No es perder el rumbo, es el placer de dejarse llevar. Explorar otros lugares, coger el viento según sopla y ver dónde te lleva. Un viaje en el que cada gesto te descubre nuevos territorios. Un proceso necesariamente ecléctico guiado por la experiencia y la intuición, pero que acepta lo imprevisto y lo convierte en hallazgo.
Recorro así mundos diferentes, visitando paisajes abstractos o surcando en un velero océanos imaginarios (un pequeño homenaje a mi padre pintor, a mi “alma atlántica” gallega y a las novelas de Conrad, Forester, O’Brian o Stevenson que devoré cuando era joven y no tan joven). Lo importante es el viaje, sabiendo que siempre descubriré un puerto seguro al que arribar antes de seguir con la aventura y asumir nuevos riesgos.
INOUT VIAJES ha estado en la Fundación Pons para asistir a la inauguración de la muestra del artista Jorge Regueira titulada “La deriva del trazo”.
Ya lo escribimos en otra ocasión, pero es que sus exposiciones son eso y más… una exposición para ver con calma, para observar con tranquilidad y disfrutar de ese viaje que el calígrafo-pintor-artista gallego nos propone y en la que cada uno puede hacer un viaje a su medida…
Y tal como él mismo se define… ‘Soy un artista plástico, un pintor que emplea el trazo escrito en los cuadros, como una pincelada más’. Pero sus cuadros, sus obras, son muchos mundos, muchos espacios, unos conocidos, otros reconocibles, unos ignorados, otros ignotos y en muchos de esos espacios-mundos el mar, los barcos, pequeños, medianos, grandes, visibles o imaginados como el del holandés errante, ese mítico barco fantasma comandado por un capitán enloquecido y quién sabe si enamorado o ambas cosas, que se avista en alguna ocasión por esos océanos de dios y que también emerge en algunas de las obras de esta exposición, aunque sea de secano…