Bodegas Más Que Vinos surge en 1999 de la inquietud enológica del equipo hispano-alemán formado por tres amigos: Margarita Madrigal, Alexandra Schmedes y Gonzalo Rodríguez.
“En el año 1999 creamos Bodegas Más Que Vinos, nuestra empresa de asesoría enológica, trabajando con bodegas como Valduero, Remírez de Ganuza, Alvear, Valserrano y Barón de Ley.
A la vez fundamos la bodega propia, con las viñas familiares en el pueblo natal de Gonzalo, Dosbarrios, en la provincia de Toledo y empezamos a elaborar nuestros vinos Ercavio.
Aquí contamos con la antigua bodega familiar de 1851 llamada “La Plazuela”, con sus emblemáticas tinajas, donde seguimos criando nuestro vino La Plazuela.
En el año 2007 inauguran su nueva bodega en el pueblo de Cabañas de Yepes
En el año 2007 inauguramos nuestra nueva bodega en el pueblo de Cabañas de Yepes, a pocos kilómetros de Dosbarrios. Es aquí, rodeados de viñas y olivares, donde se realiza todo el cuidadoso proceso de elaboración de nuestros vinos.”
Bodegas Más Que Vinos: cuando tres enólogos decidieron hacer algo más que vino
Bodegas Más Que Vinos se encuentra en Cabañas de Yepes, en plena Meseta de Ocaña, al sur de Madrid y en la provincia de Toledo. La dirección actual sitúa la bodega en el Camino de los Molinos, rodeada de viñedos y olivares. La propia casa resume su filosofía con una frase bastante reveladora: “Viñas altas, cielo infinito”.
Pero para entender Más Que Vinos hay que retroceder unos kilómetros, hasta Dosbarrios, y más de un siglo, hasta 1851.
Allí está la antigua bodega familiar de Gonzalo Rodríguez, uno de los tres fundadores. Es la llamada La Plazuela, una bodega histórica en la que permanecen las antiguas tinajas de barro y donde continúa criándose precisamente el vino que lleva ese nombre.
Tres amigos y una idea que empezó en La Rioja
La historia tiene como protagonistas a Margarita Madrigal, Alexandra Schmedes y Gonzalo Rodríguez, tres enólogos que se conocieron en La Rioja.
Antes de dedicarse exclusivamente a su propia bodega, el trío desarrolló una importante actividad como asesores enológicos.
Es decir, no estamos ante tres aficionados que un día decidieron comprar unas viñas: el proyecto propio nació después de una experiencia profesional considerable en el mundo del vino.
Antes de dedicarse a su propia bodega, el trío desarrolló una importante actividad como asesores enológicos
Y ahí es donde aparece Gonzalo.
Sus viñas familiares estaban en Dosbarrios, en la Meseta de Ocaña. Los tres vieron posibilidades en un territorio que entonces no disfrutaba de la consideración que hoy tienen otras zonas vitivinícolas españolas. La decisión fue recuperar aquel patrimonio y elaborar sus propios vinos.
El primer nombre de la aventura fue Bodegas Ercavio.
¿De dónde sale “Ercavio”?
La marca Ercavio procede de Ercávica, un antiguo asentamiento romano.
Durante años, de hecho, el proyecto fue conocido como Bodegas Ercavio.
En 2014, coincidiendo con su 15.º aniversario, los tres socios decidieron cambiar el nombre corporativo a Bodegas Más Que Vinos. Ercavio pasó a ser la gama de vinos que había marcado el comienzo de la aventura.
El cambio no fue simplemente cosmético. La filosofía estaba resumida en una idea: querían ser “Creadores de recuerdos” y ofrecer algo que fuese más allá de la botella.
Ese concepto explica bastante bien el nombre actual.
La Plazuela: 1851 sigue vivo
En Dosbarrios permanece la antigua bodega familiar construida en 1851, con sus grandes tinajas tradicionales. No es simplemente un museo: la bodega continúa utilizándolas para trabajar con algunos de sus vinos, y especialmente para la crianza de La Plazuela.
