OTRAS NOTICIAS

Descubren cerca de Tel Aviv un complejo comercial e industrial de hace 1.300 años

Redacción | Jueves 20 de agosto de 2026

Las excavaciones en Ramat Gan sacan a la luz un entramado planificado de calles, tiendas, almacenes, instalaciones industriales y hornos de cerámica que revela la intensa actividad económica de la región hace más de un milenio.

Un complejo comercial e industrial planificado de hace 1.300 años, con calles, espacios destinados a tiendas y almacenes, hornos de cerámica e instalaciones de producción, ha sido descubierto durante las excavaciones realizadas en los últimos meses por la Autoridad de Antigüedades de Israel en el aparcamiento del Estadio Winter, en Ramat Gan, junto a Tel Aviv.

El hallazgo ha sacado a la luz un asentamiento de notable relevancia histórica, cuya organización urbana permite conocer mejor la actividad económica y comercial que se desarrollaba en esta zona durante los periodos omeya y abasí.

«Aunque en el pasado se habían descubierto edificios y objetos de épocas antiguas en la zona, los resultados de la excavación actual superaron todas las expectativas», señalan el Dr. Yoav Arbel y Lior Rauchberger, directores de la excavación en nombre de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Los trabajos arqueológicos han revelado un complejo organizado y cuidadosamente planificado, articulado en torno a calles rectas que se cruzaban entre sí. A lo largo de estas vías se distribuían una serie de espacios que habrían funcionado como tiendas o almacenes, además de instalaciones industriales, hornos de cerámica y otras estructuras vinculadas a la producción y el comercio.

Según explican los responsables de la excavación, la principal fase del complejo fue diseñada previamente y con gran detalle por ingenieros. Su construcción habría contado con el conocimiento de las autoridades regionales y, posiblemente, incluso con su iniciativa y financiación.

Un enclave estratégico en las rutas de la época

La ubicación del asentamiento tampoco parece haber sido casual. El yacimiento se encontraba junto a una de las principales rutas que conectaban Jaffa, Ramla —entonces capital del distrito— y Jerusalén, lo que habría favorecido el tránsito de personas y mercancías y convertido el lugar en un punto estratégico para la actividad económica.

A esta situación se sumaban las fértiles tierras agrícolas de la zona y la disponibilidad de fuentes de agua, dos factores que contribuyeron al desarrollo de este núcleo comercial e industrial.

Construido entre los siglos VII y VIII d. C., el complejo permaneció en funcionamiento durante aproximadamente 150 años antes de ser abandonado por causas que, por el momento, siguen siendo desconocidas.

El lugar volvió a ser ocupado en el siglo X d. C. Durante esta nueva etapa se levantaron edificios residenciales y nuevas instalaciones de producción, además de instalarse numerosos tabunes, hornos de barro utilizados para cocinar y cocer alimentos.

Sin embargo, a finales del siglo XI, antes de la conquista de los cruzados, el asentamiento fue abandonado de nuevo y nunca volvió a ser habitado.

Un reflejo de la vida y el comercio hace más de un milenio

Además de los restos de edificios, las excavaciones han permitido recuperar decenas de recipientes de cerámica y lámparas de aceite intactas. Entre los hallazgos también figuran numerosos utensilios de mesa de bronce y objetos relacionados con la cosmética, así como herramientas de hierro, entre ellas cabezas de pico, una hoz y numerosos clavos.

Los arqueólogos han encontrado, además, decenas de monedas y una importante cantidad de fragmentos de cerámica, tanto de producción local como importada, junto a diversos recipientes de vidrio.

En conjunto, estos objetos ofrecen una valiosa imagen de la vida cotidiana, la cultura material, las relaciones comerciales y la economía de las comunidades que habitaron la región hace más de un milenio.

El complejo original, de 1.300 años de antigüedad, se remonta a los periodos omeya y abasí, mientras que el posterior asentamiento residencial se desarrolló durante el periodo fatimí.

La población de la región durante estos siglos era diversa e incluía comunidades musulmanas, cristianas, judías y samaritanas. Ramla, capital administrativa del distrito, albergaba una comunidad musulmana, mientras que la región del Yarkón probablemente contaba con una importante presencia samaritana, heredera de una población que había florecido en esta zona durante el periodo bizantino, antes de la conquista musulmana del siglo VII.

TEMAS RELACIONADOS: