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Oda al vino en pleno corazón de Sevilla

Redacción | Viernes 02 de noviembre de 2018

La vendimia, esa fiesta que nace como símbolo de alegría por el fin de la cosecha, se remonta a los tiempos en los que el vino era puente entre dioses y hombres. En cada región se celebra a su manera, dependiendo del tiempo de maduración de la uva según la climatología. Ya sea de norte a sur, el vino tiene un denominador común: es un caldo que se disfruta en buena compañía.

En plena campaña vitivinícola, Castizo, el restaurante con más solera del grupo Ovejas Negras Company, saca jugo a los mejores caldos regionales, nacionales e internacionales para afianzar aquel sentimiento griego de que el vino era el nexo de unión entre los hombres y los dioses. Ya sea un vino fino, un oloroso o un tinto de verano, el vino es uno de los atractivos más de moda a la hora de salir con amigos o tener citas especiales.

Manzanilla desde 1825

Cuando se habla de vendimia en Andalucía suena a Jerez, a Montilla-Moriles, a Sanlúcar de Barrameda o a Condado de Huelva. Sus vinos, procedentes de rincones maravillosos, no pueden faltar en Castizo, el lugar tradicional y de comida casera que todo comensal sevillano o foráneo busca para degustar recetas de siempre.

Hablar de la Manzanilla es hablar de Sanlúcar de Barrameda, la ciudad costera situada en la desembocadura del río Guadalquivir. Sin embargo, gracias a Castizo no hace falta salir de la ciudad para disfrutar de esta bebida fresca, delicada, ligera y suave con regusto persistente y ligeramente amargo.

Con Denominación de Origen en sí misma se puede disfrutar de ella en la barra costumbrista del local y combinarla con platos como la Ensaladilla con langostinos o un Aliño de papas de la misma Sanlúcar. La tradición se apodera del lugar, puesto que desde 1825 se tiene constancia de este caldo conocido como Manzanilla, que ha servido de inspiración a literarios y ha conseguido traer a Andalucía a más de un aficionado.

De bodegas de tradición donde el mimo y el esmero son los ingredientes principales para elaborar la mejor Manzanilla, en Castizo sirven Gabriela - M. Sánchez Ayala o la mítica Solear en rama.

Tierra de vinos finos y amontillados

En Castizo, la alegría y la charla amistosa fluyen entre copas de vino y tapas de los mejores productos de la tierra, como huevos estrellados con jamón, el pescado frito o el queso. El sabor único de los caldos confiesan calidad y características extraordinarias gracias a la situación geográfica de la zona, a su clima privilegiado y a un proceso de elaboración totalmente biológico y natural.

Claro ejemplo de ello es La Barajuela - Luis Pérez, realizada con uva palomino en crianza biológica; exquisita para combinar con unas Anchoas en matrimonio o un Queso curado en manteca de cerdo con torta de Inés Rosales. Un selecto y cuidado proceso son los que llevan este vino fino a estar en la selecta carta de Castizo.

Asimismo, el amontillado es un vino generoso propio del marco de Jerez. El Tresillo - Emilio Hidalgo es uno de los que se sirve en Castizo. Elaborado con uva palomino, esa fusión de crianzas hace de los Amontillados vinos extraordinariamente complejos e interesantes.

Desde la misma Montilla-Moriles en la carta de vinos de Castizo aparece el vino dulce Don PX, elaborado por las bodegas Toro de Albalá, para maridar con un postre.

Jerez como cuna del vino

Hablar de vino también es sinónimo de hablar de Jerez. Tierra por naturaleza de bodegas, crianza y producción. El primero de los grandes secretos de los vinos de Jerez es su situación geográfica y su clima privilegiado. Su localización y su proximidad a la desembocadura del Guadalquivir favorecen las condiciones para que nazcan los vinos y sean conocidos a nivel internacional.

Finos, manzanillas, amontillados, olorosos y palo cortado. Es fácil maridar los platos tradicionales como el adobo o los boquerones fritos de Castizo con un oloroso Río Vieho-Lustau o con un palo cortado, que establece la barrera entre olorosos y amontillados, como es FdC Antique - Fernando de Castilla, para los paladares más exigentes.

Denominación de Origen sin precedentes

La vendimia en La Rioja es más tardía. La primera recolección comienza a finales de septiembre hasta noviembre. En este largo proceso es de vital importancia tener sumo cuidado y cariño con las uvas recolectadas, que después se servirán en caldos como Bordón - D.O. Rioja o Cueva de Contador - D.O. Rioja. Estos vinos tintos se pueden maridar a la perfección con Papas con chocos, Pisto con huevo cuajado o la Carne con tomate en la barra costumbrista de Castizo.

De las Rías Baixas a la calle Zaragoza

Desde las Rías Baixas hasta Sevilla para acompañar con pescados y las tradicionales frituras de la barra costumbrista de Castizo llega el mítico Albariño, que dentro de la selección de vinos blancos es uno de los más destacados. Gracias a sus propiedades antioxidantes que ayudan a mantener la línea y a beberse a una temperatura fría, este vino procedente de tierras gallegas es estrella en la carta.

Su aroma punzante, floral y afrutado ha ido haciéndose hueco en todos los lugares, hasta llegar a convertirse en imprescindible a la hora de conversar sobre vinos. Por ello, Fefiñanes - D.O. Albariño no podía faltar en la carta de vinos de la oveja situada en la calle Zaragoza.

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