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Viajeros al Tren de la Fresa

Redacción | Jueves 12 de abril de 2018

Se ha presentado la nueva temporada del Tren de la Fresa dentro de uno de sus típicos y preciosos vagones, en la estación de Príncipe Pío desde la que partirá el sábado…

Allí fuimos recibidos por dos fresoneras vestidas a la usanza de la época, al igual que lo estaba el personal del tren, creando ese ambiente especial que pretenden que respire, como debe ser, todo aquel que se suba y realice tan curioso viaje, cuasi un viaje en el tiempo…

El próximo sábado 14 de abril comienza la temporada 2018 del Tren de la Fresa, un tren histórico-turístico que cumple 34 años de existencia y que se ha convertido en el decano de este tipo de trenes en España. En la presente campaña -con una primera fase que se extenderá hasta el 30 de junio, y una segunda, que tendrá lugar entre el 22 de septiembre y el 21 de octubre- se han programado 32 viajes. Estos se realizarán, como ya es tradicional, los fines de semana y además de la tradicional ruta con visita guiada al Palacio Real y una visita libre al Museo de Falúas, el programa del viaje mantiene la posibilidad de elegir entre varios itinerarios con diferentes precios en función de las actividades a realizar en Aranjuez.

El tren partirá de la histórica estación de Príncipe Pío y encabezará la composición la locomotora eléctrica 289-015, una máquina histórica de los años 60 perteneciente al Museo del Ferrocarril. La composición del tren la completan los tradicionales coches de madera denominados ‘Costa’, construidos entre 1914 y 1930, que cubrían los servicios de cercanías de la compañía MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante), un coche de viajeros de segunda clase perteneciente a una de las primeras series de coches metálicos encargados por Renfe entre 1947 y 1953, un vagón y un furgón de los años 60 destinado en su origen al Jefe de Tren.

Nuevo itinerario y música

Se mantienen las cuatro rutas ofertadas el pasado año y el programa de esta temporada contempla la opción de elegir un nuevo itinerario, ‘Fresas con vino’, que ofrece al viajero la posibilidad de conocer la Bodega Real Cortijo de Carlos III y realizar una cata de vinos además de poder visitar la Plaza de Toros de Aranjuez, que acoge en su interior el Museo Taurino y es uno de los cosos más antiguos de España. Ambos edificios están catalogados como Monumentos Histórico-Artísticos.

El sábado 19 de mayo y en colaboración con el ‘XXV Festival Música Antigua de Aranjuez 2018’ se ofrecerá un itinerario único y especial, ‘Fresas con música’, en el que durante la jornada los viajeros podrán disfrutar de varias interpretaciones musicales en lugares especiales y un concierto final en el Palacio Real.

Un ejemplo de turismo cultural

Más de 180.000 pasajeros han viajado a bordo de los históricos coches de madera de Tren de la Fresa desde que en 1984 se promoviera la idea de rememorar el recorrido del que fue el primer ferrocarril de Madrid y el segundo de la Península. Hoy el recorrido se ha transformado en un atractivo viaje en tren al que se suman la riqueza arquitectónica, artística, paisajística, cultural y gastronómica del Real Sitio de Aranjuez, una ciudad que conserva todo el sabor y esplendor de su regia historia.

En 2015, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) dio un paso más en la protección y reconocimiento de la ciudad de Aranjuez al declararla como "lugar de excepcional valor universal". Cinco años antes, en la Exposición Universal de Shanghái 2010, el Tren de la Fresa fue elegido para estar presente en el stand de ICOM (Consejo Internacional de Museos), donde se mostraba la realidad de los museos en los cinco continentes, como ejemplo de contribución de una actividad museística a la revitalización y el dinamismo económico a través de un producto de turismo cultural.

Historia y curiosidades

El Tren de la Fresa rememora la puesta en marcha del primer ferrocarril de Madrid que unió la capital con el Real Sitio de Aranjuez. Ese primer tramo de apenas cincuenta kilómetros era en realidad un planteamiento estratégico que nacía “buscando el mar” y que se pudo consolidar gracias al tesón y a la osadía de su promotor, el marqués de Salamanca.

Hubo varios proyectos antes de realizarse el definitivo, auspiciado por el marqués de Salamanca, y en todos se eligió Aranjuez como final de la línea porque en aquella época la Corte pasaba grandes temporadas allí y era cita de la aristocracia y de las gentes relacionadas con Palacio.

Las obras de la nueva línea se dieron por concluidas el 8 de febrero de 1851 y un día después se celebró su inauguración. La presentación en sociedad de tan magno acontecimiento se convirtió casi en una fiesta popular, dada la masiva asistencia de gente, con la Reina Isabel II y la plana mayor del Gobierno, con Bravo Murillo a la cabeza, quienes tras la celebración de una misa en la cabecera de la línea realizaron el viaje de ida y vuelta completo. Los actos se prolongaron durante todo el día con sendos banquetes en Madrid y Aranjuez.

En un principio, la línea Madrid-Aranjuez fue considerada como un medio para el divertimento de la Corte, pero también sirvió para abastecer al mercado de Madrid de las frutas y hortalizas regadas por el río Tajo.

Desde que comenzó a funcionar el servicio de esta segunda línea peninsular, contó con gran aceptación entre la población, fundamentalmente por el envío de los productos de la huerta ribereña a Madrid, destacando la emblemática fresa, producto por excelencia del Real Sitio que da nombre al Tren.

Antes del camino de hierro Madrid-Aranjuez, el desplazamiento duraba alrededor de seis o siete horas, con una única diligencia al día de no más de veinte viajeros. Después hubo tres trenes diarios con capacidad de hasta 690 personas, con una duración de hora y media aproximadamente.

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