TURISMO NACIONAL

La Mesa del Turismo manifiesta indignación por las palabras del Ministro de Consumo, Alberto Garzón

Redacción | Lunes 18 de mayo de 2020

La Mesa del Turismo ha manifestado la indignación por las palabras con las que el Ministro de Consumo, Alberto Garzón, se había referido al turismo, como “un sector de bajo valor añadido”, con una actividad “estacional y precaria”.

Por su parte, el Profesor Manuel Figuerola, experto en Economía del Turismo, Director del Grupo de Investigación Turística de la Universidad Antonio de Nebrija y colaborador de la Mesa del Turismo, ha redactado un artículo de opinión en el que también reacciona a esta polémica y ofrece su perspectiva argumentada.

Con profundo rubor y bastante vergüenza, he leído (asombrado y entristecido) los juicios de valor y de necias consideraciones, que el actual Ministro de Consumo, Alberto Garzón se atreve a manifestar. Demostrando un absoluto desconocimiento de la realidad turística. Y lo más grave, la peligrosa osadía que proyecta, sin saber lo que dice, al pronunciarse sobre una actividad social y cultural, sobre la que arroja un grave desprecio.

Señor Garzón, Usted será ministro – aunque no conozco las razones- pero demuestra con sus palabras y críticas, la falta de conocimiento y sensibilidad, acerca de un fenómeno social y económico. Y repito nuevamente fenómeno- que, desde la aprobación del Plan de Estabilidad de la peseta en el año 1959 ha sido, a través de los numerosos efectos positivos que genera, impulsor del fuerte desarrollo económico y social que España experimentó y experimenta. Desarrollo del que sin duda Usted se ha beneficiado. Eso sí, sin necesidad de la nueva normalidad

Es evidente, que Usted desconoce mi bibliografía (más de cien publicaciones, editadas en España y en el Extranjero); en donde podría encontrar algún texto que le aproximara a un verdadero conocimiento de la realidad turística. No obstante, observo en sus palabras, que no ha estudiado los numerosos trabajos publicados por la Organización Mundial del Turismo, la OCDE, Naciones Unidad, la Unión Europea, y por otra extensa relación de instituciones, que con riguroso contenido científico proyectan la idea y la filosofía de que el turismo no es cualquier cosa. Como parece que Usted da a entender con sus lamentables críticas al turismo.

Ahora bien, después de haber dirigido y colaborado en la construcción y aplicación de más de diez tablas Input-Output deseo recordarle, que el turismo, desde el empujón que recibió mediante el Plan de Estabilización de la peseta ha hecho posible:

Desarrollar y mantener de forma significativa nuestras infraestructuras, tanto las terrestres como las aéreas

Empujar el desarrollo de cientos y cientos de municipios del conjunto de España, que a través de la inversión -tanto nacional como extranjera- han mejorado los hábitos y modos de vida

Sostener el equilibrio de nuestra balanza de pagos; sobre todo en los años que más lo exigían los planes de desarrollo

Ejercer indirectamente un fuerte multiplicador o inducción sobre el conjunto de nuestra economía, mediante su multiplicador cercano a 2.

Y mantener, el tantas veces repetido, 13 % del empleo ocupado

Además de un número muy importante de otras repercusiones, como lo demuestra el hecho de que cuando pretendo dormir y no puedo, consigo hacerlo, finalmente, contando efectos del turismo. Igual que hacen otros, contando ovejas. Lo que yo logro contando las repercusiones del turismo.

Ahora bien, lo más grave de las manifestaciones del Señor Garzón -Ministro de Consumo de reino de España- es su frívola afirmación de que el turismo“es un sector de bajo valor añadido”, con una actividad “estacional y precaria”. Sin duda dicho enjuiciamiento es pobre desde cualquier enfoque en que se base.

Por ello invito a todos aquellos que desconocen el valor de la riqueza o contribución del turismo en las economías, y especialmente en la formación del PIB o del VAB, a estudiar las numerosas tesis doctorales redactadas. Aquellas que pueden encontrarse en las diferentes universidades españolas y extranjeras, que con rigor han tratado ese reconocimiento, en el cual creen; y el cual, el Señor Garzón niega.

Estoy seguro de que, a partir de entonces, los incrédulos, comenzarán a valorar el turismo en su justa medida. Lo que deseo con sincera humildad.

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