Viajar solo ha dejado de ser una excepción para convertirse en una forma cada vez más habitual de explorar destinos a medida: elegir rumbo, marcar el propio ritmo y abrir o no la puerta a lo social.
En ese contexto, los alojamientos al aire libre destacan por su flexibilidad y por ofrecer un equilibrio poco común entre independencia y experiencias compartidas. La tendencia, además, se mantiene al alza.
Según los datos de Pitchup.com, las reservas en solitario registran ya un incremento del 55% en lo que va de año frente al mismo periodo de 2025. Además, las reservas individuales en España aumentaron un 35% en 2025 respecto a 2024.
Autonomía, bienestar y comunidad: el nuevo ADN del viajero solitario
Lejos de los estereotipos tradicionales, el turista que hoy elige viajar solo muestra un perfil más intencional, interesado en experiencias que estimulen tanto su curiosidad como su bienestar.
Cada vez más mujeres optan por viajar solas. En 2025, el 3 % de las reservas individuales correspondieron a viajeras, duplicando su peso desde 2019 y reforzando esta tendencia como una forma de empoderamiento personal que permite disfrutar de la propia libertad y conectar con otras personas en entornos acogedores.
En este contexto, Blue Ocean Camp combina aventura y contacto con la naturaleza a través de actividades como clases de surf en grupo, snorkel, astroturismo y recorridos guiados por los senderos del Parque Natural de Güi Güi.
Por su parte, Global Tribe Org recibe a sus huéspedes en un entorno natural en el corazón de Huelva, ofreciendo servicios como terapias de masaje, clases de yoga y sesiones de meditación guiada, pensados para recargar energías.