ENOLÓGICAS

Cinco regiones de Hungria para degustar sus mejores vinos

Redacción | Martes 22 de septiembre de 2026

Septiembre y octubre marcan el inicio de la vendimia en Hungría y uno de los momentos con más actividad en sus regiones vinícolas. Con una tradición que se extiende por buena parte del país, el vino permite recorrer territorios muy diferentes entre sí, desde las zonas de tintos del sur hasta los viñedos que se acercan a la frontera austriaca. Una ruta que, además de bodegas y variedades locales, pasa por ciudades históricas, pueblos, castillos y algunos sus paisajes más característicos.

Villány, la región de los grandes tintos

Cerca de la frontera con Croacia, Villány se extiende entre colinas cubiertas de viñedos y pequeños pueblos donde las bodegas se alinean en calles de casas blancas. El clima cálido ha convertido esta región del sur en una de las grandes zonas de tintos de Hungría, especialmente de Cabernet Franc, Merlot y otras variedades bordelesas. En otoño, con la vendimia en marcha, las bodegas abren sus puertas y llegan dos de sus principales citas: el European Convivial Winesong Festival, el 25 de septiembre, y el Villány Red Wine Festival, del 2 al 4 de octubre.

A unos 30 minutos, Pécs cambia los viñedos por calles, plazas y edificios que conservan las huellas de su pasado romano y otomano. Allí se encuentran la necrópolis paleocristiana, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, y el Barrio Cultural Zsolnay. Más al sur, el castillo medieval de Siklós se levanta sobre una colina, mientras Harkány, conocida por sus aguas termales, suma otra posible parada en un recorrido por esta parte del país.

Balaton, viñedos sobre antiguos volcanes

En la orilla norte del lago Balaton, los viñedos ascienden por las pendientes de antiguos volcanes como Badacsony y Szent György-hegy, con el lago a sus pies. El origen volcánico del terreno también se reconoce en sus vinos, especialmente en blancos elaborados con variedades como Olaszrizling, Kéknyelű o Szürkebarát. La vendimia concentra buena parte de la actividad del otoño, con la celebración de Badacsony del 11 al 13 de septiembre y otras citas en octubre como el Murci Festival y FigFest.

Seguir la orilla del lago lleva también a algunos de los lugares más conocidos de Balaton. En Tihany, la abadía benedictina ocupa la parte alta de la península, con el lago extendiéndose a ambos lados. Hacia el oeste, Keszthely conserva el Palacio Festetics, una gran residencia barroca rodeada de jardines, y a pocos kilómetros se encuentra Hévíz y su lago termal natural. En la costa sur, el mirador esférico de Balatonboglár permite contemplar desde la otra orilla las colinas volcánicas y los viñedos del norte.

Mór y el Ezerjó

Entre Budapest y Balaton, Mór es una pequeña región rodeada por viñedos y las colinas boscosas de Vértes. Aquí el protagonista es el Ezerjó, una variedad blanca húngara cuyo nombre significa «mil cosas buenas» y que lleva siglos vinculada a la zona. El otoño coincide los Mór Wine Days, cuando las bodegas de la localidad presentan los vinos de la nueva temporada.

Desde Mór, el paisaje rural continúa hacia Fehérvárcsurgó, donde el castillo Károlyi aparece rodeado por un gran parque, y hacia los bosques y senderos de Vértes. También queda cerca Székesfehérvár, antigua ciudad de coronación de los reyes húngaros, con un centro de calles peatonales y edificios históricos. Algo más al oeste, la abadía benedictina de Pannonhalma ocupa la parte alta de una colina y sobresale sobre las llanuras que la rodean.

Sopron y el lago Fertő, junto a la frontera austriaca

El paisaje cambia de nuevo al llegar al noroeste. Sopron, junto a Austria, es una de las zonas vinícolas más antiguas de Hungría y está especialmente vinculada al Kékfrankos, la uva tinta más importante de Hungría. El clima es más fresco que en Villány y sus vinos tienen un perfil diferente a los tintos del sur. La cosecha se celebra este año con el Sopron Harvest Festival, del 11 al 13 de septiembre, pero las bodegas son solo una parte de una zona marcada también por su proximidad al lago Fertő.

Compartido por Hungría y Austria, el Fertő/Neusiedlersee y su entorno forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Es un lago poco profundo, rodeado de grandes extensiones de cañaverales y humedales, con pequeños pueblos y viñedos en sus alrededores. Muy cerca, Sopron conserva un casco histórico de calles estrechas, fachadas barrocas y edificios medievales bajo la conocida Torre del Fuego. El recorrido puede continuar hasta Fertőd, donde se encuentra el Palacio Esterházy, una de las grandes residencias barrocas del país y lugar en el que el compositor Joseph Haydn trabajó durante buena parte de su carrera.

Etyek, vino a las puertas de Budapest

A solo media hora de Budapest, Etyek es la opción más sencilla para acercarse a una región vinícola desde la capital. El terreno ondulado está ocupado por pequeñas parcelas de viñedo y antiguas bodegas excavadas en la ladera, muchas de ellas todavía utilizadas por productores locales. Su clima fresco ha favorecido tradicionalmente los vinos blancos y, más recientemente, la elaboración de espumosos.

La llegada del otoño coincide con uno de sus encuentros más conocidos, el Etyek Picnic, que se celebrará los días 10 y 11 de octubre. Durante ese fin de semana, las bodegas abren al público y se suman productores gastronómicos de la zona, en una celebración que cierra prácticamente la temporada de vendimia en el país.

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