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Zèbre, en el Pavón Teatro Kamikaze
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Zèbre, en el Pavón Teatro Kamikaze

miércoles 28 de noviembre de 2018, 11:47h
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‘Zèbre’ es el término coloquial francés para ‘bicho raro’. Se califica así también a las personas dotadas de una alta capacidad emocional, sensitiva. Zèbre, que se inspira en algunos de los genios más grandes de la cultura y el pensamiento universal, es la última pieza de danza de la directora, coreógrafa y bailarina Manuela Barrero.

Del 4 al 15 de diciembre (en el Ambigú del Teatro Kamikaze)

Sobre el espectáculo

Sentado, un personaje sumido en tristes pensamientos, una mano apoya en la cara… Su cabeza se precipita hacia la tierra, ladeada, sin expresión.

El camino que conduce a ‘Zèbre’ está asfaltado de numerosas referencias, punto de partida para la construcción de escenas, dramaturgia, luz, escenografía, sonido y, sobre todo, movimiento, danza.

‘Zèbre’ está inspirado en genios de la cultura y el pensamiento universal cuyas biografías y obras son para mí síntomas externos de la ‘patología’ que parece que es ‘ser diferente’: Leonardo, Durero, Borromini, Anibale Carraci, Rodin… Antepasados de nuestra zebra contemporánea. La propuesta es comunicarlo por medio del lenguaje de la danza.

‘Zèbre’ es soledad común, es reivindicar lo diferente como la esencia desencadenante del acercamiento entre seres humanos diversos en una cultura que impone la homogeneidad del no criterio. Es provocar un abrazo a lo desconocido. Pero propone la experiencia de la no indiferencia, de la compasión ante el sufrimiento del otro, del amor por el otro. No por lo que le define, sino por lo que nos define. Es mirar el cielo echando de menos una estrella única, especial porque nunca ha sido vista. Y, en medio de eso, calma y generosidad, conocimiento, que en ‘Zèbre’ es tinta negra bebida a pequeños sorbos. Esa es la melancolía de la pieza, deseo incurable de cielo y tierra, una necesidad profunda de llamada a la inspiración escurridiza, una búsqueda de consuelo y comunicación.

Poner ‘Zèbre’ en escena es desnudar públicamente un pensamiento privado. Es comunicar al resto de seres humanos lo que se es y cómo esta información llega al otro. El movimiento es el reto. La danza como lenguaje universal. Trabajando desde ella y para ella, reflexiono sobre el concepto de anamorfosis aplicado a la danza. Es decir, la proyección de la forma fuera de sí misma. La pieza plantea este concepto como un hermoso recurso para generar movimiento danzado.

‘Zèbre’ es la última pieza de la directora, coreógrafa y bailarina Manuela Barrero.

dlcAos es compañía residente de la Compañía Nacional de Danza 2018.

Ficha artística y técnica

Coreografía y dirección: Manuela Barrero

Intérpretes: Davicarome y Manuela Barrero

Diseño de iluminación: Luis Perdiguero (AAII-DiiVANT)

Espacio escénico: Vanesa Hernández (DiiVANT)

Fotografía: Jacobo Medrano

Vídeo: Elena Juárez

Una producción de dlcAos

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