Es un catálogo bastante más amplio y heterogéneo de lo que podría parecer inicialmente
En un momento en que las ánforas y las tinajas han vuelto a ponerse de moda entre determinados elaboradores, aquí existe una diferencia sustancial: para Más Que Vinos no se trata de una recuperación estética reciente, sino de una herramienta que ya estaba allí.
Mientras en muchas bodegas modernas el barro se ha convertido en símbolo de innovación, en Dosbarrios el barro nunca dejó de formar parte de la casa.
De Dosbarrios a Cabañas de Yepes
El crecimiento del proyecto llevó a construir una nueva bodega.
En 2007 inauguraron las instalaciones actuales de Cabañas de Yepes, a pocos kilómetros de Dosbarrios. Es allí donde se realiza actualmente buena parte del proceso de elaboración y crianza.
La casa mantiene, por tanto, una interesante dualidad:
En Dosbarrios permanece la antigua bodega familiar construida en 1851
- Dosbarrios: memoria familiar, bodega de 1851, tinajas históricas y La Plazuela.
- Cabañas de Yepes: instalaciones modernas, elaboración, viñedos y recepción de visitantes.
Un viñedo que mira hacia atrás para hacer vinos contemporáneos
La filosofía vitícola es muy clara.
La bodega trabaja en la Meseta de Ocaña, a unos 750 metros de altitud, en un entorno de clima continental. La mayoría de sus viñas son viejas, conducidas en vaso, cultivadas de forma ecológica, manualmente y sin riego.
Y aquí aparece otro elemento fundamental: las variedades autóctonas.
Las principales son:
- Cencibel, el nombre local del Tempranillo.
- Garnacha.
- Airén.
- Malvar.
La recuperación de la Malvar es especialmente interesante. Se trata de una variedad blanca tradicional de la zona cuya presencia se había reducido considerablemente. Más Que Vinos decidió recuperarla y convertirla en una de las señas de identidad de su proyecto.
En otras palabras: no intentan que Toledo se parezca a Rioja; intentan averiguar qué puede expresar Toledo.
Las viñas viejas
Parte de los viñedos de la zona están en edades considerables, incluso superiores a varias décadas.
En el caso de La Plazuela 2019, la ficha de la propia bodega habla de viñas viejas en vaso y bajos rendimientos. La mezcla es 80 % Cencibel y 20 % Garnacha, con vendimia manual.
El proceso es especialmente interesante:
- Fermentación natural en pequeños depósitos de acero inoxidable.
- Fermentación maloláctica en tinajas.
- 18 meses en barricas nuevas de 300 litros.
- 80 % roble francés y 20 % americano.
- Posteriormente, un año más en tinaja.
Es una elaboración que resume bastante bien la personalidad de la casa: acero + madera + barro + viña vieja.
Tres familias de vinos
Actualmente la propia bodega estructura su catálogo en tres líneas:
Ercavio
Es la gama original, la que marca el comienzo del proyecto.
Actualmente aparecen en la tienda:
- Ercavio Blanco 2025
- Ercavio Rosado 2025
- Ercavio Tempranillo Joven 2025
- Ercavio Viñas de Meseta 2023
- Ercavio Selección Limitada 2020
La gama es interesante porque permite mostrar cómo se puede trabajar una misma identidad territorial en diferentes niveles de elaboración.
Los Conejos Malditos
Aquí aparece una de las historias más curiosas de la bodega.
Los vinos proceden de parcelas especialmente castigadas por los conejos. Los animales comen las uvas y dejan rendimientos muy bajos.
Con Los Conejos Malditos, no hubo una campaña preparada conjuntamente con Hollywood
En lugar de convertir el problema en una batalla contra el animal, la bodega convirtió la circunstancia en una marca y una historia.
Actualmente aparecen:
- Los Conejos Malditos Blanco 2025
- Los Conejos Malditos Rosado 2025
- Los Conejos Malditos Tempranillo Carbónico 2025
Ediciones Premium
Aquí está probablemente el territorio más experimental y de pequeñas producciones.
