Hay aromas que parecen diseñados para el verano. Frescos, luminosos y evocadores, los perfumes de notas afrutadas remiten a tardes interminables bajo el sol y a la sensación de libertad que define la temporada estival.
En este universo olfativo, Lorenzo Villoresi propone dos interpretaciones complementarias del carácter afrutado a través de las fragancias Tropicana y Teti, que exploran distintas lecturas del verano desde la sofisticación y la naturalidad.
Tropicana, perteneciente a la colección Vintage, se construye como una fragancia cálida y envolvente en la que destacan frutas exóticas como la piña, el coco, la frambuesa y la fruta de la pasión. Su carácter vibrante se completa con notas florales de osmanto e ylang-ylang, dando lugar a una composición sensual y luminosa que evoca paisajes tropicales y atmósferas exóticas.
Por su parte, Teti, de la colección Mare Nostrum, ofrece una visión más fresca y mediterránea. Sus notas de salida combinan frutos rojos y mandarina con un corazón floral de magnolia, lirio del valle y flores blancas. El fondo, más suave y afrutado, aporta matices de melocotón, jazmín, mimosa y flor de azahar, recreando la sensación de una brisa marina ligera y luminosa.
Ambas fragancias comparten un mismo espíritu: capturar la esencia más ligera, luminosa y despreocupada del verano, aunque desde registros olfativos distintos. Mientras Tropicana apuesta por la exuberancia tropical, Teti se inclina hacia la frescura elegante del Mediterráneo.