INOUTVIAJES estuvo presente en la travesía de las 73 candidatas a Fallera Mayor de Valencia 2027, junto a la Fallera Mayor de Valencia 2026, Carmen Prades, y su Corte de Honor, en un viaje organizado por Junta Central Fallera de València y TRASMED, la naviera española del Grupo Grimaldi que llevó a Menorca el espíritu de las Fallas para encontrarse con las tradiciones de Ciudadela.
Hay viajes que empiezan cuando el barco suelta amarras y otros que comienzan mucho antes, cuando un grupo de personas que apenas se conoce empieza a compartir nervios, conversaciones y expectativas.
La travesía en el Ciudad de Granada se convirtió en un espacio de convivencia para las 73 candidatas
El viaje de las 73 candidatas a Fallera Mayor de València 2027 tuvo algo de ambas cosas: comenzó mucho antes de embarcar y cobró una nueva dimensión cuando el ferry dejó atrás el puerto de València rumbo a Menorca.
Esta travesía alcanza su tercera edición, después de que las dos anteriores llevaran a las candidatas hasta Ibiza y Mallorca. En esta ocasión, el destino fue Ciudadela de Menorca, una ciudad marcada por una de las celebraciones más singulares del Mediterráneo: las fiestas de Sant Joan, donde tradición, cultura y participación popular se entrelazan cada año.
La travesía se convirtió así en mucho más que un desplazamiento entre Valencia y Menorca. Fue un espacio de convivencia entre las candidatas, la Fallera Mayor de Valencia 2026, Carmen Prades, su Corte de Honor y las personas que forman parte de este proceso tan especial para Valencia.
Una noche a bordo rumbo a Menorca
El viaje comenzó a bordo del Ferry Ciudad de Granada, donde se había preparado una agenda de actividades para las candidatas. La bienvenida del capitán, Iván Uranga Sánchez, dio paso a un cóctel de gala en la terraza Nit del Foc, acompañado de música en directo.
Pero, más allá del programa oficial, lo que se respiraba a bordo era un ambiente muy especial. Las 73 candidatas tenían por delante muchas horas juntas y, quizá por eso, el ferry se convirtió rápidamente en un lugar para conocerse mejor, compartir experiencias y dejar a un lado, durante unas horas, los nervios propios de un proceso de selección tan importante para ellas.
Poco antes de la medianoche, el Ciudad de Granada puso rumbo a Menorca. Mientras Valencia quedaba atrás, comenzaba una travesía que iba a llevarnos hasta una isla con una personalidad propia y unas tradiciones profundamente arraigadas.
La bienvenida de Ciudadela
La llegada al puerto de Son Blanc fue el primer contacto con Ciudadela. Allí nos esperaba una de las imágenes más reconocibles de la cultura menorquina: los caballos y jinetes de la isla.
La exhibición de caballos de Binisebani fue la primera aproximación a una tradición que, al igual que sucede con las Fallas en Valencia, forma parte de la identidad colectiva de Ciudadela. Caballos, jinetes y público asistente compartieron protagonismo en una bienvenida que sirvió para tender ese primer puente entre ambas culturas festivas.
Desde el puerto nos trasladamos hasta la plaza des Born, uno de los espacios más emblemáticos de Ciudadela, donde nos esperaba una muestra de danza tradicional menorquina a cargo del Grup Folklòric Sant Isidre. La agrupación trabaja desde hace años en la recuperación, conservación y difusión de la música popular, los instrumentos tradicionales y los bailes propios de Menorca. Ataviados con la indumentaria tradicional, sus integrantes llenaron la plaza de música y movimiento, acercándonos a unas costumbres que forman parte de la identidad cultural de la isla.
Caballos, música y danzas tradicionales recibieron en Ciudadela a la comitiva valenciana
El ambiente tenía algo de encuentro entre dos mundos que, pese a sus diferencias, comparten una misma manera de entender las fiestas: como una expresión de identidad, participación y comunidad.
Ciudadela abre sus puertas a las falleras
La jornada continuó con la recepción institucional de la comitiva por parte de la alcaldesa de Ciudadela, María Jesús Bagur. Fue uno de los momentos que evidenció el carácter de hermanamiento de este viaje entre Valencia y Ciudadela.
Después llegó el momento de acercarnos a la historia y al patrimonio de la ciudad. La visita al Museo de Ciudadela y a Can Saura permitió conocer algunos de los elementos que explican la identidad cultural de la localidad, con especial atención a las fiestas de Sant Joan.
En Can Saura también pudimos acercarnos a la gastronomía menorquina, otra de las grandes expresiones de la personalidad de la isla.
Fue interesante descubrir cómo otra ciudad mediterránea construye su calendario festivo alrededor de sus propias tradiciones.
El mirador de Menorca
Entre las visitas del viaje hubo también tiempo para descubrir uno de los miradores más espectaculares de la isla: el Santuario de la Mare de Déu del Toro.
