www.inoutviajes.com
Petra más allá de su imagen más icónica
Ampliar

Petra más allá de su imagen más icónica

martes 22 de septiembre de 2026, 10:15h

Senderos que conducen a miradores, caminos que ascienden hasta el Monasterio, encuentros con la gastronomía local y recorridos nocturnos entre velas permiten acercarse a Petra desde perspectivas diferentes. Más allá de la célebre fachada del Tesoro, la antigua ciudad nabatea ofrece un paisaje de historia, arquitectura y naturaleza que invita a caminar, detenerse y descubrirla con otra mirada.

Hay lugares que parecen conocidos incluso antes de haberlos visitado. Petra es uno de ellos. La imagen de Al-Khazneh, el Tesoro, apareciendo al final del estrecho desfiladero del Siq se ha convertido en uno de los grandes iconos viajeros del mundo. Pero precisamente allí donde muchos creen que culmina la visita empieza, en realidad, otra Petra.

Patrimonio Mundial de la UNESCO y una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo, la antigua ciudad conserva el legado de los nabateos, que se asentaron en el sur de Jordania hace más de 2.000 años y dejaron tras de sí una extraordinaria arquitectura excavada en la roca y un sofisticado sistema de canales y presas. Durante siglos, Petra fue además un importante lugar de paso para caravanas cargadas de incienso, sedas, especias y otros productos. Hoy continúa siendo un destino que recompensa especialmente a quien decide recorrerlo sin prisas.

Seguir caminando más allá del Tesoro

El primer cambio de perspectiva consiste, sencillamente, en continuar. Y es que la ruta principal que atraviesa el Siq no termina frente al Tesoro. Desde allí prosigue entre algunos de los grandes hitos arqueológicos de Petra, como la Calle de las Fachadas, el teatro, las Tumbas Reales, la Vía Columnada y Qasr Al-Bint. Una sucesión de espacios que permite comprender la verdadera dimensión de la antigua ciudad.

Quienes quieran contemplarla desde otra perspectiva pueden optar por rutas como el sendero de Al-Khubtha, que asciende desde el área de las Tumbas Reales hasta uno de los grandes puntos panorámicos de Petra, o continuar hacia Ad-Deir, el Monasterio, alcanzado después de ascender por antiguas escaleras excavadas entre las montañas.

Existen además alternativas menos transitadas, como la Back Route de Ad-Deir, que se aproxima al Monasterio atravesando paisajes montañosos y zonas agrícolas, u otros itinerarios de mayor duración que conectan diferentes puntos del entorno de Petra. Opciones que permiten descubrir el yacimiento desde ángulos diferentes y convertir el camino en parte esencial de la experiencia.

Más allá de la ciudad antigua: Little Petra y los caminos del Jordan Trail

Alejarse unos kilómetros del núcleo monumental amplía todavía más la historia. En Beidha y Siq Al-Barid, conocida como Little Petra, aparecen antiguas cisternas nabateas, restos neolíticos, pinturas murales y caminos que atraviesan un paisaje de montañas y wadis. Algunas de las rutas de la zona permiten adentrarse en estos enclaves y contemplar amplias vistas sobre Wadi Araba.

Petra forma además parte de uno de los grandes recorridos senderistas de Jordania: el Jordan Trail. Su espectacular tramo entre Dana y Petra recorre 72,6 kilómetros durante cuatro jornadas a través de diferentes ecosistemas, cañones y paisajes de montaña antes de alcanzar la antigua capital nabatea. Desde Petra, el camino puede continuar hacia Wadi Rum en una travesía de seis jornadas y 125,4 kilómetros.

Para quienes disfrutan del viaje a pie, pocas entradas a una maravilla del mundo resultan tan memorables como llegar después de varios días caminando.

Vivir Petra: cocinar, crear, mirar las estrellas y compartir tradiciones

Pero descubrir Petra no consiste únicamente en recorrer kilómetros o contemplar monumentos. Alrededor de la antigua ciudad existen experiencias que permiten acercarse a su cultura desde la gastronomía, la artesanía, el conocimiento y las tradiciones locales.

En Petra Kitchen, por ejemplo, los viajeros cambian durante unas horas los senderos por los fogones. Sus clases de cocina y cenas permiten preparar junto a chefs locales platos presentes habitualmente en las mesas familiares jordanas utilizando productos frescos de la zona. Las recetas y los sabores se convierten así en otra forma de compartir la historia y la cultura de Petra. Quienes participan en programas gastronómicos de varias noches pueden acompañar además todo el proceso, desde la búsqueda de ingredientes en los mercados locales hasta su preparación junto al chef.

El Shaqilah Centre propone otra forma de acercarse al patrimonio. En esta aldea dedicada a la artesanía, los visitantes pueden participar en talleres vinculados a técnicas tradicionales, creando su propia pieza de plata, trabajando la cerámica, realizando una talla en piedra o descubriendo la pintura con henna, además de probar cocina casera jordana.

Incluso el cielo puede convertirse en una puerta de entrada a la historia. El Astronomical Tour in Petra, desarrollado por un arqueólogo y astrónomo jordano especializado en la ciudad y en la civilización nabatea, plantea una aproximación diferente al pasado de Petra a partir de la arqueología, la astronomía y estudios científicos contemporáneos.

La relación con las comunidades locales adquiere especial protagonismo en Ammarin Bedouin Camp, un proyecto de desarrollo comunitario sostenible fundado y gestionado por beduinos locales. Situado en el entorno de Petra, combina naturaleza, historia, patrimonio y cultura y permite aproximarse a las tradiciones vivas de quienes habitan este territorio.

Y la cultura popular tiene también su espacio en Henna Fantasia, un espectáculo de folclore que reúne danzas tradicionales, vestimentas y elementos característicos de diferentes bailes, invitando al final a los propios asistentes a participar.

Experiencias muy distintas entre sí que comparten una misma idea: pasar de observar Petra a interactuar con el lugar y con quienes lo habitan, incorporando sabores, oficios, historias y tradiciones a la experiencia del viaje.

Petra cuando cae la noche

La relación con la antigua ciudad cambia de nuevo cuando desaparece la luz del día. En ese momento Petra by Night invita a regresar al Siq después del anochecer y recorrerlo siguiendo un camino iluminado por unas 2.000 velas hasta alcanzar nuevamente el Tesoro. La experiencia, creada originalmente en 1998 y renovada en mayo de 2025, combina el ambiente de las velas con proyecciones, sonido y narración para ofrecer otra lectura del legado nabateo.

Actualmente se celebra cinco noches por semana, de domingo a jueves, comenzando a las 20:30 horas.

Quedarse un poco más

Quizá esa sea, en realidad, la mejor manera de redescubrir Petra: resistirse a verla únicamente como una imagen que hay que alcanzar.

Continuar caminando después del Tesoro. Ascender hasta un mirador. Descubrir Little Petra. Llegar después de varios días recorriendo el Jordan Trail. Cocinar junto a chefs locales, aprender un oficio tradicional, compartir la cultura beduina o contemplar Petra desde la astronomía. Y regresar al Siq cuando ya ha caído la noche.

Porque uno de los lugares más reconocibles del planeta todavía guarda muchas formas diferentes de sorprender a quien decide dedicarle algo más de tiempo.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios