TURISMO INTERNACIONAL

Acantilados irlandeses

Loop Head
Redacción | Viernes 31 de julio de 2020

Aire puro, el olor y el murmullo del mar, la tranquilidad de la naturaleza y un paisaje sorprendente ante tus ojos. Así es Irlanda, un auténtico refugio natural donde el tiempo parece detenerse. Un lugar con unos protagonistas muy peculiares. Los acantilados irlandeses son conocidos en todo el mundo, y no es para menos, pues su genuina belleza los convierte en algo mágico. Presentamos cuatro acantilados inolvidables, para vivir un viaje de aventura.

Acantilados de Slieve League

Nuestra primera parada nos lleva a unos de los acantilados más altos de toda Europa, los Slieve League. 609 metros de altura te harán sentir en el mismísimo fin del mundo. Y es que sus imponentes paisajes son una experiencia inigualable. Disfruta de la Ruta del Peregrino o, si eres más experimentado, alcanza el punto más alto hasta llegar al Paso de Un Solo Hombre (OneMan’s Pass). Tomes la ruta que tomes, quedarás impresionado. La magnitud de los acantilados, la espectacular geografía y la fauna y flora de la zona crearán un recuerdo imborrable en tu memoria.

Acantilados de Moher

Continuamos hasta llegar a los acantilados de Moher, los más famosos de toda Irlanda. Sus icónicas vistas, el espectacular paisaje que los envuelve y la fauna que puebla la zona le han servido para obtener la calificación de Geoparque Global de la UNESCO. Fúndete con la naturaleza y siente el azote del mar y la brisa en tu propia piel desde lo alto del acantilado, cuando las olas rompen en las rocas y el viento las impulsa hacia arriba. Disfruta del paisaje y no pierdas detalle, pues todo tipo de aves y animales marinos se dan cita en Moher. De hecho, no es extraño ver grupos de delfines saltando por el agua e incluso tiburones peregrinos.

Acantilados de Kilkee

Avanzamos y llegamos a Kilkee, una pequeña localidad del Condado de Clare, que da nombre a los acantilados. Déjate maravillar por la inmensidad del Océano Atlántico y su incesante sonido. De altura menor que los Moher, los acantilados Kilkee son menos turísticos y una buena opción si quieres disfrutar de la calma del paisaje. Existen diferentes rutas de mayor o menor distancia que permiten descubrir joyas de la naturaleza como las piscinas naturales ‘The Pollock Holes’, o ‘Intrinsic Bay’, nombrado en honor del barco Intrinsic, hundido en la zona.

Acantilados de Loop Head

Nuestra aventura termina al sur de la isla, en los acantilados Loop Head, tras llegar a ellos por una impresionante ruta bañada por unos paisajes aún más bellos. Y es que hasta el cine se ha rendido a la grandiosidad de Loop Head, siendo lugar de rodaje de ‘StarWars: Los últimos Jedi’. El faro de 1854 es el protagonista del acantilado. Desde él, en un día despejado, podrás admirar las montañas de Connemara al norte y las islas Blasket al sur. Además de las vistas, las aguas de Loop Head son perfectas para actividades acuáticas: pesca, kayak, coasteering y hasta submarinismo. No te aburrirás ni un segundo.

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