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Las bodas íntimas y en hoteles se consolidan como la opción favorita de los españoles

Redacción | Viernes 22 de mayo de 2026

La boda perfecta para los españoles en 2026 se imagina cerca, cuidada al detalle y con vocación experiencial: en España, en un hotel o resort, con una media ideal de 118 invitados y un presupuesto deseado de 44.687 euros. Así lo revela el estudio Hyatt Vows & Venues, una investigación encargada por Hyatt que analiza cómo están evolucionando las tendencias entre los españoles a la hora de planificar uno de los momentos más importantes de sus vidas.

Los datos, obtenidos a partir de una encuesta a más de 2.000 españoles, dibujan una nueva forma de entender la celebración nupcial caracterizada por ser más íntima, más personalizada y centrada en la experiencia. Frente a las grandes bodas multitudinarias de generaciones anteriores, los españoles aspiran ahora a celebraciones más cuidadas, con menos invitados, mayor atención al detalle y espacios capaces de integrar alojamiento, gastronomía, bienestar y celebración en un mismo lugar.

España, el destino soñado para el “sí, quiero”

A diferencia de otros mercados incluidos en el estudio, los españoles tienen claro dónde les gustaría celebrar su boda ideal: en casa. El 74% elegiría España como destino para casarse si pudiera hacerlo en cualquier lugar del mundo, muy por delante de Italia, que ocupa la segunda posición con un 13%, y de Maldivas, elegida por el 8% de los encuestados. Francia y Grecia completan el ranking, con un 5% cada una.

Este dato confirma el fuerte arraigo al territorio y el atractivo de España como escenario para celebraciones de alto nivel. La riqueza paisajística, la diversidad de destinos, la gastronomía, el clima y la calidad de la hospitalidad convierten al país en un enclave especialmente deseado para parejas que buscan una boda con identidad propia, sin renunciar a una experiencia memorable.

El hotel se consolida como escenario favorito

El estudio también constata el creciente protagonismo de los hoteles y resorts como espacios preferidos para celebrar una boda. Más de la mitad de los encuestados españoles, el 54%, elegiría un hotel o resort como lugar ideal para su gran día.

Dentro de esta categoría, los resorts todo incluido se sitúan como la opción favorita, elegidos por el 17% de los encuestados. Les siguen los hoteles de cinco estrellas con capacidad para alojar a todos los invitados, con un 15%, y los hoteles boutique con alojamiento limitado para el círculo más cercano, con un 11%. Los hoteles spa y los hoteles urbanos, ambos con un 5%, y los resorts de golf, con un 1%, completan las preferencias.

Esta inclinación hacia los espacios hoteleros refleja una tendencia clara, y es que las parejas buscan entornos que no solo acojan la celebración, sino que permitan construir una experiencia completa alrededor de la boda. Desde la llegada de los invitados hasta el alojamiento, el banquete, la fiesta o los momentos previos y posteriores al enlace, el hotel se posiciona como un aliado clave para centralizar y elevar cada fase de la celebración.

Se acabaron las macrobodas, el formato íntimo se impone

El ideal de boda de los españoles apunta hacia celebraciones más contenidas, pero no por ello menos ambiciosas. Según el estudio, el número perfecto de invitados se sitúa en 118 personas, una cifra que refleja el deseo de compartir el gran día con familiares y amigos, pero en un formato más manejable, cercano y cuidado.

El presupuesto ideal asciende a 44.687 euros, de los cuales cerca del 41% —aproximadamente 18.300 euros— se destinaría al espacio de celebración y al alojamiento. Este dato pone de manifiesto la importancia que los españoles conceden al lugar donde se celebra la boda, entendido no solo como un escenario, sino como una parte esencial de la experiencia.

En este contexto, el venue deja de ser un simple espacio funcional para convertirse en uno de los grandes protagonistas del gran día. La comodidad de los invitados, la calidad gastronómica, la posibilidad de personalización y el entorno pasan a ocupar un papel central en la toma de decisiones de las parejas.

Los must del gran día: Tradición, emoción y nuevos códigos

Aunque las formas de celebrar evolucionan, los imprescindibles de una boda española siguen manteniendo un fuerte componente emocional, familiar y tradicional. Las fotografías con la familia y con los amigos, ambas con un 91%, encabezan la lista de elementos que no pueden faltar. Les sigue el intercambio de anillos, con un 90%, uno de los rituales más universales y simbólicos del enlace.

El banquete, elegido por el 84% de los encuestados, y los amenities para los invitados, con un 83%, también se mantienen como elementos fundamentales de la celebración. La fiesta de noche, con un 81%, confirma además que el componente social y festivo sigue siendo una parte esencial de la boda soñada por los españoles.

Como rasgo especialmente vinculado a la tradición española, el 53% de los encuestados incluiría la ceremonia de las arras en su boda perfecta. Sin embargo, junto a estos códigos más clásicos, también emergen nuevas formas de vivir y recordar el gran día: el 39% incorporaría creadores de contenido, además del fotógrafo y el videógrafo, y el 36% contaría con la presencia de su mascota durante la ceremonia.

“El estudio confirma que las parejas en España buscan celebraciones cada vez más personales, cuidadas y memorables. Vemos una clara evolución hacia bodas que combinan tradición y emoción con una mirada más contemporánea: menos invitados, más calidad y escenarios capaces de convertir el gran día en una experiencia completa. En Hyatt contamos con un porfolio único para acompañar esa nueva forma de celebrar, tanto en algunos de los destinos más deseados de España como en propiedades de todo el mundo”, afirma Manuel Melenchón, Director General de Hyatt para el Sur de Europa y Norte de África.

Antes del gran día: el bienestar también se celebra

La boda ya no se concibe únicamente como un día señalado en el calendario. Para muchas parejas, el periodo previo se ha convertido en una parte fundamental de la experiencia, marcada por el deseo de desconectar, cuidarse y compartir momentos especiales antes de la celebración.

Según el estudio, el 36% de los españoles organizaría un fin de semana de spa antes de la boda, mientras que el 25% apostaría por un retiro de ensueño en pareja. Además, el 23% optaría por una escapada de despedida de soltero en el extranjero, el 20% se decantaría por un refugio de lujo junto a su pareja y el 17% elegiría una semana de revitalización física.

Estos datos apuntan a una visión más amplia y experiencial del universo nupcial, en la que el bienestar, la conexión en pareja y el disfrute compartido cobran cada vez más relevancia. La boda deja así de ser un único momento para convertirse en una secuencia de experiencias que comienzan semanas antes y que permiten a las parejas vivir el proceso con mayor calma, ilusión y significado.

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