TURISMO INTERNACIONAL

Samaná, un destino donde el lujo se encuentra con la naturaleza

Redacción | Miércoles 26 de agosto de 2026

La península de Samaná, bañada por el Atlántico, se afirma como el paraíso soñado por los viajeros en busca de naturaleza, desconexión y exclusividad.

Visitar Samaná, en la costa norte de República Dominicana, es descubrir el auténtico Caribe, donde cada experiencia se vive con intensidad y calma a la vez, y donde está encontrando su mejor interpretación el lujo sostenible y consciente, nueva tendencia en boga entre los viajeros que buscan exclusividad.

Tres a cinco jornadas son el mínimo imprescindible que permite explorar bahías, cascadas y playas de extraordinaria belleza. Aunque la temporada de ballenas entre enero y marzo es el momento estrella para los visitantes, los meses de verano en los que nos encontramos ahora ofrecen una combinación irresistible: clima tropical y menos visitantes. En este paradisiaco destino no hay lugar para las prisas, solo el ritmo natural del mar, la montaña y la hospitalidad característica de los dominicanos.

Entre las experiencias recomendadas destacan disfrutar de playas bellísimas de arena blanca, como Cayo Levantado o Playa Rincón, y caminar por los senderos de la selva hasta alcanzar el famoso Salto El Limón, donde sentirás el rugido del agua cayendo desde 40 metros de altura, abrazado por una exuberante vegetación.

Otra aventura inolvidable para disfrutar en Samaná es navegar entre manglares y mogotes en el Parque Nacional Los Haitises, admirando uno de los paisajes kársticos más espectaculares del mundo. Esta visión por sí sola justifica con creces el viaje hasta la isla que los españoles bautizaron hace más de cinco siglos como La Española y donde levantaron el primer asentamiento de los europeos en el Nuevo Mundo, Ciudad Colonial.

El desarrollo de Samaná como polo turístico se sustentó desde sus comienzos en el respeto a la naturaleza y a la cultura local. En los últimos años se ha posicionado, además, como uno de los destinos más cotizados del turismo sostenible de lujo, del también llamado «lujo consciente», especialmente valorado por los viajeros que buscan desconexión, espacio, naturaleza, autenticidad, calma y privacidad, sin saturación ni bullicio. Y todo ello lo posee Samaná, santuario de tranquilidad donde prestigiosas marcas hoteleras han encontrado el entorno preciso para sus resorts más exclusivos.

En esta clave se puede interpretar la próxima implantación de marcas como The Ritz-Carlton y St. Regis, que cuentan con proyectos en desarrollo en la zona de Playa Jackson, o del Donoma Las Terrenas Hotel Beach & Spa, que opera ya bajo la marca Autograph Collection by Marriott. La atención al diseño, el esmero en el servicio y la calidad de las instalaciones distinguen todos estos resorts que están transformando Samaná sin que pierda un ápice de su encanto natural.

Entre las compañías hoteleras sólidamente asentadas en República Dominicana y que también apuestan por el lujo sostenible destaca la española Grupo Piñero. Su complejo Cayo Levantado es el único existente en el islote del que toma el nombre y, tras su última renovación y la alianza con Hyatt, ha evolucionado a resort de ultra lujo y bienestar. Alineándose con los spa de alta gama de última generación, ofrece programas holísticos de bienestar, que combinan nutrición, espiritualidad y salud física para elevar a otro nivel el cuidado personal.

En cuanto a conectividad, hay que señalar que Samaná dispone de aeródromo propio, pieza clave que facilita las programaciones de temporada y la operativa de los chárter. El Aeropuerto Internacional El Catey tiene capacidad para más de un millón de pasajeros anuales, si bien su operativa se sitúa muy por debajo, ya que esta provincia dominicana tiene claro que su mejor garantía de futuro se encuentra en el crecimiento sensato y sostenido. Así Samaná seguirá siendo el refugio maravilloso que es para futuras generaciones de viajeros.

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