TURISMO INTERNACIONAL

Viajar según las pasiones

Redacción | Lunes 31 de agosto de 2026

Los viajes temáticos ganan terreno entre los viajeros españoles, cada vez más interesados en diseñar sus vacaciones en torno a aficiones, experiencias personales y formas diferentes de conocer un destino.

Aprender los secretos de la cosmética coreana en Seúl, desconectar del móvil durante varios días en el sur de la India, compartir una comida con una familia beduina en Jordania o contemplar el amanecer en la sabana africana forman parte de una tendencia que sitúa la experiencia en el centro del viaje.

El destino sigue siendo importante, pero ya no es el único punto de partida. Crece el interés por vacaciones vinculadas al bienestar, la gastronomía, la cultura o determinadas pasiones personales. Según datos de VOLĀRE, el 60% de los viajeros valora especialmente vivir experiencias auténticas durante sus vacaciones.

«Una imagen de un monumento puede encontrarse en internet o incluso generarse con inteligencia artificial, pero determinadas experiencias solo pueden vivirse en primera persona», señala Jesús Rodríguez, CEO de VOLĀRE. «Un masaje ayurvédico en India o adentrarse en los bosques de Uganda son vivencias únicas para cada viajero».

Las redes sociales también han contribuido a transformar la forma de elegir y planificar las vacaciones. Ocho de cada diez viajeros investigan sus próximos destinos a través del móvil, convertido en una de las principales ventanas de acceso a contenidos e inspiración turística, según la compañía.

Seúl y el fenómeno K-Beauty

La popularidad internacional de la cosmética coreana ha convertido a Seúl en uno de los destinos de referencia para quienes desean conocer de cerca el universo del cuidado de la piel. Más allá de la compra de productos, surgen viajes centrados en descubrir el K-Beauty desde dentro, con visitas a tiendas y farmacias especializadas y el asesoramiento de expertos.

Entre las experiencias que despiertan mayor interés figuran también los estudios de colorimetría personal, una práctica muy popular en Corea del Sur que se ha incorporado a los itinerarios de numerosos visitantes.

India y el lujo de desconectar

Frente a la hiperconectividad cotidiana, el digital detox se consolida como otra de las motivaciones del viaje. En el sur de la India, las propuestas orientadas al bienestar combinan tratamientos ayurvédicos, yoga al amanecer, navegación por el lago Vembanad y actividades vinculadas a la artesanía tradicional.

El objetivo es reducir el ritmo y recuperar la atención plena, sustituyendo durante unos días las pantallas por experiencias relacionadas con el descanso, la naturaleza y las tradiciones locales.

Conocer un destino a través de su mesa

La gastronomía es otro de los grandes motores de esta forma de viajar. El interés ya no se limita a probar restaurantes conocidos, sino que se amplía al contacto con productores, cocineros y comunidades locales, así como al conocimiento de las historias y tradiciones que rodean cada cocina.

En Jordania, por ejemplo, algunas experiencias permiten compartir una velada en el hogar de una familia de Wadi Musa y acercarse a la hospitalidad y las costumbres beduinas. Perú ofrece itinerarios gastronómicos por barrios como Miraflores y Barranco, junto a catas de cacao y café guiadas por especialistas locales. En Uzbekistán, la cocina se integra en el recorrido por ciudades como Khiva y Tashkent.

Según VOLĀRE, también cambian los perfiles y las razones para viajar. Los millennials muestran una mayor inclinación por compartir experiencias con amigos y familiares o por convertir los viajes en una forma de celebrar cumpleaños, aniversarios y otras fechas especiales. Al mismo tiempo, los mayores de 65 años mantienen un notable interés por los grandes viajes de larga distancia.

«Cada vez recibimos menos preguntas sobre qué destino elegir y más sobre qué experiencia se puede vivir en él», explica Jesús Rodríguez. «Hay quienes quieren entender el K-Beauty en Corea, otros buscan desconectar durante unos días del entorno digital y otros llevan años soñando con un safari en África. El viaje empieza a organizarse alrededor de una pasión».

Así, el auge de los viajes temáticos refleja una transformación en la manera de entender las vacaciones. Más que acumular destinos, el viajero busca profundizar en aquello que le interesa y establecer una conexión más personal con el lugar que visita. El lujo, en este contexto, se aleja de la acumulación para poner el acento en el tiempo, la personalización y la intensidad de la experiencia.

TEMAS RELACIONADOS: