CULTURALES

Un loro, tres bares y dientes de oro

Redacción | Lunes 17 de agosto de 2026

El TEA Tenerife Espacio de las Artes invita a perderse entre recuerdos, imágenes y rincones olvidados de Santa Cruz de Tenerife con la exposición de Pérez y Requena, que podrá visitarse hasta el 18 de octubre.

Hay títulos que parecen contar una historia y otros que, simplemente, abren la puerta a imaginarla. Un loro, tres bares y dientes de oro pertenece claramente a los segundos. ¿Qué tienen que ver esas tres cosas? Probablemente, mucho más de lo que parece.

Con esta exposición, Israel Pérez y María Requena recuperan historias, imágenes y huellas de una ciudad que ya no existe —o que, al menos, ha cambiado radicalmente— y lo hacen a través de dibujos, esculturas, instalaciones, fotografías y materiales encontrados. El resultado es una especie de paseo por la memoria de Santa Cruz: un recorrido lleno de fragmentos, pistas y pequeños descubrimientos.

El punto de partida está muy cerca de donde hoy se encuentra el museo. Antes de convertirse en el entorno urbano que conocemos, este lugar fue escenario de espectáculos ambulantes, bares, encuentros y formas de vida que poco a poco fueron desapareciendo con las transformaciones de la ciudad. Pérez y Requena llevan décadas siguiendo el rastro de ese pasado, recopilando documentos, imágenes, rumores y restos que les permiten reconstruir —a su manera— ese paisaje perdido.

La exposición no pretende ofrecernos una reconstrucción histórica al uso. Más bien propone jugar con lo que queda: una fotografía descartada, un detalle arquitectónico, un dibujo, un patrón que ha quedado fuera de circulación o una imagen que parece pertenecer a otro tiempo. Son piezas que funcionan como pequeñas escenas de una historia que nunca termina de contarse del todo.

Y ahí está buena parte del atractivo de la muestra. Los artistas copian, recortan, tachan, deforman, montan y anotan. En lugar de darnos todas las respuestas, dejan espacio para que cada visitante complete los huecos. Como si recorriéramos una ciudad conocida y, de repente, descubriéramos que debajo de sus calles hay otra completamente distinta.

El dibujo tiene además un papel protagonista. Para Pérez y Requena no es solo una forma de representar, sino una manera de investigar y de mirar. Las líneas se cruzan, se tuercen y se contradicen para hablar del paso del tiempo, de la memoria y de todo aquello que permanece en los márgenes de una ciudad.

En definitiva, Un loro, tres bares y dientes de oro es una invitación a mirar Santa Cruz con otros ojos. A detenerse en lo que normalmente pasa desapercibido y a imaginar cómo fueron algunos de sus rincones antes de que la ciudad los borrara o los transformara.

Israel Pérez y María Requena, licenciados en Bellas Artes por la Universidad de La Laguna, desarrollan desde hace años una práctica artística que combina investigación, dibujo, pintura, escultura e instalación. Ambos son además docentes en esta misma universidad y han participado en numerosas exposiciones colectivas y proyectos individuales, entre ellos Concretos, presentado en el TEA y el MUSAC, o Conquistador, en la Galería BIBLI.

Una buena ocasión, en definitiva, para acercarse al TEA y dejarse llevar por una exposición que habla de la ciudad, pero también de sus recuerdos, de sus fantasmas y de todas esas historias que sobreviven aunque ya no quede casi nada de ellas.

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