El parque automovilístico español continúa envejeciendo y ya alcanza una media de 14,6 años de antigüedad, según el último Informe Anual de ANFAC elaborado a partir de datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). La cifra supone un incremento respecto a los 14,5 años registrados en 2024 y confirma una tendencia que se ha consolidado durante los últimos años: los vehículos permanecen cada vez más tiempo en circulación y la renovación del parque avanza a un ritmo más lento que en otros mercados europeos.
Lejos de ser una cuestión exclusivamente ligada al sector de la automoción, la antigüedad de los vehículos tiene implicaciones directas sobre la seguridad vial, las emisiones y los costes de mantenimiento. A medida que aumenta la edad media de los coches en circulación, también lo hace la dificultad para incorporar tecnologías más avanzadas de asistencia a la conducción o soluciones mecánicas más eficientes desde el punto de vista energético.
La magnitud del fenómeno queda reflejada en otro dato especialmente significativo: más de 9,2 millones de vehículos que circulan por las carreteras españolas superan ya los 20 años de antigüedad, según ANFAC. Una cifra que evidencia el peso que siguen teniendo los vehículos más antiguos dentro del parque móvil nacional.
Más de seis de cada diez turismos superan la década de antigüedad
Según los datos de ANFAC, actualmente circulan por España 31,7 millones de vehículos, una cifra que continúa creciendo año tras año. Sin embargo, este incremento no está acompañado de una renovación equivalente del parque móvil. El resultado es que una parte cada vez más importante de los vehículos en circulación supera ampliamente la década de antigüedad, una tendencia que se ha intensificado durante los últimos años y que sitúa a España entre los países europeos con el parque automovilístico más envejecido.
De hecho, el 60,4% de los turismos en circulación tiene más de 10 años de antigüedad, según ANFAC. Además, los vehículos de más de 15 años representan el grupo más numeroso dentro del parque automovilístico español, con cerca de 13 millones de turismos en circulación.
La diferencia es especialmente visible al comparar España con algunos de sus principales vecinos europeos. Mientras que la edad media de los turismos en España alcanza ya los 14,6 años, en Alemania se sitúa en 10,3 años, en Francia en 11,2 años, en Italia en 12,8 años y en Portugal en 13,6 años. Estos datos sitúan al parque automovilístico español entre los más envejecidos de Europa.
Esta realidad también presenta importantes diferencias territoriales: Madrid cuenta con el parque más joven del país, mientras que Ceuta y Melilla figuran entre los territorios con una mayor antigüedad media de los vehículos en circulación. También comunidades como Castilla y León, Extremadura y Galicia se encuentran entre las regiones con los parques automovilísticos más envejecidos.
Seguridad, emisiones y nuevas formas de acceso al vehículo
El envejecimiento del parque automovilístico tiene consecuencias que van más allá de la propia edad de los vehículos. Los modelos más modernos incorporan sistemas avanzados de asistencia a la conducción, tecnologías de seguridad activa y mejoras en eficiencia energética que todavía no están presentes en una parte significativa de los coches que circulan actualmente por España. A ello se suma un mayor riesgo de averías y unos costes de mantenimiento potencialmente más elevados a medida que aumenta la antigüedad del vehículo.
El reto también afecta a los objetivos de sostenibilidad y descarbonización. Según ANFAC, el 24,5% del parque automovilístico español todavía no dispone de distintivo medioambiental de la DGT, mientras que ya circulan por España 746.510 vehículos electrificados. Aunque su presencia continúa creciendo a un ritmo elevado, el grueso del parque sigue estando compuesto por vehículos de combustión, que representan cerca del 90% del total.
A esta situación se suma que los vehículos con etiqueta ECO continúan ganando protagonismo y ya alcanzan las 2,3 millones de unidades en circulación, tras crecer un 29,1% durante 2025. Aun así, la presencia de vehículos de mayor antigüedad sigue condicionando la velocidad de la transición hacia tecnologías más eficientes.
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