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Luis Inchaurraga ganador del título de Mejor Bartender de España 2021

Redacción | Jueves 20 de mayo de 2021

Promovida por Diageo Reserve, World Class Competition es una plataforma reconocida internacionalmente que impulsa el arte de la coctelería a nivel mundial. La undécima edición del certamen, que tuvo lugar en The Kave —coctelería clandestina ubicada en Madrid y propiedad de Grupo Ramses—, llegó ayer a su fin después de dos intensas jornadas, y el nivel demostrado por los diez finalistas en los diferentes retos que han tenido que superar son prueba indiscutible de que nuestro país es actualmente meca de las tendencias en coctelería a nivel mundial y una de las grandes potencias del sector.

El ganador del título de Mejor Bartender de España 2021 ha sido Luis Inchaurraga, head bartender asesor del restaurante madrileño Krápula, el segundo proyecto de Grupo Zoko en la capital. Él será quien represente a España en la final internacional que se celebrará por vez primera en Madrid —Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica 2020-2021 y ciudad prevista en un inicio para acoger la competición global presencial— del 5 al 8 de julio; y también, por primera vez, en streaming para garantizar todas las medidas de seguridad.

El jurado ha estado formado por un panel de expertos de lujo, todos ellos ganadores de ediciones anteriores de World Class Competition, como David Ríos (Mejor Bartender del Mundo 2013), Alberto Pizarro (Mejor Bartender de España 2011), Borja Cortina (Mejor Bartender de España 2015) y Borja Goikoetxea (Mejor Bartender de España 2019).

GRUPO ZOKO Y SU CONFIANZA CIEGA EN LUIS

Los participantes tuvieron que afrontar cuatro retos que pusieron a prueba sus habilidades y que llevaban aparejados sus correspondientes premios, otorgados por primera vez por la organización para reconocer el esfuerzo de los finalistas durante todo el certamen. De entre ellos, Luis consiguió el de Bartender Ganador del Challenge Blind Tasting, consistente en una cata a ciegas de cinco versiones al azar de cualquier cóctel clásico que habían de ser reconocidas solo a través del gusto, pues se sirvieron en copas negras. Inchaurraga reconoció todass, prueba de esa sensibilidad, técnica y amplísimo conocimiento que lo han convertido en responsable de las barras de los tres restaurantes de Grupo Zoko en Madrid —Krápula, Zoko Retiro y Zoko Valdemarín—, un sello hostelero con origen en Zahara de los Atunes, Cádiz.

Es en el primero donde desarrolla su labor más creativa, con una carta de cócteles adaptados al estilo de cocina desenfada, asequible y basada en materias primas de primera —con especial protagonismo del atún rojo de las almadrabas de Zahara, Conil y Tarifa— del cocinero Javi Álvarez, formado en los mejores restaurantes tradicionales y de vanguardia de Madrid, Londres y Granada. Ambos, chef y coctelero, comparten filosofía de vida y espíritu libre; no en vano, Luis compagina su trabajo con viajes por todo el mundo para encontrar rarezas y tendencias: a Nueva Orleans, en busca del bourbon perfecto; a Oaxaca de Juárez, cuna del mezcal, o a Francia, donde junto con otros socios elabora su propio Armagnac.

EL ABRAZO DE BULLEIT

Luis se presentó a la competición con una propuesta que encarna su carácter y el de Grupo Zoko, esto es, disruptiva, y cuyo nombre evoca una de las cosas que más ansiamos hoy en día, el contacto físico. El Abrazo de Bulleit se presenta en tres partes: en primer lugar el cóctel, que incorpora Bulleit —bourbon del portfolio de Diageo y máxima expresión de su origen, Kentucky, gracias a sus notas picantes— infusionado con arcilla; sidra de hielo; manteca tostada; cerveza negra; bitters, mace y fenogreco. En segundo lugar, el snack, a base de almendras, plátano y queso gruyere. Y para terminar, el ‘chupito sorpresa’: un vaso de borosilicato —un tipo de vidrio finísimo— con pajita incorporada, hecho a medida para este cóctel, en el que Luis sirve leche cuyo sabor va evolucionando de maíz ahumado con manteca y arce a piña, pulled pork y palomitas de maíz dulce con caramelo. El ritual es el siguiente: se prueba el chupito, se prueba el cóctel y luego algo del snack. Actualmente se encuentra disponible en su casa madre (calle Jorge Juan, 27), por tiempo limitado y a un precio de doce euros.

Krápula, que abrió sus puertas unos meses antes del confinamiento, encarna la más pura esencia de Grupo Zoko, un proyecto de agitación sociocultural que apuesta por la creación de conceptos en los que es posible comer y beber bien en un ambiente divertido, libre, irreverente y rockero. Ahora celebra el triunfo de su anfitrión en barra, cuyo trabajo se orienta a romper con la estética, la propuesta culinaria y el ticket medio de la zona y a convertirse en una alternativa versátil, desenfadada y apta para todos los públicos y momentos.

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