La oferta actual incluye, entre otros:
- La Plazuela 2019
- La Malvar de Más Que Vinos 2025
- Viña El Señorito de Ercavio 2022
- Garnacha de la Madre 2021
- Avienne 2024
- Perlas de Otoño
- El Vino de Antes
- Vinmut
- La Buena Vid 2020
- Almodóvar Tinto, Rosado y Blanco 2025
- 5/4 2025
- 31 Noviembre 2025
- La Meseta 2018.
Es un catálogo bastante más amplio y heterogéneo de lo que podría parecer inicialmente.
Los Conejos Malditos: convertir una adversidad en identidad
La empresa afirma trabajar con viticultura sostenible y ecológica
Detengámonos unos momentos en este vino…
Este puede ser el más periodístico y cinematográfico de todos.
Los conejos atacan determinadas parcelas. Las cepas producen menos. La bodega decide aprovechar esas uvas para elaborar una gama propia.
Y de ahí sale el nombre.
No es una leyenda publicitaria inventada a posteriori: la propia bodega explica que se trata de las viñas que sufren más los ataques de estos animales.
Además, la gama incorpora elaboraciones poco convencionales, como el blanco con madre o el Tempranillo de fermentación carbónica.
Tenemos unas parcelas en las que los conejos hacen auténticos estragos.
Pues hagamos que los conejos formen parte de la historia.
Así nació el nombre.
Y después llegó la imagen.
La etiqueta fue diseñada por Dustin Harbin, ilustrador y dibujante estadounidense vinculado también al New York Times. El resultado es deliberadamente desenfadado y muy diferente de la imagen clásica de muchas etiquetas de vino.
Esto tiene bastante importancia para entender lo que sucedería después.
Porque la botella estaba diseñada para llamar la atención incluso antes de que nadie supiera qué había dentro.
Y entonces apareció DiCaprio
Aquí es donde la historia se vuelve casi cinematográfica.
En una de las escenas finales de ‘Una batalla tras otra’, la película dirigida por Paul Thomas Anderson y protagonizada por Leonardo DiCaprio, aparece una botella de Los Conejos Malditos Tempranillo Carbónico. DiCaprio bebe el vino durante una de las escenas.
Pero lo verdaderamente curioso es que Más Que Vinos no sabía que aquello iba a ocurrir.
No hubo, según las declaraciones de la bodega, una campaña preparada conjuntamente con Hollywood.
La noticia llegó a Toledo a través de sus importadores estadounidenses cuando la película se estrenó en Estados Unidos. Margarita Madrigal explicó que se quedaron sorprendidos al descubrir que su botella aparecía en pantalla.
Y una botella que había nacido para llamar la atención en una tienda terminó llamando la atención en Hollywood.
Actualmente la propia bodega ofrece visitas que permiten combinar viñedo + elaboración + cata
Sostenibilidad: algo más que un argumento de marketing
La empresa afirma trabajar con viticultura sostenible y ecológica, con buena parte de sus viñas viejas cultivadas manualmente y sin riego.
Además, recibió la certificación Wineries for Climate Protection (WfCP) promovida por la Federación Española del Vino.
La propia bodega explica que la certificación contempla aspectos como:
- reducción de emisiones de gases de efecto invernadero;
- gestión del agua;
- reducción y reutilización de residuos;
- eficiencia energética;
- energías renovables;
- biodiversidad y uso del suelo.
Entre las medidas que declara están una depuradora propia, recogida de agua de lluvia, reutilización y reciclaje de materias primas y paneles solares.
La experiencia de visitar la bodega
Actualmente la propia bodega ofrece visitas que permiten combinar viñedo + elaboración + cata.
La experiencia estándar dura aproximadamente 90 minutos, requiere reserva previa y comienza a las 11:00. Incluye visita a bodega y viñedos, además de una degustación de tres vinos de las gamas Ercavio y/o Los Conejos Malditos acompañados de quesos y embutidos regionales.