CULTURALES

El mundo de Giorgio de Chirico. Sueño o realidad

Redacción | Miércoles 26 de julio de 2017

Caixa Forum Barcelona presenta “El mundo de Giorgio de Chirico. Sueño o realidad”, una completa retrospectiva del pintor italiano, uno de los artistas europeos más influyentes del siglo XX, organizada con más de 140 obras de la Fondazione Giorgio e Isa de Chirico y de la Galleria Nazionale d'Arte Moderna e Contemporanea de Roma, entre otras instituciones internacionales.

Hasta el 22 de octubre de 2017…

Arquitecturas y plazas silenciosas, maniquíes humanizados, personajes mitológicos, naturalezas muertas y objetos descontextualizados en paisajes que evocan atmósfera de suspense.

150 obras que incluyen pinturas, esculturas, acuarelas y dibujos, representativas de los principales temas del artista y de su continua investigación técnica.

La obra de Giorgio de Chirico (Volos, 1888 - Roma, 1978) se caracteriza por una incesante investigación en diferentes planos: desde su periodo metafísico inicial, en la década de 1910, el trabajo por el que más se le conoce, en el que muestra su personal transformación del arte clásico mediante sus enigmáticas piazzas de arquitectura renacentista, pasando por los temas iconográficos de las décadas de 1920 y 1930, sus investigaciones técnicas sobre la pintura de los grandes maestros durante la década de 1940, hasta su periodo neometafísico entre 1968 y 1976.

Esta exposición recorre las principales fases creativas de Giorgio de Chirico y retrata la continua investigación de la idea artística, marcada por una constante búsqueda en el plano iconográfico y simbólico capaz de crear una continuidad de la tradición artística italiana en el arte. Este empeño de continuidad fue uno de los elementos que determinó su posición destacada en el arte internacional, sobre todo en su influencia en el movimiento surrealista y en otros grandes artistas y escritores de la primera mitad del siglo XX.

Esculturas pictóricas

La exposición incluye las pocas esculturas realizadas por De Chirico a partir de 1940, en terracota y en bronce, con ediciones limitadas producidas posteriormente entre 1968 y 1970. A través de la escultura, De Chirico daba forma concreta a sus invenciones metafísicas, e inmortalidad al relato mitológico. El artista especificó: “Si una escultura es dura, no es una escultura. Una escultura tiene que ser suave y cálida; como tal, no solo tendrá toda la suavidad de la pintura, sino también todo su colorido. Una escultura bella siempre es pictórica.” En la muestra también se expone su escultura monumental “El arqueólogo”, de 1968, que constituye el punto de referencia central de toda la propuesta.

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