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Casino, vanguardia gastronómica en Alcalá de Henares

Redacción | Jueves 23 de septiembre de 2021

Ubicada al nordeste, Alcalá de Henares alberga la Universidad, declarada Patrimonio de la Humanidad, la célebre casa natal de Cervantes y otros edificios y monumentos cuyo valor histórico hace pensar que aquí la vanguardia no es posible. Sí lo es. Al menos, en lo culinario. Ello se debe en gran parte a Monio Group, sello hostelero de referencia en el municipio, con diez años de experiencia y una política de expansión que solo ha sido ambiciosa a nivel local, pues busca revitalizar la ciudad y medirla con la escena gastronómica capitalina.

Líder en la creación de conceptos y la dirección de proyectos de restauración en la zona, el grupo fue fundado por el joven empresario Fran Rodríguez. Su local fundacional fue Francesco’s Pizza, restaurante abierto en 2010 en la popular calle Libreros que hoy ofrece una de las mejores pizzas artesanas de España —no en vano, obtuvo el décimo puesto en el Campeonato Mundial de Pizza de 2010, celebrado en Salsomaggiore Terme, Parma—; le siguieron Casino en 2016, el mexicano Puebla en 2017 —con la crisis sanitaria, el local se transformó en dark kitchen—, Taberna 7 en 2019 —neotaberna de ambiente cálido y vinos alegres en la que la protagonista es la tortilla de Betanzos— y, en un valiente 2020, la hamburguesería Frankie Burgers y Taberna San Isidro, concepto alineado con la tradición de tapas y raciones que manda en Alcalá y muy popular por su cocido, que se sirve todo el año. De entre todos estos establecimientos, Casino es el que mejor refleja la voluntad renovadora de un sello que se encuentra en plena forma.

Edificio emblemático

El origen de Casino se remonta a 1851 y va ligado a la Sociedad de Condueños, fundada por un amplio grupo de ciudadanos alcalaínos que se reunían con un objetivo filantrópico —salvar los edificios anexos a la Universidad, que iban a ser subastados y sacados, piedra a piedra, de la ciudad— en el Círculo de Contribuyentes, edificio del que aún son propietarios. Ubicado en la plaza de Cervantes junto a otras construcciones icónicas como el Ayuntamiento, el Corral de Comedias y la Torre de Santa María, fue construido en 1893 por el arquitecto local Martín Pastells sobre lo que en tiempos del cardenal Cisneros fueron casas de estudiantes. No es de extrañar que dos siglos después defienda su carácter social en concepto de restaurante: al fin y al cabo, el disfrute gastronómico es un bien común.

En 2016, Fran Rodríguez asumió la gerencia del antiguo restaurante del Círculo de Contribuyentes —el club privado, no obstante, se conserva, y sus socios siguen dinamizando el patrimonio histórico de Alcalá a través de numerosas iniciativas— y lo reinventó con una propuesta gastronómica fresca y sencilla, que no pierde de vista los sabores de siempre. Pero también, con una decoración transgresora que recuperó la estructura original y sus detalles de estilo neomudéjar y triplicó el espacio de barra y cocina para dinamizar los servicios de comida y cena.

Para imprimir al establecimiento su nuevo, cálido y desenfadado estilo, el hostelero ha contado con el estudio Madrid in Love —también autores del interiorismo de Taberna 7 y Taberna San Isidro—, cuyo equipo ha dotado de tres ambientes distintos a este luminoso local de techos altísimos: el salón principal, llamado Noble —de 30 a 50 personas—, un reservado con capacidad para hasta 30 personas y Patio, sala acristalada tipo invernadero, con dos maravillosos olivos y capacidad para 70 personas. A ellos se suman dos terrazas exteriores a dos alturas, una de ellas a pie de calle (80 personas) y otra al cobijo de las escalinatas del restaurante, para 30 personas.

En lo culinario, Casino ofrece una cocina casera de temporada, elaborada con productos de proximidad y de precios razonables, en línea con la filosofía de los otros negocios creados por Fran Rodríguez. Ejecuta este concepto Ramón Cuesta, cocinero de vocación que atesora más de 36 años de experiencia, pues se consagró a su pasión siendo casi un niño. Aquí ha diseñado una carta que incluye recetas muy reconocibles con acento nacional que en ocasiones aceptan toques de atrevimiento, como los torreznos soufflé con pimientos de padrón, uno de los platos más demandados por su insólita textura.

Entre los entrantes, destacan además las rabitas de calamar de potera, las gambas al ajillo, el tomate aliñado con AOVE de Castillo de Canena o las croquetas de carabinero. Para seguir, hay arroces melosos, en palabras de Cuesta «elaborados con una buena americana, con su morralla y sus periquitos»; carnes de Los Norteños —lomo de ternera fileteado al carbón, puntas de solomillo o uno de los cochinillos más notables que se puedan comer lejos de la sierra de Madrid—; pescados del día, golosos postres —entre los que destaca la tarta de queso, con su fina y crujiente base de mantequilla y galleta Lotus— y dos opciones de menú del día, a 14,50 y 22,50 euros.

Merece también especial atención la bodega, diseñada por el joven Alberto Sánchez Caerols, proveniente de Santceloni (dos estrellas Michelin). Cuenta con más de cien etiquetas en absoluto inamovibles, pues se busca la rotación y la variedad —cada tres meses cambia al menos el 60 % de la carta—, y apuesta principalmente por denominaciones de origen nacionales; se observan, también, pinceladas del viejo y nuevo mundo y una especial atención a los jereces. Además, alrededor del 80 % de las referencias se pueden pedir por copas gracias al sistema de Coravin. En Casino, Sánchez Caerols une su experiencia como sumiller y su entusiasmo a los de Rut de La Torre, que formó parte del equipo de Dani García en Marbella (dos estrellas Michelin), también como sumiller.

Además de sus proyectos en Alcalá de Henares, Monio Group ha decidido por fin dar el salto a la capital con la apertura de la segunda filial —que tendrá lugar a lo largo del mes de septiembre e irá acompañada de una imagen de marca renovada— de Frankie Burgers en la privilegiada calle Ponzano, 46.

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