El país presenta una hoja de ruta para impulsar un turismo de alto valor apoyado en patrimonio, tradiciones, gastronomía y naturaleza, con avances en conectividad y condiciones para operar.
Bolivia refuerza su apuesta nacional por un turismo de alto valor que se apoya en lo que hace único al país: una cultura viva, tradiciones con identidad propia y paisajes que se recorren mejor cuando se entienden desde sus comunidades, su historia y su manera de celebrar. Desde Madrid, la delegación oficial trasladó al mercado europeo una propuesta centrada en experiencias auténticas y sostenibles, con un marco de mayor profesionalización, seguridad jurídica y mejores condiciones para la inversión y la conectividad.
La misión estuvo encabezada por Cinthya Yañez, ministra del Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, y por Andrés Aramayo, viceministro de Fomento al Turismo Sostenible, junto a empresas coexpositoras y referentes del ámbito gastronómico como la chef Marsia Taha y la sommelier Andrea Moscoso, del restaurante Arami.
El Plan 2035 sitúa al turismo como una apuesta de Estado para atraer viajeros que buscan calidad, sentido y conexión con el territorio, con la meta de alcanzar los 2 millones de visitantes. La estrategia pasa por fortalecer cultura, folklore y gastronomía como parte central del viaje, y por consolidar destinos capaces de ofrecer estándares internacionales de servicio sin perder autenticidad.
En esa línea, Bolivia presentó una selección de rutas y territorios donde la tradición se vive en primera persona. Desde la inmensidad del Salar de Uyuni y sus lagunas altoandinas, hasta el eje La Paz, el Lago Titicaca y Tiwanaku, donde el patrimonio dialoga con la vida cotidiana. También destacó Tarija y su ruta del vino y los ajíes, además de Santa Cruz de la Sierra con las Misiones Jesuíticas de Chiquitos y enclaves como Chochis y Roboré. La propuesta se completa con Samaipata y el entorno de Parque Nacional Amboró, además del corredor amazónico con Rurrenabaque, el Parque Nacional Madidi y las Pampas del Yacuma. Por último, Cochabamba y el Parque Nacional Torotoro completan un mapa de experiencias que combina naturaleza, cultura y gastronomía.
En paralelo, la misión avanzó en mesas técnicas para mejorar la conectividad aérea y regional. Se reactivó el diálogo con aerolíneas y operadores logísticos, incluidos actores vinculados al International Airlines Group (IAG), con el objetivo de restablecer frecuencias y fortalecer enlaces desde hubs como Lima y São Paulo, con impacto previsto a partir del segundo semestre de 2026.
Esta presentación se realizó en el marco de FITUR 2026 y refuerza un mensaje de fondo: Bolivia quiere que el viajero no solo visite un lugar, sino que se lleve una historia, un ritmo, una tradición y una forma de mirar el mundo.