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Diana Peñalver: Hacer teatro es como volver a mis orígenes
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Diana Peñalver: Hacer teatro es como volver a mis orígenes

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Diana Peñalver ha recorrido un largo camino desde que fue Charo (‘Las chicas de hoy en día’)pasando por Paquita (Braindead), entre otros muchos personajes, hasta convertirse en doña Antonia (‘Las bicicletas son para el verano’), …

Diana era una de las dos ‘Las chicas de hoy en día’, una emblemática serie de Televisión Española que se emitió en los felices 80. Era Charo, la morena, la andaluza, alegre e impulsiva…

Volvemos con ‘Las bicicletas son para el verano’, después de una gira maravillosa, con muchísimo éxito

Ahora sigue siendo alegre y simpática y está en estos momentos centrada en el teatro con la obra ‘Las bicicletas son para el verano’, el clásico-contemporáneo de Fernán Gómez, que le supuso a este autor el Premio Lope de Vega que concedía el Ayuntamiento de Madrid…

¿Es un reto interpretar ‘Las bicicletas son para el verano’?

No, es un placer. Esta obra la vi en los 80 cuando la estrenó Fernando Fernán Gómez en el Teatro Español, creo recordar y yo acababa de llegar de Sevilla. El papel que hago yo ahora, doña Antonia, lo interpretaba entonces María Luisa Ponte, que luego coincidimos en la serie ‘Las chicas de hoy en día’, que estuvimos dos años trabajando juntas cada día, y volver a esto es como volver a mis orígenes, volver a la ilusión, al teatro con mayúsculas.

Además, lo hacéis en el Fernán Gómez, como cerrando un círculo

Sonríe…

Pues sí. Y aquí también estuve actuando con ‘Las galas del difunto’, de Valle Inclán, quedirigió Gerardo Malla, así que tengo muy buenos recuerdos de todo. Además, llevamos un año de gira con ‘Las bicicletas. Ellos ya estrenaron aquí, yo no estaba entonces, y volvemos ahora después de una gira maravillosa, con muchísimo éxito.

¿Cuándo te incorporaste?

Me incorporé cuando terminaron aquí, en septiembre del año pasado, y muy bien porque el papel es muy bonito y agradecido, doña Antonia es un poquito insoportable pero muy graciosa, es como muy cotilla, le sale mal todo, pasa mucha hambre, tiene un niño un poquito… impedido, es como una calamidad de señora que todo le va mal, pero es un papel muy divertido de hacer.

¿La obra ha envejecido?

Creo que no ha envejecido porque trata de las víctimas inocentes de las guerras, las vemos en cada telediario cada día. Por eso está vigente y es un clásico, son personas que no deciden nada, ellas no han decidido lo que están viviendo, el hambre que están pasando, el frío, las bombas, es un horror, como todas las guerras. Lo que parece mentira es que después de tantísimo tiempo las guerras sean un tema tan vigente, que parece que somos retrógrados, no hemos avanzado en ese sentido.

La obra no ha envejecido porque trata de las víctimas inocentes de las guerras

Esta actriz, sevillana, dio el salto a la popularidad con una serie que dirigía Fernando Colomoque se estrenaba así en la televisión. Diana ya había hecho algunos papeles en la pequeña pantalla, por ejemplo, en ‘Lorca, la muerte de un poeta’, o ‘Juncal’ con Francisco Rabal…

Hiciste una serie tan emblemática como ‘Las chicas de hoy en día’, ¿qué queda de esa chica?

Yo creí que quedaba poco, pero como que esta función me ha devuelto un poco la vocación, porque conforme te haces mayor te vuelves muy exigente a la hora de los contratos, de rodar en sitios, a nivel económico… y venir aquí a esta compañía, con este texto, con estos productoreses como recordarte de lo que se trata tu vocación, del arte del teatro, del arte de la palabra, la emoción…

Porque tú eres de teatro…

Así es, yo empecé en el teatro. Fue casualidad que cuando vine a Madrid enseguida empezaron a salirme cosas en cine y televisión. Lo que pasa en el teatro es que te dedicas a él, pero no se ve, porque la gente que cabe en un patio de butacas no tiene que ver con la gente que te ve por televisión, en televisión haces una serie y enseguida te conocen. ‘Las chicas de hoy en día’ tenía una media de 3 millones cada martes, entonces es incomparable con los doscientos o trescientos que pueden venir al teatro. Pero la base, lo importante de la profesión se vive en el teatro, que tiene un proceso de trabajo muy bonito, que tiene un buen texto, eso sí, cuando hay un buen texto (sonríe), y todo eso no es gratuito, a veces no se da, pero en este montaje y en esta compañía si se da y eso es una gozada.

Cine, teatro, televisión…

Siempre he dicho que me gusta todo, me encantan las historias…

Pero qué es lo más difícil

Lo más difícil de todo es hacer una mala película, una mala serie y una mala obra de teatro, eso es horrible y no se lo deseo a nadie, pero cuando hay una buena historia y un buen director que sepa utilizarnos, no importa el medio… qué mas da que haya una cámara delante, un patio de butacas o una cámara de televisión.

Pero el teatro es más inmediato…

Sí, y eso está bien, es muy bonito…

¿Notas…?

