Viena inicia la cuenta atrás para acoger la 70.ª edición del Eurovision Song Contest, que regresa por tercera vez a la capital austríaca tras las ediciones de 1967 y 2015. Las semifinales (12 y 14 de mayo) y la gran final (16 de mayo) se celebrarán en la Wiener Stadthalle, mientras que toda la ciudad se transformará en un gran escenario accesible para residentes y visitantes.
Bajo el lema “United by Music”, Viena apuesta por un modelo de evento abierto e inclusivo. Incluso quienes no dispongan de entrada podrán seguir el certamen gracias a cerca de 30 pantallas gigantes repartidas por distintos puntos de la ciudad, además de una amplia programación paralela. Asimismo, se habilitarán 500 entradas gratuitas destinadas a organizaciones sociales.
El epicentro será la Rathausplatz, donde se instalará el Eurovision Village con capacidad para 15.000 personas. Este espacio, de acceso libre, ofrecerá conciertos, retransmisiones en directo, sesiones de DJ y actividades interactivas durante toda la semana.
La inauguración oficial tendrá lugar el 10 de mayo con la tradicional alfombra turquesa, que recorrerá el centro de la ciudad desde el Burgtheater hasta el Ayuntamiento, acompañada de actuaciones musicales.
Más allá de las galas, Viena desplegará múltiples puntos de encuentro para fans, como el Euro-Club en el PraterDOME, la Eurofan House en el Wien Museum o una red de cafés temáticos repartidos por la ciudad. A ello se suman eventos como mercados gastronómicos internacionales, cruceros musicales por el Danubio o actividades en el transporte público, que también se sumará a la celebración.
La aplicación oficial “ivie” será clave para orientarse durante el evento, con información sobre escenarios, actividades y rutas temáticas vinculadas al festival.
Además, la organización refuerza su compromiso con la sostenibilidad, con el objetivo de lograr certificaciones medioambientales tanto para las galas principales como para los eventos paralelos.
Con este despliegue, Viena se posiciona no solo como sede del festival, sino como una experiencia urbana integral en la que la música, la cultura y la participación ciudadana convierten Eurovisión en un evento para todos.