Cuando Zenith presentó el calibre El Primero en 1969, marcó un punto de inflexión en la relojería mecánica al introducir el primer cronógrafo automático integrado de alta frecuencia. Más de medio siglo después, ese legado sigue evolucionando. En el marco de Watches and Wonders 2026, la manufactura suiza presenta el Chronomaster Sport Skeleton, una nueva interpretación de su modelo deportivo que pone el foco en la arquitectura del movimiento.
La pieza incorpora el calibre El Primero 3600, que mantiene la frecuencia de 5 Hz (36.000 alternancias por hora), una característica distintiva que permite medir décimas de segundo con precisión. A diferencia de los cronógrafos convencionales, la aguja central completa una vuelta cada 10 segundos, ofreciendo una lectura directa de esta fracción en el bisel cerámico graduado.
El principal rasgo diferencial de esta versión es su construcción esqueletizada. La esfera de zafiro, con un degradado que va del negro a la transparencia, deja al descubierto la complejidad mecánica del movimiento, visible también a través del fondo de caja. Pese a esta apertura estructural, la marca ha priorizado la estabilidad cronométrica y la legibilidad, manteniendo los característicos contadores tricolores —gris, antracita y azul— que remiten al El Primero original.
El movimiento integra además soluciones técnicas como la rueda de escape de silicio, un mecanismo de parada de segundos para un ajuste preciso y una reserva de marcha de hasta 60 horas. El conjunto se presenta en una caja de 41 mm, con acabados cepillados y pulidos, bisel cerámico resistente a los arañazos y estanqueidad hasta 10 ATM.
La colección se despliega en varias versiones: modelos en acero inoxidable con bisel negro o verde, una edición en oro rosa con correa de caucho y una serie limitada de diez piezas en oro rosa con bisel engastado con diamantes talla baguette.
Junto a esta novedad, Zenith introduce el sistema de cierre desplegable ZENCLASP™, desarrollado para mejorar la ergonomía y el ajuste del brazalete. Con un mecanismo de microajuste sin herramientas y validado en pruebas de uso prolongado, este componente refleja la atención de la firma no solo al rendimiento del movimiento, sino también a la experiencia de uso.
Con esta nueva incorporación, Zenith refuerza la vigencia de El Primero como uno de los calibres más influyentes de la relojería contemporánea, ahora reinterpretado desde una estética que hace visible su complejidad interna.