La Ren Lecrés, alojamiento rural situado en pleno corazón de la Ribera del Duero, ha sido distinguido con el Premio Ruralka a la Mejor Casa Rural 2025, un reconocimiento que pone en valor no solo la excelencia del alojamiento, sino una manera de entender el turismo rural más consciente, humana y profundamente conectada con el territorio.
El galardón reconoce un proyecto que apuesta por el turismo como motor de cambio positivo en el medio rural, basado en la sostenibilidad, el respeto por el entorno y el cuidado de cada detalle de la experiencia del viajero. Un premio que llega en un momento clave de consolidación para La Ren Lecrés, que continúa creciendo de forma pausada y coherente, fiel a su filosofía de calidad y sentido.
“La Ren Lecrés es un proyecto de pequeño formato que crece con calma, apostando por la rehabilitación respetuosa de espacios rurales, la colaboración con el entorno local y una hospitalidad serena y cuidada”, explican sus propietarios, el matrimonio formado por Máxima Crespo y Santiago Leal. “Este reconocimiento nos anima a seguir avanzando con paso firme y a seguir imaginando nuevas propuestas año tras año, siempre fieles a nuestra filosofía de calidad y sentido”.
El Palomar de La Ren: Un patrimonio recuperado con alma
La casa, un corral familiar transformado en oasis rural
De nombre afrancesado —reflejo de la influencia vital de su fundadora—, La Ren Lecrés se encuentra en el casco histórico de Vadocondes, un pequeño pueblo de apenas 300 habitantes a pocos kilómetros de Aranda de Duero. Un complejo familiar elegante y acogedor que invita a la desconexión en cualquier época del año.
“La Ren Lecrés es paz y serenidad, y una puerta directa a una de las mejores zonas vitivinícolas de España”, describen Máxima y Santiago, quienes dejaron la gran ciudad para criar a sus tres hijos en la Ribera del Duero. Santiago, técnico especialista en explotaciones agropecuarias, se dedica al cultivo de la hacienda familiar; Máxima, licenciada en Empresariales y Comercio Internacional, decidió dar un giro vital tras más de 30 años de trayectoria profesional en empresas como Michelin, Ikea o Bodega Martín Berdugo, para crear este proyecto que fue su hogar durante una década, y que cuenta también con la Q de Calidad Turística.
La finca, antiguamente una instalación agrícola, alberga hoy un complejo con capacidad total para 14 personas. Dispone de una casa principal con cuatro dormitorios dobles, tres baños completos y un espectacular salón de seis metros de altura con chimenea de leña y gran ventanal orientado al sur. Cuenta además con un ático multifuncional ideal para teletrabajo, retiros de coworking o teambuilding; un apartamento independiente para invitados; y un antiguo almacén restaurado, con muros de adobe y piedra, convertido en un espacio versátil abierto al jardín.
El exterior ofrece césped natural, zonas de descanso, barbacoa y una piscina de agua de sal, cubierta y climatizada durante todo el año. En los últimos años, La Ren Lecrés ha avanzado de forma notable en automatización y experiencia de cliente, con accesos autónomos, check-in automatizado y reservas directas, sin renunciar nunca a un trato cercano y personalizado antes, durante y después de cada estancia. Paralelamente, se han realizado importantes mejoras en eficiencia energética y sostenibilidad, como aerotermia con suelo radiante y placas solares.
Además, se ha rehabilitado una nave agrícola anexa, concebida como espacio para pequeños eventos en primavera y otoño, con un estilo rústico sofisticado, chimenea de pellets y cuidada conexión con el jardín y los espacios exteriores.
Experiencias de inmersión rural
El Premio Ruralka a la Mejor Casa Rural 2025 reconoce, en definitiva, un proyecto que demuestra que otra forma de turismo rural es posible: más consciente, más humana y profundamente enraizada en su territorio.