TURISMO NACIONAL

Vuelve la Tomatina a Buñol

Redacción | Miércoles 03 de agosto de 2022

El 31 de agosto, una de las batallas más originales y divertidas del mundo invade Buñol. La famosa Tomatina regresa por todo lo alto para celebrar su LXXV edición.

Tras un tiempo de parón debido a la pandemia, vuelve a la agenda cultural de la provincia de Valencia la Tomatina de Buñol.

La batalla de tomates más internacional regresa por todo lo alto el 31 de agosto para celebrar su LXXV edición. Durante una hora, más de 150.000 kilos de tomates volarán por los aires tiñendo de rojo las calles del municipio valenciano, hasta que una traca marque el final de la batalla.

¿Cómo se puede acudir a esa batalla roja?

Comprando una entrada y añadiendo a la maleta ropa vieja, calzado cómodo y unas gafas de bucear.

Este año los más pequeños también pueden participar, ya que el 27 de agosto Buñol ofrece una Tomatina infantil gratuita. Y si se prefiere vivir la experiencia, pero sin mancharse, ‘La Tomatina VR Experience’, es un juego de realidad virtual, que se puede descargar en el móvil y así formar parte de esta fiesta tan particular.

La historia y la tradición

Esta fiesta se inició el último miércoles de agosto del año 1945. Todo comenzó cuando un grupo de jóvenes que se encontraban en la plaza del Pueblo para presenciar el desfile de gigantes y cabezudos y otros actos de la fiesta, aburridos sobre cómo estaba transcurriendo la cabalgata, decidieron hacerse un hueco dentro de la comitiva del desfile. El ímpetu de los jóvenes hizo que cayera un participante que, preso de la ira, empezó a golpear todo lo que encontraba a su paso. Por un capricho del destino, allí había un puesto de verduras que fue pasto de la multitud eufórica. La gente, allí concretada se contagió y empezó a tirarse tomates hasta que las fuerzas del orden público pusieron fin a aquella batalla vegetal. Al año siguiente, los jóvenes repitieron el altercado de forma voluntaria y llevaron los tomates de su casa y así sucesivamente a lo largo de los años. Aunque la Policía disolvió la batalla en cada una de esas ocasión en que se reprodujo esta reciente tradición, los jóvenes de Buñol no desistieron; y así sin saberlo, habían hecho historia. La Tomatina fue prohibida a principios de los años 50, pero esto no disuadió en ningún caso a sus participantes, que llegaron a ser, incluso detenidos. De hecho en 1957 la fiesta fue cancelada y este hecho motivó la celebración del “entierro del tomate”, una manifestación en la que los vecinos portaban un ataúd con un tomate dentro. El desfile se acompañó con una banda de música que interpretaba marchas fúnebres y su éxito fue total. La presión popular hizo que el veto desapareciera y que volviera a permitirse una celebración que fue creciendo en participación.

El éxito

La afluencia de participantes procedentes de todas las latitudes y el interés cada vez más creciente de los medios de comunicación internacionales, propició que La Tomatina de Buñol fuera declarada en 2002 Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría General de Turismo.

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