Turquía es uno de esos destinos capaces de reunir en un mismo viaje historia milenaria, paisajes de gran diversidad, gastronomía y kilómetros de costa. A caballo entre Europa y Asia, el país ofrece desde antiguas ciudades y vestigios de grandes civilizaciones hasta playas bañadas por aguas turquesas y algunos de los paisajes más singulares del Mediterráneo.
La llegada es, además, más sencilla desde España gracias a las conexiones directas de SunExpress con Esmirna (İzmir), una de las principales puertas de entrada a la región del Egeo y un buen punto de partida para descubrir algunos de los grandes atractivos del oeste del país.
Desde esta ciudad es posible acercarse a lugares como Éfeso, uno de los yacimientos arqueológicos más destacados de Turquía, recorrer la costa egea o explorar enclaves ligados a la historia de antiguas civilizaciones. El viaje por el país permite también descubrir destinos tan diferentes como Capadocia, con sus características formaciones rocosas; las costas del Mediterráneo y el Egeo, salpicadas de playas y calas; o Estambul, ciudad marcada por el encuentro entre dos continentes.
Un destino para combinar cultura y naturaleza
El patrimonio histórico es uno de los grandes argumentos de Turquía. Por sus tierras han pasado algunas de las civilizaciones más influyentes de la historia y su legado permanece en ciudades y enclaves como Troya, Éfeso o la antigua Bizancio, junto a las huellas del Imperio otomano.
A esta riqueza cultural se suma una naturaleza especialmente diversa. Senderismo, deportes acuáticos, navegación o parapente forman parte de las posibilidades de un país que combina montañas, valles, formaciones geológicas y una extensa línea de costa.
La gastronomía completa la experiencia. Los meze, los kebabs y dulces como el baklava son algunas de las propuestas más conocidas de una cocina marcada por la diversidad de influencias y tradiciones de sus diferentes regiones.
Vuelos directos desde Barcelona y Madrid a Esmirna
SunExpress mantiene durante 2026 conexiones directas desde Barcelona y Madrid con Esmirna, facilitando el acceso desde España a la costa del Egeo turco.
Con estas conexiones, la costa del Egeo y algunos de los grandes enclaves históricos de Turquía quedan al alcance de los viajeros españoles, abriendo la puerta a un destino en el que una escapada puede combinar arqueología, gastronomía, naturaleza y mar.