Con impresionantes colecciones artísticas, la Galería Nacional de Praga es uno de los secretos mejor guardados de la capital checa.
Este año, además, existe un nuevo motivo para visitar alguna de sus cinco sedes, ya que se cumple el 230º aniversario de la fundación de la Sociedad de Amigos Patrióticos de las Artes, que sentó las bases de la actual Galería.
Cuando una ciudad concentra tantos atractivos en sus calles como la capital checa, a veces llegan a pasar desapercibidos otros tesoros situados puertas adentro. Esa podría ser la explicación de que apenas se observen imágenes de museos praguenses en las redes sociales de los viajeros. Aunque el Museo Nacional, que preside la plaza de Wenceslao, es quizás el más conocido, la Galería Nacional de Praga (Národní galerie Praha) recibió más de medio millón de visitantes en 2025. El origen de esta institución se remonta a finales del siglo XVIII, cuando un grupo de representantes de la aristocracia bohemia y algunos académicos de la burguesía decidieron revitalizar el decreciente interés por el arte de aquellos tiempos. Por este motivo, el 5 de febrero de 1796 nació la Sociedad de Amigos Patrióticos del Arte y se crearon dos instituciones de las que Praga carecía hasta entonces: una Academia de Arte y una Galería de Pintura abierta al público.
Sedes de la Galería Nacional de Praga, arte repartido por toda la ciudad
La Galería Nacional es uno de los grandes atractivos culturales de la capital, pero, a diferencia de otros grandes museos europeos, despliega sus colecciones en distintos espacios históricos de la ciudad. De forma complementaria, cada sede aporta una capa distinta de arte, desde el gótico medieval hasta el arte contemporáneo, desde la aristocracia renacentista hasta el funcionalismo del siglo XX. Para el visitante, recorrerlas todos es una forma privilegiada de entender Praga a través de su patrimonio artístico y arquitectónico.
Este modelo descentralizado no es solo una decisión museográfica, sino que se puede considerar una forma de entender el patrimonio como algo vivo e integrado en la ciudad. A continuación, contamos cuáles son las cinco sedes y los dos principales espacios expositivos de la Galería Nacional de Praga, además de las claves para visitarlos.
Palacio de Ferias, el gran museo del arte moderno
Cuando se inauguró el Palacio de Ferias (Veletržní palác) en 1928 era el más grande de este tipo en el mundo y también el primer gran ejemplo del funcionalismo en la capital. Concebido como recinto ferial para impulsar la economía del nuevo “Estado checoslovaco”, su arquitectura respondía a los ideales de racionalidad y eficiencia del periodo de entreguerras.
Tras una historia compleja, que incluye su uso durante la ocupación nazi, un periodo como edificio administrativo y un devastador incendio en 1974, el palacio renació como espacio museístico. Desde 1995 alberga la colección de Arte Moderno y Contemporáneo de la Galería Nacional. Aquí se encuentran algunas de las obras más valiosas del museo, con grandes figuras del arte europeo como Picasso, Braque, Renoir, Van Gogh o Klimt, junto a una representación esencial del arte checo del siglo XX.
La amplitud de los espacios y la claridad de la arquitectura funcionalista convierten este lugar en un escenario idóneo para el arte moderno, donde las obras incluso pueden dialogar con el edificio sin interferencias decorativas.
Palacio Kinský, arte en el corazón de la Ciudad Vieja
Tras una profunda restauración, hoy día el Palacio Kinský es una orgullosa sede de la Galería Nacional y acoge exposiciones centradas en arte histórico y colecciones gráficas. Su ubicación y su carga simbólica lo convierten en un espacio donde se puede sentir la memoria política y social del país.
Palacio Schwarzenberg, la belleza del Renacimiento bohemio
El Palacio Schwarzenberg es uno de los edificios renacentistas mejor conservados de Praga y una pieza clave del entorno del Castillo. Su fachada de esgrafiados, con más de 7.000 metros cuadrados decorados, es uno de los grandes referentes del llamado Renacimiento bohemio, una síntesis entre influencias italianas y tradiciones locales.
Construido a mediados del siglo XVI, el palacio alberga la colección de Arte Antiguo de la Galería Nacional, con especial atención al Barroco bohemio. En su interior se conservan techos pintados del siglo XVI, un testimonio excepcional de la pintura figurativa renacentista en Europa Central. La visita combina el impacto visual del edificio con una cuidada selección de obras que permiten entender la evolución del arte desde una perspectiva amplia.
