Gianluca Vacchi ha hecho una excepción a una de las normas que ha marcado su imagen durante años: vestir únicamente prendas elegidas por él mismo. El empresario e influencer italiano aceptó por primera vez lucir un estilismo seleccionado íntegramente por terceros durante la sesión fotográfica para la portada del número 66 de XMAG.
La producción se desarrolló en los campos de lavanda de su finca, en las proximidades de Bolonia, donde Vacchi posó con una americana cruzada de lino en tono rosa y una sahariana de lino azul confeccionadas a medida por la firma suiza Hockerty.
El estilismo fue ideado por Hernán Ripiert, director de moda de XMAG, quien seleccionó las prendas para la sesión. Ambas fueron confeccionadas expresamente para Vacchi sin necesidad de una prueba presencial, utilizando un sistema de patronaje digital basado en datos antropométricos e imágenes de referencia.
Durante el reportaje, Vacchi reconoció lo inusual de la experiencia: "Es la primera vez que me pongo algo que no es mío, pero me encanta; parece que lo construyeron sobre mi cuerpo".
Según la revista, el propio empresario fue quien eligió la fotografía de portada entre todas las imágenes de la sesión, decantándose por la instantánea en la que viste la americana rosa.
Además de esa prenda, el reportaje incluye otra propuesta de Hockerty: una sahariana de lino azul, combinada con prendas de otras firmas.
La sesión pone de relieve la evolución de las tecnologías aplicadas a la sastrería a medida. En este caso, la confección de las prendas se realizó sin tomar medidas físicas al modelo, recurriendo a un perfil corporal digital construido a partir de su altura, peso, edad y varias fotografías, un sistema que la firma emplea habitualmente para elaborar prendas personalizadas.