Cada 22 de abril se conmemora el Día de la Tierra, un momento para reflexionar sobre nuestro planeta y cómo cuidarlo. En este contexto, Costa Rica destaca no solo por su firme compromiso con la sostenibilidad y la conservación, sino también como un destino ideal para quienes buscan viajar de forma responsable, combinando naturaleza, comunidad y experiencias únicas en entornos de extraordinaria biodiversidad. Estos son algunos de sus hitos más destacados:
Liderazgo global en turismo sostenible
Costa Rica preside el Comité de Turismo y Sostenibilidad de la ONU (2024–2027) y forma parte del Global Sustainable Tourism Council desde 2022, consolidándose como una voz que inspira la transformación del turismo a nivel global. Impulsa la acción climática, la participación de las comunidades y la educación ambiental, reafirmando su liderazgo como referente internacional en un turismo responsable, inclusivo y con impacto positivo real.
Energía limpia y compromiso climático
Un país que protege lo que lo hace único
Costa Rica ha convertido la conservación en parte de su identidad. Más del 25% del territorio terrestre y cerca del 30% del área marina están protegidos a través de más de 150 áreas silvestres, que incluyen parques nacionales, reservas, humedales y monumentos naturales. A ello se suma una cobertura forestal superior al 50% del territorio, fruto de políticas de conservación, incentivos ambientales y la reducción de la actividad ganadera, que han permitido recuperar y fortalecer sus ecosistemas.
Biodiversidad excepcional y protección de la fauna
En un territorio que representa apenas el 0,03% del planeta, Costa Rica alberga alrededor del 6,5% de la biodiversidad mundial. Es un país donde cada sendero, cada bosque y cada costa son una invitación a descubrir la vida en su forma más pura. No es casualidad que la protección de su fauna sea una prioridad, con la prohibición de la caza recreativa desde 2012.
Longevidad y bienestar en Nicoya
En la península de Nicoya, una de las cinco “zonas azules” del mundo, la longevidad y el bienestar se viven de forma natural, en estrecha conexión con el entorno y la comunidad. Este estilo de vida se enmarca en una historia país marcada por decisiones estructurales, como la abolición del ejército en 1948, que permitió redirigir recursos hacia la educación, la salud y la conservación ambiental, sentando las bases de un modelo de desarrollo centrado en las personas.
Viajar a Costa Rica es también dejar una huella positiva. El turismo financia parques nacionales, protege ecosistemas y apoya a las comunidades locales, evolucionando hacia un modelo regenerativo donde cada visita suma. La Certificación para la Sostenibilidad Turística (CST) garantiza que hoteles, operadores y comunidades integren prácticas ambientales, sociales y culturales. Además, el país aplica de forma innovadora el Índice de Progreso Social (IPS) en sus destinos turísticos, herramienta que muestra que una amplia mayoría de las personas reconoce el turismo como motor de bienestar y desarrollo.