El viaje permitió descubrir la identidad de Ciudadela y, al mismo tiempo, acercar a las candidatas a las tradiciones de la isla
Situado en la cima del Monte Toro, a 358 metros de altitud, es el punto más elevado de Menorca. Desde allí, la mirada se pierde sobre buena parte del territorio insular y permite comprender, desde otra perspectiva, la dimensión de una isla marcada por el mar y por un paisaje que combina campos, pueblos y costa.
Fue, además, uno de esos momentos en los que el viaje dejó de ser únicamente una agenda de actividades para convertirse en una auténtica experiencia de descubrimiento.
El ferry, un lugar para convivir
Si Ciudadela fue el escenario del intercambio cultural, el ferry fue el lugar donde se construyó buena parte de la convivencia.
Durante las travesías hubo talleres y actividades para las candidatas, pero también momentos mucho más espontáneos: conversaciones, fotografías, risas y encuentros entre las 73 jóvenes que aspiran a convertirse en Fallera Mayor de Valencia 2027.
Uno de los momentos más interesantes fue el encuentro con Carmen Prades y su Corte de Honor. La Fallera Mayor de Valencia 2026 pudo compartir con las candidatas sus propias experiencias y responder a sus preguntas, en un encuentro que permitió acercar dos momentos diferentes de un mismo camino.
También hubo espacio para conocer mejor uno de los elementos fundamentales de la fiesta valenciana: la indumentaria. El Gremio de Sastres y Modistas de Valencia ofreció una charla sobre este universo que forma parte inseparable de la identidad de las Fallas.
Y, como no podía faltar en un viaje de convivencia, también hubo un momento dulce de la mano de la pastelería artesanal de Valencia, Pepina Pastel, que preparó un taller de repostería para las candidatas.
Dos fiestas, dos ciudades y una misma forma de vivir las tradiciones
El viaje a Ciudadela dejó una imagen especialmente interesante: la de dos territorios mediterráneos que viven sus fiestas de maneras diferentes, pero que comparten el valor de la tradición, la participación y el sentimiento de pertenencia.
Valencia y Ciudadela compartieron durante el viaje sus tradiciones y su cultura festiva
Las Fallas y Sant Joan son celebraciones con personalidades propias, pero ambas forman parte de una cultura festiva que se transmite entre generaciones y que convierte las calles y las plazas en espacios de encuentro.
Para las 73 candidatas, el viaje suponía además una oportunidad para compartir unas jornadas lejos de Valencia y conocerse mejor. Para nosotros, como medio de comunicación, fue también la posibilidad de observar de cerca cómo se construye esa convivencia y cómo un viaje puede convertirse en una experiencia cultural.
Al regresar a Valencia, después de una última travesía a bordo del Ciudad de Granada, quedaba la sensación de haber vivido algo más que un fin de semana. Ciudadela había mostrado a las candidatas una parte de su identidad y, al mismo tiempo, el viaje había permitido que ellas compartieran la suya.
Las infantiles también conocieron el Ciudad de Granada
El viaje a Menorca terminó con el regreso a Valencia, pero el vínculo del Ciudad de Granada con las Fallas continuó más tarde. El mismo ferry que había llevado a las 73 candidatas a Fallera Mayor de València 2027 hasta Ciudadela abrió de nuevo sus puertas, esta vez para recibir a las 73 candidatas a Fallera Mayor Infantil de València 2027.
Esta iniciativa, permitió a las más jóvenes conocer desde dentro el barco en el que habían viajado sus compañeras mayores y acercarse al día a día de la vida a bordo a través de la experiencia «Capitán por un día».
Durante la jornada, las candidatas participaron en un taller marinero, recorrieron diferentes espacios del buque y visitaron el puente de mando, donde pudieron conocer de cerca el trabajo de la tripulación y mantener un encuentro con el capitán, Iván Uranga.
La actividad concluyó con la entrega de un diploma a cada participante y una merienda a bordo, en una jornada que combinó aprendizaje y entretenimiento.
De esta manera, el Ciudad de Granada prolongó en Valencia el papel que había desempeñado durante el viaje a Menorca: convertirse en un espacio de encuentro en torno a las Fallas y acompañar a las candidatas de distintas generaciones en una experiencia vinculada al mar, la convivencia y las tradiciones valencianas.
El ferry se convirtió así en un hilo conductor entre ambos viajes y entre las candidatas mayores e infantiles, reforzando el vínculo de Trasmed con una de las celebraciones más representativas de Valencia.
Un viaje que unió tradición, convivencia y cultura entre Valencia y Menorca
Entre Valencia y Ciudadela, el viaje dejó algo más que una travesía por el Mediterráneo. Las 73 candidatas pudieron acercarse a las tradiciones de Menorca y compartir una experiencia de convivencia que tuvo continuidad a su regreso a Valencia, donde el Ciudad de Granada volvió a convertirse en escenario de una nueva actividad, esta vez junto a las candidatas infantiles. Una experiencia que conectó dos destinos, dos generaciones y dos formas de vivir la tradición festiva.