en patrocinar a un Cristiano Ronaldo o Messi, pues nuestros patrocinios deportivos son un tenista en silla de ruedas y en esa línea quiero que se identifique Silbon.

Al cumplir los diez años Silbon se embarca con la Fundación Vicente Ferrer en uno de los proyectos solidarios más importantes del año, para construir una nueva aldea de viviendas destinadas a mujeres de castas desfavorecidas en una de las regiones más empobrecidas de la India rural.

¿Cómo llegáis al proyecto con la Fundación Vicente Ferrer?

Teníamos claro que queríamos hacer algo grande al cumplir los diez años. Dándole muchas vueltas al final, y hablando con Cisco García, el tenista en silla de ruedas que patrocinamos, y que es colaborador de la Fundación, me cuenta la historia y cuando me la cuenta, engancho con ella, porque teníamos una serie de paralelismos y cumplía todos los requisitos, que fuera perdurable en el tiempo, que los beneficiarios estuvieran claramente identificados, y que apostara por ayudar a romper esa desigualdad con la mujer, que era el tema de fondo importante que yo quería que fuese cabeza de cartel de este compromiso solidario.

¿Cómo toma la Fundación Vicente Ferrer vuestra propuesta?

La aceptan con las manos abiertas porque están deseando que haya gente con este tipo de iniciativas, porque tienen un reto allí, aunque han hecho mucho, queda muchísimo más. Jordi Folgado Ferrer, director general de la Fundación, me decía que en la India hay unos mil trescientos millones de habitantes y la pobreza que existe allí es tremenda, por eso cuanto más medios pongamos y más ayuda, bienvenidos sean.

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