TURISMO INTERNACIONAL

Malta, el gran escenario del Mediterráneo que conquista al cine

Redacción | Jueves 09 de julio de 2026

Malta suma un nuevo capítulo a su trayectoria como destino de cine internacional, con escenarios que recorren ciudades históricas, costas y fortalezas del archipiélago. La isla ha sido el plató elegido para Enola Holmes 3, la nueva entrega de la saga protagonizada por Millie Bobby Brown, recién estrenada en Netflix. Una vez más, el archipiélago mediterráneo pone su patrimonio, sus paisajes y su luz al servicio de una gran producción internacional, consolidando una vocación cinematográfica que lo sitúa entre los destinos de rodaje más codiciados de Europa.

En esta ocasión, Malta no es solo decorado: forma parte de la propia historia. La aventura conduce a la joven detective hasta la isla, donde un nuevo caso (más intrincado y peligroso que ningún otro al que se haya enfrentado) se entrelaza con los próximos pasos de su relación con Tewkesbury, interpretado de nuevo por Louis Partridge. Junto a Millie Bobby Brown y Partridge, completan el reparto Henry Cavill, Helena Bonham Carter, Himesh Patel y Sharon Duncan-Brewster, bajo la dirección de Philip Barantini.

Tras las huellas de Enola Holmes 3 en Malta

El rodaje de Enola Holmes 3 ha recorrido buena parte de la geografía maltesa, deteniéndose en algunos de sus rincones más reconocibles. Mdina, la legendaria 'Ciudad del Silencio', ha sido uno de los grandes protagonistas del rodaje: sus calles y vistas aéreas aparecen en varias secuencias de la película, entre las que destaca la emblemática plaza Mesquita. En uno de sus callejones tiene lugar, además, la escena del asesinato de un oficial británico. La Catedral de San Pablo, por su parte, es el escenario elegido para la boda entre Enola y Tewkesbury. Los acantilados y cuevas de Dingli completan este recorrido por el oeste de la isla, con varias panorámicas de la costa y el mar.

En La Valletta, capital y corazón monumental del país, sus calles y vistas aéreas sirven de trasfondo a algunas de las escenas más destacadas de la película, entre ellas la fiesta de carnaval junto a Victoria Gate y diversas secuencias ambientadas entre mercados y calles de la ciudad. Hacia el norte de la isla, el Majjistral Nature and History Park, en Manikata, acoge algunos de los instantes más destacados de la película: la persecución a caballo entre Enola y Moriarty, que culmina con su enfrentamiento en el antiguo campo de tiro del parque; el trayecto en carruaje de Enola camino de la boda y los momentos en que la protagonista contempla el mar en solitario, así como la escena en la que Enola y Tewkesbury observan juntos la costa mientras él recuerda la historia de un tesoro escondido que le contaba su padre cuando era niño.

Muy cerca de allí, en Ghajn Tuffieħa, en las inmediaciones de la torre Żnuber, se rodaron escenas de la boda al aire libre, con los acantilados y el paisaje de garriga maltesa como telón de fondo.

De vuelta en Malta, Villa Bologna, en Attard, hace las veces de hotel en la película, siendo el escenario tanto de la cena previa a la boda como del incendio que después arrasa el edificio. Los primeros planos de las habitaciones calcinadas, sin embargo, se rodaron en estudio. Ya en Kalkara, Villa Bighi se transforma en el cuartel del ejército británico, donde Enola y Watson interrogan al oficial al mando sobre el secuestro de Sherlock y de la madre de Tewkesbury, así como sobre el paradero del oro.

Un destino que sigue inspirando al cine

El estreno de Enola Holmes 3 vuelve a situar a Malta en el mapa del cine internacional, confirmando una realidad ya consolidada: el archipiélago es uno de los destinos cinematográficos más versátiles del mundo.

Enola Holmes 3 se suma así a una larga lista de producciones internacionales que han encontrado en Malta un enclave privilegiado para el rodaje. El país ha sido escenario de títulos como Gladiator y su secuela, Troya, Asesinato en el Orient Express, Guerra Mundial Z, Capitán Phillips y Napoleón, además de series como Juego de Tronos.

Murallas, fortalezas y costas convierten a Malta en un decorado natural extraordinariamente flexible, capaz de recrear desde la Roma imperial hasta el universo victoriano de Enola Holmes. Esa capacidad de transformación, unida a la autenticidad de sus localizaciones, refuerza su posición como uno de los destinos de rodaje de referencia en el Mediterráneo, donde cada nueva producción amplía la relación entre el cine y el territorio.

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