PERSONAJES

Entrevista al calígrafo Jorge Regueira

Redacción | Lunes 11 de junio de 2018

‘Soy un artista plástico, un pintor que emplea el trazo escrito en los cuadros, como una pincelada más’,… quien así se define es Jorge Regueira, el único español representado en el prestigioso Contemporary Museum of Calligraphy de Moscú.

Artista autodidacta, que crea su obra con plumillas y pinceles, que el mismo confecciona, utilizando algas, ramas, trapos, rafia, etc.…un calígrafo audaz que investiga y elabora sus propios instrumentos de creación.

Jorge Regueira es natural de La Coruña, aunque casi madrileño por los años que lleva viviendo en esta ciudad. Toda su vida profesional ha discurrido como creativo en agencias de publicidad y como freelancer, bien como copy o director de arte. Pero, su gran pasión es explorar las posibilidades expresivas de la caligrafía y combinarlas con elementos pictóricos.

Sus últimos trabajos pueden contemplarse, hasta el próximo mes de julio, en el Hotel Hesperia Madrid.18 cuadros en total, mezclando tanto lienzo como papel de marcar.

Jorge Regueira es un lector empedernido, que durante años se dedicó a escribir cuentos y relatos, hasta que decidió centrarse en la parte más visual de la creación artística, ‘soy redactor de profesión, redactor publicitario, pero mi fascinación eran los libros, leer, de ahí vino lo de escribir relatos para mí, pero mi calidad literaria nunca me gustaba, y los iba guardando en el cajón.’

¿Has intentado publicarlos?

Lo he pensado, de hecho en su día presenté un par de ellos, y dado el éxito de la aventura (dice sonriendo)…, además hay gente que realmente escribe muy bien y lo mío está claro que es más el arte plástico y visual.

Háblanos de tus comienzos en el mundo de la publicidad

En publicidad, empecé como redactor y luego, por exigencias del guion y porque siempre era lo que más me había gustado, en mi casa mi padre y mis hermanos pintaban, me puse de director de arte, diseñador, la parte visual, me gustó, pero la inquietud de hacer algo con las manos, no solo con el ordenador, me llevó a la caligrafía.

¿Cómo fueron tus primeros trabajos en publicidad?

Empecé en una agencia, fuimos de los primeros que tuvieron un Macintosh en España, era el año 86; un día llegamos a la oficina y nos encontramos una caja con una ventanita, y era un Macintosh Classic, que tenía 12 k de memoria RAM y servía para hacer animaciones y sobre todo mandar correos, era impresionante.

Mi hermano siempre había trabajado en publicidad y me había llamado la atención, y me decía yo de esto puedo vivir, y la verdad es que no me puedo quejar, en su momento viví muy bien. Me fui a la agencia Contrapunto a llevar la campaña de la Expo 92, luego estuve en Euro RSCG- hoy Havas Worldwide Spain- llevando las cuentas de Peugeot, lanzamos algún modelo de coche, a nivel internacional.

La publicidad desde fuera tenía mucho glamour, trabajas en una agencia, impresionante, es chulo,… pero al final es como todo, es trabajo, y te buscas válvulas de escape y para mí era escribir y pintar cuadros, hasta que un día alguien los ve, se te reconoce el valor como artista… y en este mercado llevo realmente poco, a pesar de mi edad soy un valor emergente… (risas)

¿Tu formación en pintura?

En pintura soy autodidacta, hay gente que tiene mano para escribir, gente que tiene mano para otras cosas y yo siempre tuve, eso sí que viene de familia, mano para el dibujo, inquietud también, son horas al final, pero total y absolutamente autodidacta. Me acuerdo que tenía 14 o 15 años cuando mi padre me regaló un set Parker de escritura caligráfica, una pluma con tres cabezales… y a partir de ahí la caligrafía fue un poco en paralelo…

Las herramientas de Jorge las fabrica él mismo y en la exposición del Hotel Hesperia Madrid hay una recreación de su atelier o estudio…

Eres el único español representado en el prestigioso Museo de caligrafía de Moscú…

Es una exhibición internacional de caligrafía, y si soy el único español que está ahí representado, hay gente de todos los sitios… aunque sea calígrafo por afición, no soy lo que entiende la gente por un calígrafo académico, no tengo conocimiento profundo de lo que es una cancilleresca, una itálica cursiva del siglo XVI,… me gusta, pero más bien soy un artista plástico, un pintor que emplea el trazo escrito en los cuadros como una pincelada más… Soy más un pintor que usa el trazo escrito que un calígrafo que de repente se puso a hacer cuadros.

Lo que hago se llama caligrafía expresiva gestual que viene del expresionismo abstracto,… que realmente lo que importa es la expresividad del trazo, lo que transmite ese trazo escrito no es lo que está escrito, la pasión la demuestro con los rasgos, con una pincelada, como quien usa una espátula o se reboza en pintura y luego retoza encima del cuadro… Mi obra, bueno, pues un poquito es eso…

¿Cómo definirías tu obra?

Realmente no lo sé, una amiga de mi mujer le comento una vez “oye me encanta lo que tu marido dibuja pinta escribe”, es una cosa particular, con lo bueno que tiene eso que es especial, y lo malo que tiene es que es muy difícil explicarlo. Luego tiene otra particularidad es que en fotos funciona muy mal porque los trazos caligráficos son muy meticulosos, cada cuadro está muy elaborado, aunque unos más que otros, esos trazos, esa sutileza es difícil apreciarla en una foto.

¿Cómo surge exponer en el hotel?

