TURISMO INTERNACIONAL

Ideas de viaje para celebrar con la mejor sonrisa el Día Internacional de la Felicidad

Islandia. Laguna Azul
Redacción | Martes 19 de marzo de 2019

Dicen que ser feliz no es una meta, sino un camino. Y como el 20 de marzo se celebra el Día Internacional de la Felicidad, Booking.com, ofrece ideas para que vivas experiencias en los países más felices del mundo...

Noruega - Ir a cazar auroras boreales

Todos los años, entre septiembre y marzo, el cielo de Noruega ofrece un asombroso espectáculo de luces. Mirar hacia arriba y ver en vivo y en directo ese festival de luces y colores es un sueño hecho realidad.

Dónde alojarse: el Kirkenes Snowhotel está situado en el noreste de Noruega y ofrece un alojamiento exclusivo a solo 10 km del encantador pueblecito de Kirkenes. Sus cabañas de madera, en las que podrás alojarte en cualquier época del año, están inspiradas en los refugios tradicionales de los cazadores y pescadores lapones. Cada una de ellas, construida con las auroras boreales en mente, cuenta con grandes ventanales y sillones cubiertos con pieles de oveja para que puedas disfrutar de ese espectáculo de luces desde la comodidad de tu habitación.

Dinamarca - Practicar el “hygge”

El secreto de la felicidad de los daneses se llama “hygge” y es algo así como una filosofía de vida. Es disfrutar de las pequeñas cosas: de una taza de café calentito, de una tarde de libro y manta… Lo que vendría siento estar a gustito. Para descubrir su significado real, nada como pasear por las preciosas calles de Copenhague y acabar en una acogedora cafetería decorada con mimo.

Dónde alojarse: el Axel Guldsmeden es perfecto para entender eso del “hygge”. Te encantará su decoración, su desayuno ecológico y, sobre todo, su tranquilidad y ambiente acogedor.

Islandia - Bañarse en la Laguna Azul

Imagínatelo: tú, dentro de una piscina natural al aire libre con el agua a 40 °C. Fuera, frío polar y un paisaje de otro planeta. Es más, añádele una cervecita fresca, un masaje relajante y una mascarilla de algas para acabar. Eso es felicidad. Darse un baño en la Laguna Azul, a unos 30 km de Reikiavik, es una experiencia que hay que vivir. Saldrás con una sonrisa de oreja a oreja.

Dónde alojarse: el Harbour View Cottages Grindavik es una opción genial para alojarse cerca de esta maravilla natural. Además, ofrece habitaciones muy bonitas con vistas al mar.

Suiza - Imitar a Heidi

La viva imagen de la felicidad en Suiza tiene un nombre: Heidi. Y tú siempre has querido hacer como ella y tirarte rodando colina abajo o hacerte amigo de las cabras de los Alpes suizos. No te cortes y hazlo: cumplirás un sueño de tu infancia y encima te echarás unas cuantas risas.

Dónde alojarse: si quieres seguir los pasos de la niña de los Alpes, Heidiland es tu destino. El Hotel Schloss Wartenstein de Bad Ragaz es un hotel precioso y está en plena montaña. Ofrece habitaciones cómodas y vistas espectaculares a los Alpes suizos.

Finlandia - Conocer a Papá Noel

La felicidad y la ilusión van de la mano. Si a eso le sumamos nieve, renos, elfos y poder conocer al mismísimo Papá Noel, ya lo tenemos todo. Aunque la Navidad ya pasó, en Laponia podemos ir al pueblo de Santa y hacerle una vista cualquier día del año. Además, se pueden enviar cartas con el sello especial del Círculo Polar Ártico y hacer excursiones en trineo. ¡Aquí es imposible no ser feliz!

Dónde alojarse: volver a creer en la magia es fácil en el Santa Claus Holiday Village, un alojamiento magnífico en Rovaniemi, muy cerca de la casa de Papá Noel. En la recepción te pueden ayudar a organizar excursiones con renos, huskys y motos de nieve.

Países Bajos - Columpiarse en lo más alto

En Holanda, la felicidad es salir a pasear en bici con la familia, darse un festín de gouda y… ¡subir al columpio más alto de Europa! El Over the Edge (“al filo”), a 100 metros del suelo, es una de las nuevas atracciones de Ámsterdam (¡solo apta para valientes!). Además de disfrutar columpiándote como un niño, podrás ver una panorámica de la ciudad muy espectacular.

Dónde alojarse: después de surcar los cielos, te encantará alojarte en el Houseboat PrinsHeerlijk, un barco amarrado en uno de los pintorescos canales del centro de la ciudad, cerca de muchos sitios de interés.

Canadá – Lanzarse a la aventura en tirolina

Si volar es tu sueño, Canadá te dará alas. En el Parque Nacional Banff, podrás sobrevolar entre las Montañas Rocosas en tirolina y descargar adrenalina como nunca. Si sueñas con volar, no podrías elegir un lugar mejor. Siente la emoción de atravesar las laderas de las montañas y contemplar desde el aire el precioso paisaje del parque nacional más antiguo de Canadá.

Dónde alojarse: el nombre del Paradise Lodge and Bungalows, lo dice todo. El paraíso en forma de refugio de montaña, junto al Lago Louise, en un paisaje espectacular.

Nueva Zelanda – Visitar la cueva luminiscente de Waitomo

En Nueva Zelanda puedes vivir experiencias que te iluminarán la cara. Una de las más mágicas es navegar por la gruta de Waitomo, donde viven millones de “glowworm”, unos bichitos que brillan en la oscuridad. La imagen que crean esos puntitos de luz dentro de la cueva es como de cuento.

Dónde alojarse: si quieres alojarte cerca de la cueva, el Waitomo Caves Guest Lodge es una muy buena opción. Está muy bien equipado, ofrece vistas al campo y es tan cómodo que te sentirás como en casa.

Australia - Abrazar a un koala

Es ver un koala querer darle un achuchón, ¿verdad? En Lone Pine hay un santuario de koalas en el que puedes vivir esta experiencia tan bonita y llevarte ese recuerdo feliz para toda la vida. ¡Ah! Y también puedes dar de comer a los canguros.

Dónde alojarse: el Chapel Woods Bed and Breakfast es una opción perfecta para alojarse cerca del santuario de koalas de Lone Pine. Está en el centro, en un entorno ideal, y es tan bonito como cómodo.

Suecia – Pasarlo en grande en el parque de atracciones de Liseberg

De pequeño, siempre pedías lo mismo: que te llevasen al parque de atracciones. De mayor, la idea de pasar el día en un parque sigue molado, y mucho. Uno de los parques más bonitos de Europa es el de Liseberg, en Gotemburgo (¡el más grande de Escandinavia!). Tiene un montón de atracciones para hacer felices a los niños… y no tan niños.

Dónde alojarse: el Avenue A1 está situado en Avenyn, la calle principal del centro de Gotemburgo, cerquísima del parque. Ofrece apartamentos modernos, cómodos e independientes para que descanses después de un día de emociones fuertes.

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