Salzburgo es sinónimo de música, arte y belleza urbana, pero 2026 será un año especialmente extraordinario para esta ciudad austríaca. Durante doce meses, la capital del Salzburgerland se convertirá en epicentro cultural europeo gracias a un calendario repleto de celebraciones, aniversarios e inauguraciones que refuerzan su posición como uno de los destinos culturales más atractivos del continente.
El gran protagonista del año será Wolfgang Amadeus Mozart, el hijo más ilustre de la ciudad, cuyo 270º aniversario marcará la agenda cultural. A esta efeméride se suman los 70 años de la Semana Mozart, con conciertos y actos especiales en espacios históricos ligados a su vida. Salzburgo, donde nació y creció el genio, rendirá homenaje a su legado con una programación que impregnará toda la ciudad.
Pero 2026 no mirará solo al pasado. Salzburgo inaugurará el Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO en los Jardines de Mirabell, un nuevo espacio dedicado a poner en valor su excepcional casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad. También abrirá sus puertas el esperado museo dedicado a The Sound of Music (Sonrisas y Lágrimas), la película que proyectó la imagen de Salzburgo al mundo y que sigue atrayendo a miles de visitantes cada año.
Como es tradición, los Festivales de Salzburgo, junto a los de Pascua y Pentecostés, volverán a ofrecer momentos musicales memorables, confirmando a la ciudad como uno de los grandes escenarios internacionales de la música clásica.
Más allá de los eventos, Salzburgo seduce por su identidad única. Su casco histórico barroco, levantado hace más de cuatro siglos por los poderosos príncipes-arzobispos e inspirado en la grandeza de Roma, le ha valido el sobrenombre de la “Roma del Norte”. Iglesias monumentales, plazas escenográficas y palacios señoriales conforman una ciudad que se recorre como un museo al aire libre.
Esta vocación cultural se extiende a sus 21 museos, que albergan desde tesoros del arte barroco hasta curiosidades históricas como el violín que Mozart tocaba de niño. Destacan espacios como el Dom Quartier Salzburg, con más de 15.000 metros cuadrados de exposiciones, o el Salzburger Freilicht museum, el mayor museo al aire libre de Austria.
La historia de Salzburgo no se entiende sin la sal, el “oro blanco” que dio nombre a la ciudad, a la región y al río Salzach. Durante siglos fue la base de su riqueza y prestigio, una herencia que aún se percibe en su carácter elegante y señorial.
Tradición y modernidad conviven con naturalidad en una ciudad donde callejones históricos y plazas monumentales dialogan con arquitectura contemporánea, arte urbano y una escena creativa en constante evolución. A ello se suma una cultura cervecera con más de 600 años de historia, hoy reinterpretada por maestros cerveceros y gastrónomos.
Con aniversarios históricos, nuevas aperturas culturales y una programación musical de primer nivel, Salzburgo se prepara para brillar como nunca en 2026. Un destino que honra su pasado, celebra su presente y sigue mirando al futuro con la elegancia de una ciudad que forma parte de la historia universal de la cultura.