TURISMO INTERNACIONAL

Descubriendo los Mundos de Cristal de Swarovski

Redacción | Miércoles 02 de febrero de 2022

Un gigante que se erige en medio del paisaje alpino tirolés y protege en su interior 17 instalaciones de arte de maestros como Brian Eno, Andy Warhol y Salvador Dalí. Un tiovivo que nos lleva de viaje a un mundo lleno de magia y un sonido que da vida a los cristales: todo esto se puede descubrir en los Mundos de Cristal de Swarovski.

Mundos de Cristal Swarovski (Swarovski Kristallwelten en alemán) es un parque temático y museo que se encuentra en la sede de la empresa Swarovski en la localidad de Wattens, a unos 20 kilómetros de Innsbruck (Austria).

André Heller: el creador de los Mundos de Cristal

Esta instalación atemporal compuesta por una colina, la naturaleza y una cascada en forma de un gigante protector se erige sobre las cámaras de las maravillas en Wattens. Con motivo del centenario de la empresa en 1995, el artista multimedia André Heller recibió el encargo de crear un mundo de experiencias. En ese momento, Heller dijo que para él era importante crear algo atemporal y así surgió la idea del gigante verde. Hoy en día, la cabeza del gigante de 17 metros de altura se ha convertido en el símbolo de los Mundos de Cristal. Se considera un lugar de inspiración, una especie de caleidoscopio que conecta el agua y la naturaleza verde. Aquí, literalmente, las maravillas se originan en la "cabeza".

La cámara de las maravillas de André Heller

André Heller no solo concibió los Mundos de Cristal, sino que también diseñó una cámara de las maravillas. Heroes of Peace (héroes de la paz) rinde homenaje a todos los embajadores de la paz del mundo. Además de Nelson Mandela y Bertha von Suttner, también se puede ver a John Lennon y su esposa, Yoko Ono, en un gigantesco rollo de película en blanco y negro a modo de proyección.

Por primera vez, también se muestran los símbolos de la paz como hologramas en tres cristales con un diámetro de 20 centímetros. Asimismo, los hologramas de Albert Einstein o Mahatma Gandhi dirigen sus mensajes de paz a los visitantes. En el trasfondo de esta impresionante instalación está la pregunta: ¿qué puede hacer cada uno de nosotros por la paz mundial?

Unos cristales audibles: el sonido cristalino de Swarovski

Chispeante, sorprendente e inusual

¿Qué sonido tienen los cristales? Roland Gerger, conocido músico, compositor y DJ austríaco de nombre Emil Berliner, se ha dedicado exactamente a responder esta pregunta. Su idea: transformar el efecto óptico de los cristales en sonido. Él mismo siente que el cristal es un objeto muy hermoso, pero también muy silencioso. Por ello, con esta composición se propuso hacer audible a este bello objeto. Para encontrar su sonido, el artista modificó dos kilogramos de cristales pequeños de varias formas: con una sierra, una lima y papel de lija. También vertió los cristales en varios recipientes para rastrear su sonido. El resultado: una atmósfera sonora única con elementos de bajos, violines, un carillón e incluso el sonido del mar. Mezclado con sonidos de la naturaleza como el canto de los pájaros o las gotas de lluvia, el sonido cristalino se convierte en una obra de arte total. A diferencia de las cámaras de las maravillas que se encuentran en el gigante, la nube de sonido acompaña a los visitantes por el jardín hasta los lugares más remotos de los Mundos de Cristal, como el tiovivo.

Dando vida al cristal: un viaje mágico en el tiovivo

Acompañados por los sofisticados sonidos de los cristales, prendemos el camino hacia la siguiente curiosidad: el tiovivo. En medio del paisaje montañoso tirolés, el artista español Jaime Hayón te invita a un viaje nostálgico por su obra maestra. Diseñado con un diseño monocromático, 15 millones de cristales de Swarovski brillan en esta curiosa e impresionante creación. El tiovivo en blanco y negro contrasta con el exuberante paisaje verde que le rodea en primavera y verano. En invierno, en cambio, rodeado de montañas azucaradas y cubiertas de nieve, se convierte en un cristal en sí, que se integra en el paisaje invernal blanco. Las figuras abstractas son todas únicas y por arte de magia, las personas y los animales pueden invitarte a soñar. Gracias a los elementos surrealistas, combinados con un poco de magia y humor, cada uno puede decidir por sí mismo qué representan los personajes. El tiovivo nos demuestra que la fantasía no tiene límites. En cuanto oyes, "¡Un viaje ilimitado!", el estrés del día a día se desvanece. El imponente paisaje montañoso del Tirol se convierte en el telón de fondo, mientras ves los cristales brillar por el rabillo del ojo y comienza el nostálgico viaje hacia un mundo lleno de magia.

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