Superposiciones, contrastes de color, formas orgánicas y piezas de gran tamaño actualizan uno de los clásicos de la joyería
La joyería recupera protagonismo esta temporada y lo hace con una estética más expresiva. Frente a la discreción que ha marcado buena parte de las últimas temporadas, el otoño/invierno 2026 apuesta por piezas de mayor presencia, superposiciones y combinaciones que juegan con tamaños, volúmenes y materiales.
Collares largos, cadenas de eslabones, pendientes de gran formato y diseños de inspiración vintage comparten espacio con propuestas que buscan reinterpretar los códigos tradicionales de la joyería. En este contexto, la perla encuentra nuevas vías para alejarse de su imagen más clásica y adaptarse a una estética contemporánea.
El layering se convierte en uno de los recursos para actualizarla. Diferentes tamaños, formas y acabados pueden combinarse en una misma composición, mientras que el color introduce nuevas posibilidades frente al tradicional blanco. Las formas orgánicas y la mezcla con metales aportan, además, un contraste que acerca la perla a una estética más urbana.
La tendencia también recupera el valor de las piezas con personalidad propia. La perla deja de funcionar únicamente como un detalle asociado a ocasiones especiales y se incorpora a estilismos cotidianos, donde puede adquirir un papel protagonista o combinarse con otras piezas de joyería.
Majorica recoge esta evolución en varias de sus propuestas para la temporada. El collar de tres vueltas Kate apuesta por la superposición y el juego de volúmenes, mientras que Lyra incorpora diferentes tonalidades y convierte el color en uno de sus elementos principales. Links combina perlas con una cadena de eslabones dorados, acercando el diseño a un lenguaje más contemporáneo.
Las formas irregulares también adquieren protagonismo a través de las perlas barrocas, que ponen en valor las particularidades de cada pieza y se alejan de la búsqueda de una uniformidad absoluta. Una interpretación que conecta con la creciente presencia de formas orgánicas en la joyería actual.
La nueva forma de llevar la perla pasa, por tanto, por combinarla y darle mayor presencia. Con prendas de punto, camisas o piezas de sastrería, puede integrarse tanto en estilismos cotidianos como en propuestas más sofisticadas. El resultado es una interpretación más flexible de un material tradicional que encuentra en el volumen, el color y la mezcla de elementos algunas de las claves de la joyería de otoño/invierno 2026.