La cuarta edición del Festival Siete Villas se celebrará del 3 de octubre al 1 de noviembre de 2026 y convertirá siete municipios de la Comunidad de Madrid en espacios para la creación, la participación y el encuentro en torno a las artes escénicas.
Con el lema “Tramas”, el festival apuesta por descentralizar la programación escénica, acercar el teatro contemporáneo a municipios de la región con menos recursos destinados a cultura y fortalecer el tejido cultural de siete localidades, cuatro de ellas de menos de 10.000 habitantes (La Cabrera, Robledo de Chavela, Torrelaguna, Becerril de la Sierra) y tres de menos de 20.000 (San Lorenzo de El Escorial, Guadarrama, Velilla de San Antonio).
El festival está dirigido por Laura Rubio Galletero y coordinado por Pablo Huetos, y tiene entre sus principales objetivos acercar una programación escénica de calidad a municipios con presupuestos culturales más reducidos, favorecer la presencia de las artes escénicas en pequeños núcleos urbanos y proporcionar herramientas a los colectivos sociales, educativos y culturales de la zona.
La programación del festival se compone de siete funciones de teatro provenientes de Cantabria, Comunidad de Madrid, Galicia y País Vasco, acompañadas de actividades complementarias tales como un cuentacuentos internacional, encuentros con el público, talleres de creación y una jornada de mediación.
SIETE ESPECTÁCULOS, SIETE MUNICIPIOS
El festival arrancará el 3 de octubre en el Real Coliseo de Carlos III de San Lorenzo de El Escorial con Aromas de soledad, de la compañía madrileña La Otra Arcadia. La propuesta combina teatro, poesía y música para acercarse a la España vaciada y a nuestros mayores, al tiempo que reivindica el mundo rural y aborda también sus contradicciones y sombras.
El 10 de octubre, Guadarrama recibirá El arcón de Noa, de la compañía gallega Amarelo, una pieza de danza para público familiar. Noa vive con su madre en una casa apartada y no tiene con quién jugar. Un día entra en el mundo mágico de su arcón, donde los juguetes cobran vida y un ser misterioso gobierna sobre ellos.
El 17 de octubre, en Torrelaguna, será el turno de Verne y los viajes extraordinarios de los objetos ordinarios, de Sol y Tierra (Madrid). La pieza de teatro de títeres y objetos parte de una casa llena de recuerdos y objetos aparentemente inútiles para preguntarse qué ocurre con aquello que deja de servirnos, qué valor tiene lo que heredamos y qué permanece cuando alguien se va, y nos invita a reflexionar sobre la relación del ser humano con la tecnología y la naturaleza.
El 23 de octubre, Velilla de San Antonio acogerá La portera nacional, de La Piconera (Madrid), una comedia explosiva de teatro interactivo que convierte al público en la comunidad de vecinos de un edificio de Madrid. A través de una portera muy particular, la propuesta aborda en clave de humor cuestiones como el acceso a la vivienda, los alquileres turísticos, las hipotecas, las mascotas o los fondos buitre.
El 24 de octubre en Robledo de Chavela se podrá ver la divertida propuesta de clown Ahora! de Maite Guevara (País Vasco). Martina está preparada para que llegue el momento que lleva tanto tiempo esperando, rebosa entusiasmo y parece capaz de enfrentarse a todo, pero las cosas no siempre suceden como estaba previsto. El tiempo pasa, y quizá haya llegado el momento de darle la vuelta a algunas cosas para que lo que está por venir suceda ahora.
También el 24 de octubre, en Becerril de la Sierra, podrá verse Universo accesible, de las compañías madrileñas Cosmos creativo y MyH Producciones, una experiencia astronómica multisensorial para todos los públicos. Este espectáculo propone un viaje por el universo en compañía de un actor y una peculiar inteligencia artificial. La iluminación, el sonido y los elementos olfativos y táctiles permiten acercarse al cosmos a través de los sentidos. La propuesta presta especial atención a espectadores con discapacidad visual y auditiva y a personas con trastornos del espectro autista (TEA).
El festival cerrará su programación escénica el 1 de noviembre, en La Cabrera, con Un intento valiente, de Cía. Trueba & Trueba Producciones (Cantabria). Un cordel sobrevuela el escenario con 30 números y, bajo él, un cronómetro marca el tiempo del espectáculo: el elenco dispone de 60 minutos para representar las 30 microobras que se esconden tras esos números, en el orden que decide el público. Cada función, llena de humor, actualidad, música, intensidad y sorpresa, es una experiencia diferente e irrepetible.
ACTIVIDADES PARA CREAR COMUNIDAD
Además de las representaciones teatrales, el Festival Siete Villas lleva a cabo un programa de actividades transversales gratuitas destinado a dinamizar el tejido cultural, asociativo y social del territorio. Estas propuestas se desarrollarán en colaboración con centros de enseñanza, asociaciones culturales, colectivos vecinales y grupos de teatro aficionado.
Entre ellas destaca la jornada Encuentros Periféricos: Jornadas de Mediación, con apoyo de la Fundación SGAE, que tendrá lugar el 7 de octubre en la sede de la SGAE en Madrid. Se trata de una formación dirigida a profesionales de las artes escénicas y aficionados interesados en la mediación, impartida por Lucía Miranda y el equipo de Cross Border Project. La actividad será gratuita hasta completar aforo y continuará por la tarde con un encuentro entre creadores en torno a las prácticas de mediación.
El programa incluye además el 16 de octubre, en Chapinería, el cuentacuentos familiar Pequeño país, de Victoria Siedlecki (Argentina/España), y el 24 de octubre, en Robledo de Chavela, una masterclass de clown con Maite Guevara.
A estas propuestas se suman los encuentros con el público y las compañías después de cada representación, concebidos como espacios de diálogo en los que compartir impresiones, preguntas y reflexiones sobre los espectáculos y acercar los procesos creativos a la ciudadanía.