Cuando el verano termina en Europa, el otoño abre nuevas posibilidades para viajar por Asia-Pacífico. Paisajes teñidos de rojo y dorado, temperaturas más agradables, ciudades que recuperan su ritmo habitual y destinos todavía alejados de las grandes multitudes son algunos de los alicientes para viajar en esta época del año.
Septiembre marca para muchos el regreso a la rutina, pero también puede ser el comienzo de una temporada especialmente interesante para viajar. Mientras las principales ciudades europeas recuperan su actividad, diferentes destinos de Asia-Pacífico entran en uno de sus mejores momentos del año.
Desde los colores del otoño en Corea del Sur hasta la primavera austral de Australia, pasando por la gastronomía de Chengdu, las playas de Da Nang o la naturaleza que rodea Hong Kong, estas cinco propuestas ofrecen una forma diferente de descubrir la región.
Corea del Sur: el otoño viste de color la tradición
Más allá de los neones, los rascacielos y el ritmo frenético de Seúl, Corea del Sur adquiere otra personalidad durante el otoño. Los tonos dorados, naranjas y rojizos cubren palacios, montañas, templos y barrios tradicionales, creando uno de los paisajes más atractivos de la estación.
En Seúl, los jardines de los antiguos palacios de la dinastía Joseon permiten combinar patrimonio y naturaleza, mientras que las montañas que rodean la capital ofrecen numerosas rutas para caminar entre el follaje otoñal.
Fuera de la capital, Daegu permite acercarse a la tradición coreana entre templos, mercados y los paisajes de las montañas de Palgongsan. En Busan, el contraste entre las montañas teñidas de otoño y el azul del mar ofrece otra perspectiva de Corea del Sur.
Chengdu: una mirada diferente a China
Frente al protagonismo internacional de Pekín o Shanghái, Chengdu ofrece una aproximación más pausada a China. La capital de Sichuan es conocida por su gastronomía, reconocida por la UNESCO, sus casas de té y, por supuesto, por los pandas gigantes.
La cocina es uno de sus grandes atractivos. El picante y las especias característicos de Sichuan están presentes en una gastronomía que forma parte esencial de la identidad local.
Pero Chengdu también invita a bajar el ritmo. Sentarse en una casa de té, pasear por sus barrios tradicionales o acercarse a los centros de conservación del panda permite descubrir una China diferente, donde la vida cotidiana tiene tanto protagonismo como los grandes monumentos.
Australia: primavera al otro lado del mundo
Cuando el otoño comienza en Europa, Australia da la bienvenida a la primavera. El cambio de estación convierte estos meses en una buena oportunidad para descubrir algunos de sus destinos urbanos y naturales con temperaturas agradables y antes de la llegada de la temporada alta australiana.
Adelaida, capital del vino y rodeada de paisajes vitivinícolas, combina gastronomía, cultura y naturaleza, mientras Brisbane ofrece un clima favorable para disfrutar de sus playas, espacios naturales y una animada escena cultural.
El resultado es una Australia menos asociada al gran viaje de verano y más apropiada para quienes buscan combinar ciudad, naturaleza y actividades al aire libre.
Da Nang: Vietnam entre playas, historia y gastronomía
La costa central de Vietnam concentra algunos de los paisajes más atractivos del país. Da Nang combina largas playas con una posición estratégica para explorar algunos de los grandes tesoros culturales de la región.
A poca distancia se encuentra Hoi An, cuyo casco histórico, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, conserva casas tradicionales, templos, puentes y calles que recuerdan su pasado como importante puerto comercial.
La gastronomía es otro de los grandes argumentos del viaje. Mercados, puestos callejeros y restaurantes permiten descubrir una cocina marcada por la variedad de ingredientes y sabores del centro de Vietnam.
Para quienes buscan destinos que todavía conservan una dimensión local, Da Nang y Hoi An ofrecen la posibilidad de combinar costa, cultura y gastronomía en un mismo viaje.
Hong Kong: cuando la ciudad mira hacia la naturaleza
Después del calor y la humedad del verano, el otoño ofrece condiciones especialmente agradables para descubrir Hong Kong. La ciudad mantiene su inconfundible perfil urbano, pero basta alejarse de las grandes avenidas para encontrar una sorprendente dimensión natural.
Cerca del 40 % del territorio está formado por espacios naturales protegidos, parques rurales y áreas de vegetación. Senderos, montañas, playas y miradores permiten contemplar el famoso skyline desde perspectivas completamente diferentes.
Es precisamente ese contraste entre una de las grandes metrópolis de Asia y su entorno natural el que convierte a Hong Kong en un destino especialmente interesante para una escapada otoñal.
Hong Kong, puerta de entrada a Asia-Pacífico
Hong Kong es también uno de los grandes puntos de conexión de Asia-Pacífico y una puerta de entrada para continuar el viaje por diferentes destinos de la región.
Cathay Pacific mantiene conexiones directas desde España con Hong Kong, con vuelos diarios desde Madrid y una operación estacional desde Barcelona hasta el 24 de octubre. Desde allí, su red permite enlazar con numerosos destinos de Asia-Pacífico.
Septiembre, un momento para viajar
A estos argumentos se suma durante septiembre una campaña especial de Cathay Pacific, con tarifas desde 699 euros a diferentes destinos de su red.
La promoción está disponible para reservas realizadas entre el 1 de septiembre y el 2 de octubre de 2026, para viajar entre el 10 de septiembre de 2026 y el 30 de junio de 2027, con determinadas fechas excluidas.
Los miembros de Cathay disponen además de ventajas adicionales, entre ellas un descuento de 80 euros y la posibilidad de obtener 1.946 Asia Miles, en referencia al año de fundación de la compañía.
Más allá de las promociones, el otoño plantea otra manera de recorrer Asia-Pacífico: con temperaturas más agradables en algunos destinos, paisajes transformados por el cambio de estación y la posibilidad de disfrutar de determinadas ciudades y regiones con un ritmo más pausado.