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Un viaje sensorial de 2.000 km combinando lujo, gastronomía y pasión por el motor

Redacción | Miércoles 10 de diciembre de 2025

Hay viajes que se cuentan en kilómetros y otros en emociones. El recorrido del OMODA 9 SHS entre Madrid y Nürburgring pertenece a la segunda categoría. Más de 2.000 kilómetros, cinco días atravesando España, Francia, Luxemburgo y Alemania, con una premisa: descubrir cómo este SUV Súper Híbrido Enchufable (SHS) transforma cada etapa en una experiencia sensorial, uniendo confort premium, gastronomía y cultura automovilística.

El confort como punto de partida

Desde los primeros kilómetros, el OMODA 9 SHS demostró su diferencia. El aislamiento acústico con doble cristal, los asientos de cuero napa con ventilación, calefacción y masaje, y la suspensión electromagnética CDC crearon un entorno donde los tramos largos se sentían ligeros. “He conducido más de 600 km y me siento como si acabara de empezar”, comentaba un participante al llegar a San Sebastián. Otro lo resumía sonriente tras cruzar la frontera: “El verdadero lujo es bajarte del coche listo para cenar después de cruzar Europa”.

Una comodidad que, por otra parte, no sacrifica su potencia. Su sistema híbrido enchufable combina tres motores eléctricos y uno de gasolina para ofrecer 537 CV, una aceleración 0-100 km/h en 4,9 segundos y más de 1.100 km de autonomía total, con hasta 145 km en modo eléctrico. Esto permitió un viaje ágil con consumos contenidos, incluso con cuatro ocupantes y equipaje. “Con esta cifra de potencia, adelantar es un suspiro; lo sorprendente es que el consumo ronde los 5 litros. Potencia y eficiencia juntas”, señalaba otro participante.

Gastronomía, cultura y paisajes: un viaje sensorial

La ruta empezó en Madrid para llegar a la bahía de La Concha como primera postal. En San Sebastián, el restaurante Itzuli en el Hotel Luze ofreció un menú Luis Irizar por el chef Iñigo Lavado, un día después de su primera Estrella Michelin: kokotxas, chipirón en su tinta y txakoli marcaron el tono sensorial. Tras la comida, los OMODA 9 SHS visitaron los vestigios del circuito de Lasarte, inaugurado en 1923 y sede del Gran Premio de España en diez ocasiones. Historia automovilística junto al Cantábrico. Esa noche, en el Renaissance Bordeaux Hotel, una cena en el rooftop Gina con vistas a La Cité du Vin añadió un toque lifestyle. Mientras, el OMODA 9 SHS recargaba con su capacidad de 65 kW en potencia continua, listo para la eficiencia al día siguiente.

Centenares de kilómetros en un suspiro

La segunda jornada rumbo a Le Mans hizo brillar los 537 CV. “Con esta potencia, adelantar es inmediato y el consumo es de menos de seis litros, como un diésel”, destacaba un invitado bordeando los bosques de La Sarthe. El almuerzo fue en L’Auberge des Hunaudières, en la recta de Hunaudières, donde prototipos del WEC alcanzaron 405 km/h hasta los 90 (hoy 340-350 km/h). Comer allí es facing uno de los escenarios icónicos del automovilismo. Por la tarde, una experiencia única: recorrer la parte abierta del circuito de La Sarthe, deteniéndose en curvas míticas como Mulsanne o Indianapolis-Arnage; luego, visitar el circuito Bugatti y el Museo de las 24 Horas con Hervé Guyomard, director por 40 años y testigo de ediciones desde 1949.

La cena en La Réserve, un bistró gourmet que une tradición y modernidad, cerró un día inmerso en la historia del motor.

El circuito abandonado de Reims

El tercer día cruzó viñedos de Champagne hasta Reims. Tras almorzar en La Grange de l’Abbaye, llegó la visita impactante: el circuito abandonado de Reims-Gueux, del primer calendario de F1 en 1950. Sus tribunas y boxes, restaurados por voluntarios, son un museo al aire libre. Algunos participantes exploraron la Catedral de Reims y el mercadillo navideño, inaugurado ese día.

Cita con la meca del automovilismo: Nürburgring

La última etapa llevó al grupo a Nürburgring. Además de recorrer los alrededores, disfrutaron una experiencia exclusiva: vuelta guiada en autobús por la Nordschleife, con paradas en curvas míticas como Hatzenbach, Bergwerk o el Carrousel. Solo seis visitas así al año.

El clímax fue una vuelta al trazado con instructor de copiloto, guiando trazadas y frenadas. Perfecto para probar la potencia del OMODA 9 SHS, su estabilidad en virajes rápidos y tracción AWD en asfalto resbaladizo por lluvia. Este roadtrip demuestra que viajar es descubrir, sentir y crear recuerdos. Entre templos del motor, nuevos lugares, gastronomía y horas entre amigos, el OMODA 9 SHS unió Madrid con Nürburgring mezclando lujo, eficiencia y emoción. Porque el verdadero viaje es la experiencia. Europa se recorrió con estilo, confort y un SUV que hace de cada kilómetro un placer.

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