Un año después de presentar su hoja de ruta aspiracional Flying Towards Net Zero, Wizz Air ha dado a conocer los resultados de una encuesta realizada entre pasajeros para conocer la percepción pública sobre la aviación, el cambio climático y la transición hacia un modelo más sostenible.
El estudio refleja que la demanda de transporte aéreo continúa siendo elevada y responde a necesidades estructurales y sociales. Según los datos recopilados, el 40% de los encuestados viaja en avión entre tres y cinco veces al año, mientras que un 35% realiza seis vuelos o más anualmente. Además, el 69% asegura no haber modificado sus hábitos de viaje por motivos climáticos.
La encuesta también pone de manifiesto un importante desconocimiento sobre el impacto real de la aviación en las emisiones globales. Los participantes estimaron que el sector representa el 20,9% de las emisiones mundiales de CO₂, cuando las cifras actuales sitúan esta contribución en torno al 2,5%.
Falta de conocimiento sobre los objetivos Net Zero y el SAF
El informe destaca igualmente la necesidad de reforzar la información pública sobre los planes de descarbonización del sector aéreo. Más del 56% de los encuestados desconocía el objetivo de alcanzar las cero emisiones netas en 2050 y solo el 24% afirmó conocerlo y entender sus implicaciones.
El desconocimiento es aún mayor en torno al combustible sostenible de aviación (SAF): el 73% de los participantes no está familiarizado con este concepto, pese a la entrada en vigor de iniciativas regulatorias europeas como ReFuelEU Aviation.
Renovación de flota y eficiencia operativa
En este contexto, Wizz Air asegura haber centrado sus esfuerzos en avanzar en aquellas áreas donde las aerolíneas pueden generar un mayor impacto inmediato. Actualmente, el 75% de su flota está compuesta por aeronaves Airbus A320neo y A321neo, modelos diseñados para mejorar la eficiencia de combustible y reducir emisiones.
La compañía afirma cumplir plenamente con los mandatos vigentes de SAF, que ya representa aproximadamente el 2% de su consumo total de combustible.
Gracias a su modelo operativo y a la modernización de la flota, la aerolínea destaca que mantiene una de las intensidades de emisiones más bajas de Europa, con 50,6 gramos de CO₂ por pasajero-kilómetro en los últimos doce meses.
Colaboración para acelerar la transición
La aerolínea subraya que la descarbonización de la aviación requiere la implicación de toda la cadena de valor del sector. Por ello, mantiene colaboraciones con empresas como Gen Phoenix, especializada en materiales reciclados para cabinas, o Geven, centrada en soluciones de asientos ligeros.
Asimismo, participa en iniciativas como Firefly Green Fuels para impulsar el desarrollo de combustibles sostenibles.
“Un año después del lanzamiento de nuestra hoja de ruta aspiracional Flying Towards Net Zero, nuestro enfoque ha estado claramente centrado en la ejecución”, señaló Dorottya Durucsko, responsable de sostenibilidad de Wizz Air, quien insistió en que “la aviación no puede descarbonizarse de forma aislada” y que el progreso “depende de que toda la cadena de valor avance de forma conjunta”.