TURISMO INTERNACIONAL

Un millón de flores de papel viste Campo Maior en su fiesta más emblemática

Redacción | Miércoles 01 de julio de 2026

Del 8 al 16 de agosto, la histórica villa alentejana vuelve a llenarse de color y tradición durante sus Fiestas de las Flores, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO

Apenas media hora en coche separa Badajoz de uno de los espectáculos más extraordinarios de la región lusa del Alentejo. La pequeña villa de Campo Maior, situada a pocos kilómetros de la frontera con España, volverá a cubrirse de color con millones de flores de papel que transformarán sus calles en un inmenso jardín efímero. Tras más de una década de espera, las Fiestas de las Flores regresan del 8 al 16 de agosto de 2026, recuperando una de las tradiciones populares más singulares y bellas de Portugal.

Durante meses, los habitantes del pueblo trabajan de forma voluntaria y casi en secreto para moldear y ensamblar a mano millones de flores, guirnaldas y otras coloridas decoraciones que convertirán la localidad en un museo al aire libre. Organizados en comisiones por cada calle del pueblo, son los vecinos quienes eligen cuando celebrar este evento, que no cuenta con periodicidad fija. En esta ocasión, la expectación es altísima: su última edición fue en 2015.

Todas las rosas, claveles, tulipanes y amapolas se preparan con gran cariño, dedicación y maestría; es tal el nivel de estas muestras artesanas que a veces se confunden con flores naturales. Todas las generaciones participan en largas tardes y noches de trabajo manual, empleando técnicas que han ido trasmitiéndose a lo largo del tiempo y manteniendo viva esta tradición tan particular.

La noche previa al comienzo de las fiestas, la gran obra colectiva toma su forma final. Los habitantes de Campo Maior adornan las calles entre músicas y canto a modo de antesala de las grandes celebraciones de los días posteriores.

Con más de 130 años de historia, estos festejos nacieron vinculados a San Juan Bautista, patrón de la localidad, y hoy constituyen uno de los mayores ejemplos de patrimonio vivo del país. Su valor fue reconocido internacionalmente en 2021, cuando fueron inscritas en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.

Una localidad con mucho más que flores

Además de disfrutar del evento, las Fiestas de las Flores son también una excusa perfecta para descubrir la esencia de la región. Durante estos días, visitantes y locales pueden disfrutar de una gastronomía marcada por productos “de la tierra a la mesa” y el tradicional recetario de la región, así como de los premiados vinos alentejanos, producidos en los terrenos colindantes por bodegas como la Adega Mayor.

Quienes deseen profundizar en el origen de esta costumbre pueden visitar el centro de interpretación de Casa das Flores, aunque tampoco puede faltar un recorrido por el patrimonio histórico local: un castillo que durante siglos desempeñó un importante papel defensivo; el Museo de Arte Sarco; y la iglesia que esconde una escalofriante Capilla de los Huesos, una de las tres existentes en el Alentejo.

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