Palacio Sternberg, grandes maestros en un entorno barroco
También en la plaza de Hradčany o del Castillo se encuentra el Palacio Sternberg, una de las obras más destacadas del alto barroco bohemio. Desde el siglo XIX ha estado vinculado al coleccionismo y a la difusión del arte, primero como sede de sociedades artísticas y más tarde como parte de la Galería Nacional.
Actualmente alberga una exposición permanente de grandes maestros de la pintura europea, desde el Renacimiento hasta el Barroco, en un entorno arquitectónico de gran riqueza decorativa. Además, el palacio mantiene una intensa programación cultural que incluye conciertos de música clásica, reforzando de esta manera su papel como espacio vivo.
Convento de Santa Inés de Bohemia, el origen del gótico en Praga
El Convento de Santa Inés es uno de los espacios más singulares de la Galería Nacional. Fundado en el siglo XIII por Santa Inés de Bohemia, es considerado el primer edificio gótico de Praga y uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Europa Central.
Tras siglos de abandono, guerras y desamortizaciones, el complejo fue restaurado en la segunda mitad del siglo XX y hoy es Monumento Cultural Nacional. En sus salas se exhibe la colección de Arte Medieval de Bohemia y Europa Central (1200-1550), una de las más completas del país. La arquitectura austera del convento, con iglesias, claustros y espacios monásticos, ofrece un marco excepcional para comprender el arte medieval en su contexto espiritual y social original.
Palacio Salm, clasicismo junto al Castillo
Situado en la plaza de Hradčany, frente al Castillo de Praga, el Palacio Salm es un ejemplo de arquitectura clasicista con claras influencias del estilo Imperio. El edificio actual es fruto de una profunda transformación realizada a comienzos del siglo XIX.
Durante décadas fue residencia aristocrática y más tarde también una sede de servicios diplomáticos, pero desde 2003 está bajo la gestión de la Galería Nacional y alberga exposiciones de larga duración. Su privilegiada ubicación permite al visitante combinar fácilmente la visita al museo con otros hitos culturales de alrededor del Castillo.
Escuela de Equitación Waldstein, exposiciones en un marco barroco
La Escuela de Equitación Waldstein completa el mapa de lugares vinculados con la Galería Nacional de Praga. Este espacio barroco, construido en el siglo XVII como parte del complejo del Palacio Waldstein, fue concebido originalmente para usos ecuestres y eventos oficiales. Sin embargo, tras varias intervenciones funciona como sede de exposiciones temporales de artistas checos e internacionales. En una gran nave diáfana alberga instalaciones de gran formato y propuestas contemporáneas, en contraste con el entorno histórico del Jardín Waldstein, uno de los más bellos y fotografiados de la ciudad.
Agenda cultural con motivo del 230º aniversario
La Galería Nacional de Praga ofrecerá este 2026 una programación especial que combina la revisión de su historia con una intensa actividad expositiva y colaboraciones internacionales. La conmemoración del aniversario incluirá dos proyectos en el Palacio de Ferias: Open, 230 years, una instalación de cajas de luz situada en la planta baja que recorre la presencia de la Galería Nacional en edificios emblemáticos de Praga, y 230 Years of the NGP, una exposición permanente en la cuarta planta (Art of the long century), centrada en figuras decisivas de la historia de la institución, adquisiciones, exposiciones y momentos clave.
El programa expositivo se desarrollará dentro y fuera de la capital. En mayo, Chequia y Eslovaquia participarán conjuntamente en la Bienal de Arte de Venecia con The silence of the mole (El silencio del topo), un proyecto concebido con voz crítica y adaptado a un entorno inmersivo que combina cine, performance e instalación coincidiendo con el centenario del Pabellón de Venecia.
Desde octubre, la Escuela de Equitación de Waldstein presentará Anna Jagellonská. Queen at the dawn of a new era, una exposición histórica que reconstruye la figura de la reina de Bohemia y Hungría a través de cartas, documentos y obras maestras del siglo XVI de artistas como Lucas Cranach el Viejo, Albrecht Dürer o Tiziano.
En noviembre, el Palacio de Ferias acogerá Against the current: the surrealist group 1934-2024, una muestra que analiza la continuidad del surrealismo checo a lo largo de casi un siglo, desde figuras históricas como Toyen o Jindřich Štyrský hasta autores contemporáneos.
Finalmente, a esta programación se sumarán colaboraciones con la escena artística actual, como Biennale UMPRUM: Generation Z (en marzo), Biennale Matter of Art (en junio) y Designblok (en octubre).