INTERNACIONALES

Conocer la emoción de Italia por las rutas del Giro

Cadore - Santa Maria di Sala (Foto: ENIT).
Miguel Molleda | Miércoles 10 de julio de 2019

Decir Italia es decir belleza, cultura, arte, historia. Decir Italia en bicicleta es adentrarse y disfrutar de las maravillas del “BelPaese” desde la privilegiada mirada sobre un manillar. Pero decir Giro de Italia es entrar de lleno en la historia de la bicicleta, en la historia del ciclismo, en la épica de sus ciclistas recorriendo las rutas del país desde 1909 a nuestros días. Hablar del Giro es narrar casi el nacimiento nacional del país trasalpino, es recordar a Constante Girardengo, hablar de Binda, es relatar las batallas deportivas de Coppi y Bartali construyendo Italia a golpe de pedal, sus paisajes, sus montañas, o rincones llenos de la belleza salvaje de los grandes pasos de los Alpes o los Dolomitas.

Decir Giro de Italia es entrar de lleno en la historia de la bicicleta, en la historia del ciclismo

Este año la organización del Giro de Italia ha permitido a decenas de ciclistas aficionados de todo el mundo participar en la primera edición del Giro E, una prueba en bicicletas con pedalada asistida que ha recorrido Italia de una manera especial durante los mismos días y las mismas etapas de la “carrera Rosa”. Ciclistas deportivos, exciclistas profesionales, deportistas de élite o “cicloamatori”, han podido sentir las mismas emociones que los corredores pro. Han coronando en solitario un paso de alta montaña en los Dolomitas o sentido el apoyo de los aficionados al recorrer las mismas carreteras y atravesar los mismos pueblos y ciudades engalanadas de rosa en esta primera edición del Giro E, que ha constituido todo un éxito.

Además, entre los diferentes equipos participantes, el ENIT, la Agencia Nacional de Turismo de Italia, ha tenido su propio equipo de ciclistas, compuesto por periodistas y representantes de turismo de todo el mundo. Dirigidos por un “capitano”, el exciclista profesional, tercer puesto en el Giro de Italia, Maximiliano Lelli, los 30 corredores del equipo Enit que se han expresado en 15 lenguas diferentes, han podido completar esta experiencia exclusiva a los largo de las 18 etapas desde el 12 de mayo en Cantagallo, cerca de los Apeninos Tosco-Emilianos, junto a la llanura florentina que en esta edición ha recordado el genio de Leonardo da Vinci, hasta 1 de junio, sobre las rampas feltrinas del Croce d’Aune, historia del ciclismo y de la bicicleta con Tullio Campagnolo. La ascensión final al Monte Avena, en plenos Dolomitas del Véneto italiano, fue la última gran dificultad que superaron los ciclistas de la pedalada asistida.

Antes los corredores de este innovador Giro E habían ascendido las laderas nevadas del Passo Rolle, a casi 2000 metros sobre el nivel del mar.

La etapa reina de los Dolomitas para los ciclistas profesionales, que cruzarían la meta de las montañas sobre Feltre

La etapa reina de los Dolomitas para los ciclistas profesionales, que cruzarían la meta de las montañas sobre Feltre, pocas horas después que los ciclistas del Giro E, fue el digno colofón de esta primera edición que ha sido ya calificada de un “gran suceso”, un gran éxito por la organización del Giro. Esta última etapa para los “corredores eléctricos”, constituyó la penúltima emoción de los participantes con la firma del podio en la salida de Pedrazzo, en Val di Fiemme, los vítores al borde de la carretera, la convivencia entre los equipos y los besos en el podio de los ganadores.

Ha sido una experiencia única de tres semanas por Italia entre el mar y las montañas, el Tirreno y el Adriático, la campiña toscana y los Alpes, entre las colinas de la región de Romagna y los altos Dolomitas blancos por las últimas nevadas primaverales.

En total participaron cinco fabricantes de motores para bicis eléctricas, diez equipos, 533 ciclistas que recorrieron 1829 kilómetros de recorrido total y subieron 24.000 metros de ascensiones acumuladas.

Quedan las experiencias compartidas, las anécdotas disfrutadas o padecidas, la forma nueva de andar en bicicleta y conocer Italia, desde los valles a las alturas, de una manera distinta y más relajada pero no sin la emoción del esfuerzo de pedalear en bicicleta.

GiroE , un Giro que supondrá otro modo nuevo de conocer Italia

El reparto de premios de los maillots del Giro E en lo alto del Monte Avena, el rosa, violeta, verde o naranja, fue lo de menos. Predominaba la alegría de haber vivido y compartido una experiencia extraordinaria a través de Italia. A Max Lelli, “capitano” del Enit, le preguntaban “¿pero cuántos periodistas de todo el mundo has traído?, mientras los chicos de Pinarello recogían las bicis de muchos participantes, cundían las felicitaciones del equipo femenino o las que se prodigarían después con el conjunto de excampeones alpinos que promocionaban Milán-Cortina para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 en Italia: objetivo cumplido.

Un nuevo Giro de Italia del ultracentenario Giro ha nacido. Es el Giro del siglo 21, el de las nuevas bicicletas que los pioneros de aquellas viejas Bianchi o Legnano apenas pudieron llegar a soñar. Un Giro que supondrá otro modo nuevo de conocer Italia y que ha nacido para quedarse y formar parte de la historia del ciclismo y de la bicicleta.

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