Tras más de dos décadas en silencio, Los Gabrieles ha reabierto sus puertas en la calle Echegaray 17, en pleno Barrio de las Letras, devolviendo a Madrid uno de sus espacios culturales y patrimoniales más emblemáticos. Fundado en 1907 y convertido durante décadas en punto de encuentro de artistas, intelectuales y eventos sociales, el histórico local regresa gracias a un ambicioso proyecto de recuperación que ha tenido como objetivo preservar su valor artístico, arquitectónico y simbólico, y devolverlo a la ciudad con una propuesta contemporánea que respeta al mismo tiempo su espíritu original. Más que una reapertura, Los Gabrieles vuelve como un acto de amor y respeto por la memoria, cultura e identidad madrileña. En definitiva, un auténtico regalo para y por los madrileños.
El 12 de enero de 1907, la prensa madrileña anunció la apertura de un nuevo restaurante en la calle Visitación 7, que pronto se hizo famoso por su cocido para llevar. A los dos años, el local se trasladó a su ubicación actual en la calle Echegaray 17 y se transformó en taberna-restaurante y colmado andaluz, incorporando flamenco en directo y consolidándose como referente gastronómico y social de Madrid. Sus espectaculares azulejos, hoy patrimonio cultural, y espacios como los “cuartos” del sótano y la Sala de las Provincias – la sala donde se realizarán los eventos y los espectáculos de música en vivo – hacen del local un lugar único, cargado de historia y valor artístico.
Desde sus primeros años como punto de encuentro para la clase trabajadora hasta los años 80, Los Gabrieles fue también lugar de reunión de artistas, toreros, intelectuales y celebridades. Su fama creció con su cocina y sus raciones generosas, mientras se consolidaba como espacio clave del flamenco en la ciudad. Figuras como Antonio Chacón, Pedro Almodóvar o Manolete pasaron por sus salas, transmitiendo y perpetuando la tradición artística que allí se vivía.
La clientela, tanto famosa como anónima, convirtió el local en un espacio de ocio, música y cultura, donde convivieron desde el rey Alfonso XIII y Manuel Azaña, hasta Ava Gardner, Federico García Lorca o Valle-Inclán. Además, Los Gabrieles fue un referente de la noche madrileña, testigo de cambios históricos desde la monarquía hasta la democracia, y un lugar de memoria cultural que sigue vivo en la tradición y el recuerdo de quienes lo hicieron posible.
Tras más de 21 años cerrado, Los Gabrieles – también conocido en el pasado como la “Capilla Sixtina de los azulejos andaluces”– regresa como el resultado de un proyecto concebido para devolver a la ciudad una joya patrimonial y como una auténtica carta de amor a sus gentes. La rehabilitación de los azulejos comenzó en 2007, dando paso al proyecto más adelante de Los Gabrieles donde la recuperación arquitectónica y artística ha llevado más de seis años y ha sido dirigida por el arquitecto Miguel Ángel Santa, del estudio Rehabilitar, junto a la constructora Proyecta Construcción y el interiorismo de Súnico. La restauración artística patrimonial ha corrido a cargo de ECRA Servicios Integrales de Arte, responsable tanto de la recuperación de los murales cerámicos protegidos como de la integración de nuevas piezas contemporáneas, creadas por diversos artistas actuales. Todo el proceso se ha desarrollado a partir de una investigación histórica que permitió comprender el espíritu original del espacio.
Hoy, Los Gabrieles vuelve a la vida como un espacio articulado en distintos ambientes que recuperan sus raíces sociales y culturales. La taberna vuelve a ser punto de encuentro para todos los públicos, la música regresa como parte esencial de la experiencia y el restaurante propone disfrutar del tiempo, la conversación y la gastronomía desde el respeto a la tradición. Todo ello envuelto en un interiorismo que combina patrimonio y creación contemporánea, manteniendo el carácter íntimo y artístico que siempre definió al local.
La nueva etapa de Los Gabrieles se construye desde la fidelidad a su historia, pero con mirada actual. La gastronomía del local – de la mano del chef Ander Galdeano – se inspira en la cocina tradicional y el recetario popular, con una propuesta madrileño- andaluza. La bodega, diseñada por Rebeca Bellido, pone el foco en vinos que forman parte del imaginario del lugar, con una oferta excepcional de vinos tanto nacionales como internacionales. A ello se suma una agenda musical dirigida por diferentes promotores que le darán una identidad a cada día de la semana y que recupera el espíritu artístico que hizo de Los Gabrieles un espacio vivo donde la música se siente y se vive.
En definitiva, Los Gabrieles vuelve a abrir sus puertas como un espacio donde pasado y presente se entrelazan. Un lugar donde la historia artística convive con la creación contemporánea, donde la gastronomía y la música se encuentran, y donde cada rincón invita a sumergirse en la memoria y la identidad de Madrid. Un regreso que celebra la cultura en todas sus formas, ofreciendo tanto a “los gatos” como a los visitantes una experiencia única que honra una ciudad que sigue evolucionando.