El fin de semana del 26 y 27 de septiembre, los amantes de las dos ruedas tienen una cita en Font-Romeu Pyrénées 2000, que se convertirá en uno de los grandes epicentros deportivos del año con las UCI Gravel World Series (Pyrénées Catalanes Gravel Tour). La prueba internacional, clasificatoria para el Campeonato del Mundo, reunirá a la élite mundial de esta disciplina en el Pirineo francés, que albergará una red de itinerarios permanente y posicionará al territorio en el centro del panorama ciclista global.
Los itinerarios de competición y la red para aficionados
El evento contará con exigentes recorridos de 70 km y 100 km, que transcurrirán por puntos emblemáticos como el Col du Calvaire y el Pic de la Calme rozando los 2.000 metros de altitud. Más allá de la prueba profesional, la estación de Pirineos Orientales ha desarrollado una red de itinerarios permanentes de gravel, accesibles durante todo el año, para todos los aficionados y amateurs que deseen descubrir o perfeccionar esta disciplina.
Entrenamiento en altitud y equipamientos de primer nivel
Gracias a su altitud privilegiada a 1.800 metros, sus paisajes alpinos junto a unas instalaciones deportivas de alto nivel —reconocidas internacionalmente para la preparación de deportistas de élite—, Font-Romeu Pyrénées 2000 se impone como el destino de referencia para los amantes del ciclismo de carretera, montaña y gravel.
Recompensa y bienestar: Balneoterapia y cultura local
Para completar la experiencia deportiva y promover la recuperación muscular, el destino rinde homenaje a su tradición termal e integra: propuestas de recuperación funcional y relax en sus reconocidos centros de balneoterapia de aguas termales naturales, así como un itinerario de visitas culturales y gastronómicas por el patrimonio del Pirineo francés.
Entre los centros de aguas termales naturales ubicados en el entorno inmediato de Font -Romeu Pyrénées 2000 destacan los Bains de Llo (a unos 15 minutos de la estación); Bains de Saint-Thomas y Bains romains de Dorres (a 20 minutos). Bains de Llo destaca por sus aguas sulfurosas al aire libre a unos 35 °C - 39 °C, con piscinas exteriores e interiores, chorros hidromasaje, saunas y hammam. Bains de Saint-Thomas dispone de tres estanques exteriores de agua termal natural sulfurosa en un anfiteatro de roca natural a 37 °C. Y, finalmente, los baños romanos de Dorres (muy enfocados a la relajación contemplativa y la recuperación articular) ofrecen baños de agua sulfurosa al aire libre con vistas panorámicas.