¿La energía del público? Claro, como si fuese otro personaje, y aquí con la dirección de César Oliva, que ha resaltado toda la comicidad de la función… y hay cosas muy divertidas y la gente se lo pasa muy bien, se ríe, y es otro personaje.

Me entendí muy bien con Peter Jackson para interpretar ‘Braindead’ porque es un loco de la vida y me encantan los locos

En cine ha intervenido en numerosas películas, especialmente en la década de los 80, y trabaja a las órdenes de directores tan reputados como Vicente Aranda, Jaime Chávarri, Berlanga o Fernando Trueba. Pero en el año 1992 llega su trabajo, digamos, más curioso, con el neozelandés Peter Jackson, el famoso director de la trilogía de ‘El señor de los anillos’, que antes de embarcarse en esa aventura había rodado algunas cintas un tanto salvajes, por explicarlo de algún modo…

‘Tu madre se ha comido a mi perro’ (Braindead) es una película de fans acérrimos. ¿Cómo surgió tu papel en ella?

Porque Peter Jackson, que es el director, iba a organizar una producción y estuvo viendo películas españolas, y en esa época hice varias, entre ellas ‘El año de las luces’, y le gustó mucho el personaje que hacía y quiso conocerme. Dio la casualidad de la vida de que yo estaba en Londres cuando quiso conocerme y allí nos vimos. Nos entendimos muy bien, él es un loco de la vida y a mi me encantan los locos (risas) y a partir de ahí nos entendimos muy bien, pero hubo un problema y se suspendió la película. Hice la serie de ‘Las chicas de hoy en día’ y al cabo del tiempo me puse en contacto con él porque íbamos a rodar a Nueva York, y le escribí, en esa época no había ordenador para comunicarse, estábamos con las cartas, y le escribí para ver si estaba en Nueva York cuando nosotros íbamos a ir, no estaba, pero me dijo que retomaba el proyecto de Braindead, que se había retrasado. Así fue.

¿Qué supone eso para ti, porque es un título de culto?

Y sigue de actualidad, porque periódicamente me llaman de festivales, y acudo a ellos, son festivales de terror, en Sabadell, Alicante, festivales modestos, pero que tienen muchísimos fans y me encanta volver a ver la película, porque es como una montaña rusa, y me resulta muy divertida. La veo aproximadamente cada dos años, y hay que verla con un público fan, porque yo no he sido para nada de ese tipo de cine, empecé con Bergman y Valle Inclán, Lorca… vengo de otro lado en la profesión, pero me gusta mucho la pasión que hay por ese cine, por los efectos especiales, como se lo toma todo de broma, todo eso está muy bien.

Tiene varios proyectos, digamos, en el tintero, pero de momento lo dejamos ahí…

¿Cuándo fue la última vez que hiciste una película?

Estuve en Budapest, con Trueba, rodando ‘La Reina de España’, tenía un papel pequeño en la primera parte de la película, pero hubo que recortar esa parte porque era muy larga y mi papel se quedó fuera en el montaje.Pero que me quiten lo bailao, estuve en Budapest rodando con ellos, fue un reencuentro, porque era todo el equipo de ‘El año de las luces’, así que muy bien, y a Fernando lo adoro.

He estado unos veinte años casi retirada para poder disfrutar de mis hijas

¿Y en televisión?

Hace poco hice un episodio en ‘Centro médico’, hacía de maga, es que estoy como empezando, eso de que haces de todo para que la gente sepa que estás ahí, que ya no eres mamá ni ama de casa, porque he estado unos veinte años casi retirada, seleccionando muchísimo mis trabajos…

¿Se pueden saber los motivos?

Por cosas familiares, quería disfrutar de mis hijas y las he disfrutado muchísimo…

Entonces ahora es como empezar…

No es tan así, porque me he ido un par de veces con la directora TamzinTownsend para hacer teatro, con ‘Los gemelos’ de Plauto en Mérida… hacía cosas muy escogidas, y en verano, que no me quitara horario para estar con las niñas, un poco porque me he podido permitir ese lujo porque había trabajado mucho. Ahora que las niñas están mayores me encanta volver a comerme el mundo con la profesión.

¿Cómo está la profesión en estos momentos?

Está fatal, los sueldos son como cuarenta veces menos que hace treinta años, se trabaja veintiocho horas más, pero si tienes la suerte de encontrarte con una compañía como ésta de ‘Maldita tú eres’, de Cristina Alcázar, con un texto como el de Fernando Fernán Gómez, pues hay que disfrutarlo, porque esto es muy raro, lo normal es que ensayes, no puedas estrenar o no tengas donde… Estuvimos produciendo una cosa mía y tuvimos muchos bolos por San Sebastián, por el País Vasco, porque la directora, Teresa Calo, es de allí, pero al final era lo comido por lo servido, porque se te va el sueldo en el IVA, la Seguridad Social y al final te preguntas “¿esto para que lo hago?”, le pago más al estado que lo que cobro…

Para terminar, ¿tenemos Diana Peñalver para rato?

Sí si me van las cosas igual de bien que hasta ahora.

Eso le deseamos que le vayan bien, que la chica de hoy en día se convierta en la mujer de hoy en día, y la podamos seguir viendo ya sea en teatro, en cine o en televisión, aunque sea en el día de mañana.

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