Elisabetta Franchi presentó en el marco de Milan Fashion Week su colección Spring-Summer 2027, una propuesta construida alrededor del contraste entre lo cubierto y lo descubierto, lo opaco y lo transparente y las estructuras más marcadas frente a prendas que se adaptan al cuerpo.
La diseñadora sitúa la silueta femenina en el centro de la colección, aunque alejándose de una interpretación evidente de la sensualidad. El protagonismo se desplaza hacia las clavículas y los hombros, mientras los blazers oversize y las gabardinas adquieren nuevas proporciones. El cuero, los tejidos transparentes y los shorts de inspiración ciclista introducen referencias del sportswear en una propuesta de carácter más sofisticado.
Las prendas de punto y las medias adquieren una nueva dimensión. Estas últimas se transforman en vestidos, faldas, tops o guantes, funcionando como una segunda piel que acompaña las líneas del cuerpo. El corsé, uno de los elementos reconocibles de Elisabetta Franchi, vuelve a definir la cintura, mientras los cuellos altos incorporan transparencias que suavizan su habitual carácter estructurado.
Una decoración más sofisticada
Los recursos decorativos también se reinterpretan. El microestampado Jaguar se combina con lentejuelas de gran tamaño para crear superficies de textura irregular, mientras el cuero con efecto de estampado de anguila y el PVC con motivo de cocodrilo conviven con tejidos de punto y jersey trabajados mediante frunces.
La paleta cromática parte de tonos camel, tabaco y negro, a los que se suman el nude y el rosa antes de introducir el Red Velvet como nota de mayor intensidad. En las propuestas de día, el Oxford, el denim y el gris mélange se incorporan a siluetas precisas que mantienen el foco en la figura femenina.
Los accesorios continúan con el juego de contrastes. Las botas rectas hasta la rodilla conviven con mules de tira al dedo, mientras los bolsos se mueven entre formatos oversize y pequeños clutch, enfrentando volúmenes y proporciones opuestas.
La colección SS27 articula así una nueva interpretación de los códigos de Elisabetta Franchi. La sastrería se encuentra con el sportswear; las prendas de día dialogan con propuestas de noche; y la estructura convive con transparencias y materiales que siguen el movimiento del cuerpo.
El resultado es una propuesta que mantiene la identidad femenina de la firma y la traslada hacia una estética más contemporánea, donde la sensualidad se construye a partir de las proporciones, las texturas y el contraste.