En un mundo dominado por la prisa y la hiperconectividad, el bienestar se ha convertido en una necesidad. Bajo este enfoque de viaje consciente, Holbox, al norte de la península de Yucatán, se consolida como uno de los destinos más auténticos del Caribe Mexicano. Integrada en la reserva de la biosfera Yum Balam, la isla protege manglares, selva, lagunas y dunas costeras. Un santuario vivo, hogar de más de 250 especies de aves, jaguares, flamencos rosados o el tiburón ballena, el pez más grande del planeta, que se puede ver de mayo a septiembre.
En Holbox, el verdadero lujo se mide en una conexión profunda con la naturaleza y en experiencias diseñadas para reconectar cuerpo, mente y espíritu. Sus playas de arena blanca y aguas poco profundas invitan a adentrarse en el mar o a descansar en hamacas suspendidas sobre el agua contemplando increíbles atardeceres. Un destino, fiel al espíritu del slow travel, sin coches, solo para recorrer sin prisa en bicicleta o carrito de golf, donde el lujo se encuentra en lo sencillo, el respeto por la naturaleza y el disfrute pausado de cada momento.
El lujo de la calma: vivir Holbox desde sus hoteles
Detrás de esta propuesta sostenible que transforma la experiencia del viaje se encuentra la Asociación de Hoteles de Holbox, un colectivo de 44 alojamientos comprometidos con un turismo consciente y regenerativo que protege los ecosistemas, apoya la economía local y respeta los ritmos naturales y la identidad de la isla. Arquitecturas integradas en el entorno, spas holísticos y gastronomía consciente se conjugan para crear experiencias que promueven la regeneración física y emocional, invitando a vivir el destino con calma, respeto y conexión genuina.
Para quienes buscan viajes en pareja o en solitario, destacan hoteles boutique solo para adultos como Tierra del Mar, con solo ocho habitaciones diseñadas para el descanso íntimo y la privacidad, o Corazón Boutique, un refugio de once habitaciones con vistas privilegiadas a la Reserva Yum Balam y un servicio cálido y personalizado.
Holbox se ha consolidado como un punto de encuentro para retiros espirituales, yoga, meditación y sanación energética. En este contexto, Ser Casasandra ofrece un espacio dedicado a la paz y la armonía, con terapeutas destacados y retiros profundos; reconocido además en la Gold List de Condé Nast Traveler como uno de los lugares favoritos para hospedarse. Por su parte, Delek Holbox propone una experiencia de bienestar que respeta los ritmos individuales, invitando a habitar el presente desde la conciencia, la libertad y la belleza de volver a uno mismo.
En la nueva era del turismo premium, el lujo se redefine a través de la experiencia, la sostenibilidad y la autenticidad. Aldea Kuká representa este concepto con elegancia: un hotel boutique ecológico frente al mar, donde bungalows privados combinan confort, diseño y compromiso ambiental.
Holbox es también un destino perfecto para familias, donde la seguridad, la tranquilidad y la cercanía con la naturaleza crean el escenario ideal para vivir momentos inolvidables. Las Nubes de Holbox, con su diseño tipo bungalow, combina lujo relajado con un ambiente familiar, ofreciendo además vistas privilegiadas de la Reserva Yum Balam y de Punta Mosquito, uno de los bancos de arena más impresionantes de la Península de Yucatán.
Gastronomía con raíz en el mar y la tierra
La cocina de Holbox es una experiencia sensorial que refleja la identidad del territorio. Productos frescos y locales, pesca del día y recetas que honran la tradición con una mirada contemporánea consolidan a la isla como un destino gastronómico emergente.
Casa Las Tortugas invita a un recorrido culinario a través de sus cuatro restaurantes: Mandarina (cocina mediterránea), AMA (japonesa), LUUMA (gathering bar) y UMO (platillos orgánicos), creando un viaje de sabores alineado con el entorno.
Mundo Sagrado: la ruta viva que conecta costa y selva
Holbox se consolida como un destino comprometido con la relación entre turismo y naturaleza al sumarse al proyecto “Kilich Kab: Mundo Sagrado”, una iniciativa que conecta la isla con un corredor biocultural de más de 400 mil hectáreas de selvas, cenotes, lagunas y comunidades mayas vivas en el norte de Quintana Roo que por generaciones han cuidado del territorio, y ahora se convierten en protagonistas de su propio desarrollo.
A lo largo del corredor, que integra a 25 comunidades mayas, los visitantes pueden vivir experiencias auténticas como senderismo, kayak, observación de aves, interpretación de la naturaleza a través de talleres, caminatas guiadas, ceremonias, gastronomía local y hospedajes rurales que abren la puerta a una experiencia transformadora.
Reconocimiento internacional
En 2025, Holbox se convirtió en el primer destino de Quintana Roo en obtener la certificación Queer Destinations, un sello internacional que reconoce a destinos turísticos, empresas y servicios que se comprometen a ofrecer una experiencia segura, respetuosa e inclusiva para la comunidad LGBTQ+.
Participación en FITUR 2026
La Asociación de Hoteles de Holbox dará a conocer su labor en FITUR 2026 a todos los profesionales, medios de comunicación y público final interesados. Contará con la presencia de representantes del colectivo, entre ellos, su presidente, Christian Stenta. Para quienes quieran visitarles, se encontrarán en el pabellón 3, stand 3B02 (coexpositor de México).