La Compañía Antonio Ruz cumple 15 años y para celebrarlo estrena en Cuarta Pared su dúo Flop.
En este trabajo se asoman a la poesía que subyace en la imperfección de las relaciones humanas. Flop (‘fracaso’ en inglés) es una invitación a reconocer nuestra vulnerabilidad y rehumanizarnos.
“Bailar la danza del fracaso para rebelarse contra la imposición social
En una sociedad en la que se nos impone como obligación ser feliz o disfrutar del éxito y en la que el valor como individuo gira en torno al nivel de productividad o la colección de likes, parece casi impensable plantearse fracasar en nuestros propósitos; convirtiéndose ese naufragio en un estigma, una deshonra. Pero, ¿qué es realmente el fracaso? ¿Cuándo se supone que fracasamos en un proyecto? ¿Y en una relación?”
¿QUÉ ES FLOP?
FLOP es una pieza de pequeño formato creada por Antonio Ruz y presentada en la Sala Cuarta Pared de Madrid como parte del ciclo de danza de la sala.
La obra se articula como un dúo escénico de danza contemporánea en torno a la idea de fracaso —de ahí su título en inglés (“flop” significa fracaso o caída)— y explora las imperfecciones de las relaciones humanas, la vulnerabilidad y la presión social por ser feliz, exitoso y productivo, incluso en el terreno emocional y afectivo.
A través de dos intérpretes que se encuentran, buscan, fallan y se sostienen, FLOP plantea un diálogo físico y poético sobre cómo nos movemos en la intimidad compartida, cómo fallamos en nuestras formas de comunicación y cómo intentamos reconstruir vínculos dentro de la imperfección. El montaje apuesta por un vocabulario físico que va del absurdo a la ternura, de la ironía a la conmoción silenciosa, sin una narrativa explícita, sino mediante la danza como forma de pensamiento y emoción.
Crítica y valoración
La obra no recurre a un virtuosismo técnico ostentoso, sino que pone en primer plano las tensiones, fallos y equilibrios del cuerpo en relación con el otro. Esto puede resultar tanto conmovedor como desafiante para el espectador, al invitar a aceptar el fracaso no como un error dramático, sino como un espacio de verdad y de rehumanización.
En comparación con trabajos anteriores de Ruz, que a menudo combinan movimiento, música y escenografía de forma muy dosificada y simbólica, FLOP se siente más íntima y esencial: menos narrativa y más física, generando una experiencia corporal que depende del ritmo pausado y la presencia constante de los intérpretes. Su potencia poética —más que su espectacularidad— es la que deja una impresión duradera, aunque la ausencia de un arco argumental fuerte pueda hacer que algunos espectadores la perciban como fragmentaria o ambigua.
Antonio Ruz — quién es el creador
En 2009 fundó su propia compañía de danza en Madrid, con la que ha explorado un discurso creativo ecléctico y abierto, que trasciende etiquetas para integrar movimiento, música, teatro y otras disciplinas en un diálogo escénico profundo. Ruz trabaja con frecuencia en colaboración con artistas de música, artes plásticas o dramaturgia.
Su trayectoria incluye obras como No Drama, Ignoto, Double Bach o (Pharsalia, entre otras), así como producciones creadas para instituciones como el Ballet Nacional de España (Electra). Entre sus reconocimientos figuran el Premio Nacional de Danza 2018 en la categoría de creación y el Premio Ojo Crítico de Danza de RTVE en 2013.
La pieza FLOP se inscribe dentro de esa búsqueda constante de explorar el movimiento como pensamiento y emoción, usando el cuerpo no tanto como instrumento de virtuosismo sino como territorio de reflexión sobre las contradicciones y fragilidades humanas.