Pues mira, yo expongo en una galería en Madrid, Est_Star Space, y mis galeristas, a los que por cierto les doy las gracias porque se tiraron aquí conmigo montando durante 7 horas, Maite y Javier. Ellos me dijeron, que porque no daba unas masterclass sobre mis instrumentos, mis herramientas, no sé si todos los artistas son iguales, pero a mí el miedo escénico, no se si es eso, pero prefiero el petit comité, pero dije venga sí por qué no, además así probamos a ver cómo funciona, y la verdad es que fue un éxito y en aquel momento salió una exposición en el lobby del hotel Eurobuilding, esa persona estaba allí en la master class y vino también otra responsable del hotel y me dijeron que les gustaría que hiciese algo en el hotel, con lo cual tengo que agradecer al hotel Hesperia, que apuesten por este tipo de iniciativas, pues nos viene muy bien, son espacios que están muy chulos, este tipo de espacios te acercan mucho la obra, te permiten exponerla casi como si estuvieses en el salón de tu casa..

¿Cuáles son tus influencias?

En esta vida creo que todos tenemos influencias para absolutamente todo, da igual que seas cocinero, albañil, payaso, acróbata…, creo que siempre hay referencias, todo el mundo las tiene, y más hoy con internet, es inevitable que hayas visto cosas por ahí y fusilas, hay gente que fusila cosas o copia claramente, en mi caso, en publicidad, jamás copié, es una medalla que me pongo, pero influencias claro que tengo en el arte, pues sobre todo el expresionismo abstracto, lo que es pintura propiamente dicha me llama poderosamente la atención, de hecho soy muy vehemente, cuando pinto, maltrato mucho los materiales, el soporte, tanto el papel como el lienzo, no llego a romperlo pero rasgo con las plumillas, alguno he roto con lo cual hay que volver a empezar, y en caligrafía pues Massimo Polello. También hice un curso de caligrafía árabe con un gran maestro, que es madrileño. Todo eso te abre los ojos y al final vas cogiendo influencias, pero Massimo Polello es un buen calígrafo que también hace mucho caligrafía expresiva, Claude Mediavilla es un gran estudioso, es el calígrafo con mayúsculas, es un paleógrafo de los más reconocido que hay, pero también es un artista a su estilo, al final uno va cogiendo de aquí y de allá.

Yo soy mucho de blanco y negro, y aunque mi mujer me dice que haga cosas con color, pero no utilizo bien el color, no lo mezclo bien, yo si cojo rojo hago algo todo en tonos rojos, me gusta mucho utilizar distintos pigmentos y distintas diluciones del pigmento como van tapando y jugando unos con otros, pero mezclar colores, lo dejo para las camisas.

¿Haces trabajos por encargo?

He hecho algún encargo, de hecho, uno está en Hamburgo ahora, era una persona que quería regalar algo especial…

Pero... ¿te gusta trabajar por encargo?

Vamos a ver, depende del tipo de encargo, como en publicidad, pero no es lo mismo, porque estás supeditado a unos fines y a unos objetivos comerciales, los entiendes, aunque a veces el cliente sea más papista que el papa… en el arte es verdad que trabajar por encargo… en su día, cuando el Papa era el mecenas y decía oye hazme un San Esteban , pues había alguno que se rebelaba, pero tenía que hacer un San Esteban, pero si no dejas que el artista vaya por libre, … está bien que le des una pautas, pues mira si me encargan una exposición, tienes que conocer el espacio, ver como es, lo que hay, que se respira ahí, que quieres transmitir, en base a eso trabajas… pero los encargos… si me gustan pero cuando no me limitan demasiado.

¿Estás haciendo algún trabajo de publicidad en estos momentos?

Si, siempre hay folletos, alguna campañita, pero no es nada relevante. Para mí al principio era mi primer trabajo y la pintura era un hobby que me llenaba, hay gente que se desfoga con el deporte, pues yo me desfogaba cogiendo mis latas de refresco y haciendo mis instrumentos, y ahora es al revés, me dedico más a la pintura y menos a la publicidad. Llevo unos años, y muy contento, de haber tomado esta decisión, pero esto es como ser gallego, nunca deja de ser gallego, murciano o de donde sea, pues siempre seré publicitario y estará ahí.

¿De las campañas publicitarias cual ha sido la más interesante, cuál de ellas destacarías?

Probablemente la Expo 92, estaba allí de redactor, formando equipo con un director de arte a las órdenes de un director creativo… Fue muchísimo trabajo, el AVE nos facilitó mucho, al principio teníamos que coger el puente aéreo que se organizó para la ocasión, Madrid-Sevilla, íbamos todos los viernes allí a hacer presentaciones y la verdad es que el trabajo era un reto, porque no se sabía muy bien como afrontarlo, era algo nuevo, ¿cómo demonios comunico todo esto?, porque ¿qué es la expo?, es que es todo, mira hay esto, y lo otro, va a pasar esto y lo otro, entonces… fue un reto, fue muy bonito y creo que al final lo superamos, y te quedas con la satisfacción del trabajo bien hecho… el esfuerzo mereció la pena.

Luego campañas de Peugeot, el lanzamiento de algún coche, son tantos años, en aquel momento la publicidad era tan dinámica que en cinco años de profesión, creo que ya había estado en cinco agencias distintas, tuve suerte, y supongo que valía también, siempre con agencias punteras.

¿Qué proyectos tienes en estos momentos?

Proyectos… muchos en la cabeza, materializados pocos, yo no soy supersticioso porque da mala suerte (sonríe) no hay ninguno concreto, están un poco en el aire, hay alguno en el extranjero interesante, pero soy cauto en este aspecto puedo decir que casi todos los proyectos tienen que ver con el mundo del arte, que es lo que realmente me motiva.

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