TURISMO NACIONAL

5 planes para disfrutar de la Semana Santa en Palma

(Foto: Jose Manuel Álvarez Simó).
Redacción | Lunes 25 de marzo de 2019

La Semana Santa es un buen momento para una escapada a Palma. Los días son más largos, las temperaturas, suaves y la ciudad ofrece su mezcla de patrimonio, cultura y gastronomía a partes iguales. Además, esta época también tiene sus particularidades: procesiones con siglos tradición y algunos platos exclusivos que solo se elaboran en este momento del año.
El calor de estos días también invita a pasear junto al Mediterráneo y a adentrarse en el mar para descubrir algunos rincones únicos como el archipiélago de Cabrera, el parque nacional más grande del país desde hace unos meses.

Procesiones con siglos de historia

El patrimonio religioso de Palma es muy extenso. Empezando por la Catedral, la ciudad cuenta con varios templos de estilos artísticos muy variados y de indudable valor como, por ejemplo, las iglesias góticas de Santa Creu, Sant Miquel o la de Santa Eulalia.

Autor: Julio de Castro Sánchez

Además, durante la Semana Santa, la capital balear acoge algunas procesiones de gran tradición. Destacan, entre ellas, la del Crist de la Sang, la recreación de la Pasión de Cristo en el entorno de la Catedral, la Procesión del Santo Encuentro el Domingo de Resurrección o la celebración del Domingo del Ángel en el Castillo de Bellver.

Platos de Semana Santa para chuparse los dedos

Palma es una ciudad de altura gastronómica. En sus mercados, como l’Olivar, el ecológico de la UIB o Santa Catalina, se venden productos locales de primera calidad; los tradicionales forns hornean cada día llonguets, cocas y ensaimadas; y los restaurantes elaboran platos que combinan recetas con siglos de historia y el saber hacer de los nuevos tiempos.

Son de sobra conocidos el frito mallorquín, los caracoles, la sobrasada, la coca, el tumbet o el arroz caldoso y, en esta época, a todos ellos, se suman elaboraciones como els robiols, empanadillas de requesón, els crespells o las panades, empanadas rellenas de carne y guisantes.

Rutas para amantes del patrimonio

Autor: Miguel Llull Rubert
El patrimonio de Palma está a la altura de su historia. La Catedral, la Almudaina o el Castillo de Bellver son algunos de los monumentos más destacados, sin embargo, son tan solo una parte de todo lo que la ciudad ofrece.

Además de las visitas convencionales, muchas empresas turísticas han diseñado rutas que permiten observar Palma desde otro prisma. Itinerarios sobre los monstruos y criaturas; otros sobre acontecimientos históricos como el desbordamiento de Sa Riera o paseos para descubrir los mitos y verdades sobre los judíos de Mallorca. Alternativas para no aburrirse nunca y repetir, una y otra vez, una escapada a la capital balear.

Comprar en establecimientos de siempre

Palma es una ciudad orgullosa de su pasado. De su patrimonio, de su cocina tradicional y también de sus comercios emblemáticos. Lejos de las franquicias, estos establecimientos son parte de la historia de la ciudad y, en sus escaparates, muestran los mismos productos desde hace décadas.

Para protegerlos y darlos a conocer, la capital balear ha editado un catálogo que aúna 78 tiendas de siempre. Hay de todo: hornos, comercios de paraguas, alpargaterías, jugueterías, joyerías… A pesar de las diferencias, todos ellos comparten algo: son una seña de identidad de Palma.

Navegar hasta el Parque Nacional más grande de España

El Parque Nacional Marítimo-Terrestre del Archipiélago de Cabrera es el más grande del país desde que, a principios de año, el Consejo de Ministros tomara la decisión de ampliar la superficie marítima protegida hasta las 90.800 hectáreas.

Autor: Fernando Sancho Sifre

En ese espacio, están incluidas cerca de una veintena de islas, entre ellas, La Cabrera y la Illa dels Conills. Tanto la parte terrestre como la marítima cuentan con una enorme biodiversidad: hay grandes colonias de aves marinas, importantes reservas de coral y muchas especies endémicas.

El ser humano también ha dejado huellas de su presencia. Hasta aquí, llegaron civilizaciones antiguas: fenicios, cartaginenses o romanos. Más adelante, se asentaron en la isla piratas berberiscos y, en el siglo XIV se construyó un castillo. Este edificio situado junto al puerto constituye, junto al faro de l’Enciola, uno de los hitos de Cabrera.

Los visitantes que se acerquen en barco podrán visitar, además, el museo Etnográfico Es Celler, acercarse al Centro de Visitantes y hacer actividades de turismo activo como senderismo, navegación o buceo en sus fondos marinos.

TEMAS RELACIONADOS: